domingo, 21 de noviembre de 2010

Oración, reforma íntima y tarta de cumpleaños...

Querida familia CEADS,

El sábado fue un día de muchas emociones en nuestro núcleo de aprendizaje, amor y trabajo por el bien. Empezamos con la lectura del texto de estudio y, en seguida, pasamos al ejercicio propuesto. Sabemos que en diferentes momentos de la vida, sean o no espíritas, las personas pueden experimentar situaciones en la que han de “enfrentarse” al fenómeno de la mediumnidad. El ejercicio consistía en aconsejar una persona des de los presupuestos de nuestra amada doctrina espírita.

La primera situación nos planteaba la siguiente situación:

Mi casa es un constante romper de platos y golpear de puertas. Ya no sé qué hacer porque por la noche no puedo dormir de los ruidos que escucho por la casa. El otro día me entró la desesperación y les grité a los espíritus, que si estuvieran ahí, que me dejaran en paz, y me puse a llorar sin parar. De verdad, no puedo más.
Lo que le podríamos recomendar a esta persona:

  • La oración es la principal herramienta de todo aquel que quiere tener paz en su hogar. Elevar el pensamiento a nuestro Señor, pedir el auxilio de los trabajadores del bien y el concurso del ángel protector son actitudes diarias que esta persona necesita realizar con urgencia.
  • Es importantísima la realización del culto en el hogar, es decir, la lectura y comentario del evangelio en voz alta, semanalmente y siempre a la misma hora, para que los espíritus protectores y/o familiares de esta persona encuentren el ambiente vibratorio propicio para ayudarla.
  • Hay que mantener una actitud de serenidad, calma y control bajo todas las circunstancias. Entregarse a la desesperación y al insulto es entrar en sintonía inferior y solo empeora la situación.
  • Se puede y se debe dialogar con los espíritus, pidiéndoles que, si quieren comunicarse, que busquen un Centro Espírita donde dispongan de los medios para recibir su mensaje. También se les puede pedir perdón por si acaso sienten que les hemos perjudicado de algún modo, o simplemente explicarles que en este hogar viven personas que desean vivir y convivir en paz y amor.
  • Se puede pedir ayuda y consejo en los centros espíritas, tengan o no reuniones mediúmnicas, siempre recordando que el exorcismo NO es una práctica espiritista, es decir, pedir a alguien que “aleje” los espíritus de nuestro hogar no es la solución, puesto que encarnados y desencarnados nos unimos por la sintonía y la afinidad de gustos y intereses.
La segunda situación: 

Hay días que estoy muy contenta, tengo ganas de cantar y hasta noto como si una camada fina de tranquilidad me envolviera de forma palpable. En estos días creo más en mi misma y no me cuesta decirle a la gente lo mucho que las aprecio. Otros días, sin embargo, me siento totalmente espesa, pesada y como que no soy yo. Cuando me encuentro así digo cosas que no diría normalmente y puedo hacer daño a la gente. Me gustaría ser una persona normal.

Además de todo lo dicho anteriormente en relación a la oración, lo que le podríamos recomendar a esta persona es:

  • Que invierta tiempo y reflexión en conocerse a sí misma. Solo así podrá, en los días que se note espesa, mantener una actitud más vigilante respecto a cómo actúa y todo lo que dice.
  • También es importante no culpabilizar a los espíritus por las imperfecciones de uno mismo. Hay que superar imperfecciones como el orgullo y la vanidad, educándose al diario para la mansedumbre y la actitud de amor incondicional.
En todo caso, en ambas situaciones, fuimos unánimes en remarcar que cada caso é único y que siempre son muy complejos. También hemos dicho que no existen soluciones fáciles ni rápidas para estas situaciones. Solo la vivencia de las enseñanzas de Nuestro Señor y una actitud de oración y vigilancia constantes pueden servir de amparo y luz en la caminada de cada uno de nosotros.

Después de la reunión de los sábados, como ya sabéis, es costumbre que algunos compañeros sigan charlando en el Tayba, tamándose un té y estrechando lazos de compañerismo. Este sábado, sin embargo, teníamos más razón para confraternizar: mañana es cumpleaños de nuestro querido compañero CAIO CÉSAR SAMPAIO y, después de la reunión, un numeroso grupo de amigos le sorprendimos con una tarta y mucho cariño. Pobrecito, quedó sin palabras con la cara iluminada por una sonrisa y los ojos húmedos. Os dejo las fotos de lo que fue una reunión más de amor de los trabajadores de nuestro Centro Espírita Amalia Domingo Soler. 




2 comentarios:

  1. Feliz aniversario Caio, vocë é uma pessoa muito especial, sou feliz por ser seu amigo!

    Muita saude, felicidade e sucesso na vida!

    OBRIGADO POR EXISTIR PAIZAOOOOOOO,,,,

    COM CARINHO BOSSI

    ResponderEliminar
  2. Isso aí, querido!!! Feliz aniversário, muita força, luz e inspiraçao do Pai Maior!!! Beijos carinhosos!

    ResponderEliminar