jueves, 25 de marzo de 2010

¿Dónde está almacenada la memoria?


¿Dónde está almacenada la memoria? ¿En el espíritu o en el periespíritu?

Bueno compañeros, este sábado promete =)

Hace dos semanas nos quedó pendiente un tema que no quisimos tratar por encima, y por esto decidimos dedicarle toda una clase de estudio. Es normal que estudiando el periespíritu, se nos asalten las preguntas, ¿Dónde está almacenada la memoria? ¿En el espíritu o en el periespíritu? Alfredo siempre nos dice que se suele atribuir al periespíritu calidades que son del espíritu. El tema de la memoria, habrá que intentar entenderlo bien para poder decidir.

No creo que tengamos que ponernos todos de acuerdo. La reunión nos servirá para pensar juntos. De todas formas, es siempre lo que hacemos con la información que la doctrina nos ofrece lo que realmente cuenta… es decir, la memoria estará donde Dios la haya puesto, lo sabremos o no. Podemos debatir, reflexionar. ¡Pensar es sano! Pero lo importante es extraer unas consecuencias para nuestras vidas a partir de lo que aprendemos sin dejar que disputas estériles nos paralicen la mejora moral.

Para calentar motores, os dejo dos fragmentos de textos, uno sobre el espíritu, otro sobre el periespíritu. Y como ya va siendo costumbre, el domingo, os pongo la reseña de la clase.
  • El periespíritu es sede de la memoria. Almacena todas sus experiencias de las diferentes etapas recorridas en los reinos inferiores de la naturaleza, todas sus adquisiciones de instintos y automatismos. En el periespíritu conservamos las impresiones, sensaciones y recuerdos de nuestro largo pasado evolutivo, y poseemos en el unas determinadas matrices o señales de todo lo acontecido. Ahí conservamos nuestras experiencias en las distintas reencarnaciones por las que hemos pasado. La naturaleza del periespíritu se va modificando en cada encarnación a medida que el espíritu va progresando. Alfredo Alonso De La Fuente, Centro Espírita “Nuestro Hogar”.
  • El Espíritu es para nosotros “una llama, una claridad o una centella etérea”. Son ellos (los Espíritus) incorpóreos y no materiales; es la materia quintaesenciada, sin embargo sin analogía para vosotros y tan etérea que escapa enteramente al alcance de vuestros sentidos.” A excepción del Espíritu, que tiene su origen en el principio inteligente y no puede actuar directamente sobre la materia, todos los demás proceden del Fluido Cósmico o Universal. La inteligencia, el pensamiento, la voluntad, la conciencia (donde están impresas las leyes morales), las tendencias, la memoria, y la sensibilidad son atributos del Espíritu que, al encarnar, al ingresar en su “cárcel fluídica”, cambia temporalmente algunas de sus acciones, su fisiología, pero no su esencia, adquiriendo unas y perdiendo otras. MOREIRA, Fernando Augusto. "Fisiologia da Alma". Revista Inter-nacional de Espiritismo, Out/2000, pg.399.

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