martes, 30 de octubre de 2012

Necesitamos ayuda

Querida familia CEADS, 

necesitamos vuestra ayuda. El día 17 de noviembre celebraremos en nuestro Centro el día Internacional de los Sobrevivientes del Suicidio. La programación de este día incluye atención fraterna, teatro, testimonios, un taller de pintura y una mentalización guiada.


Como espíritas, sabemos que el dolor de los familiares y amigos de los suicidas les produce gran sufrimiento. Las oraciones y pensamientos alentadores, en cambio, les aportan momentos de calma y serenidad. Nuestro primer objetivo para este día es ayudar a los sobrevivientes, familiares y amigos de personas que marcharon por la puerta falsa del suicidio, a vivir el amor que sienten por sus seres queridos de forma más positiva y llena de esperanza. Pero éste será sin lugar a duda un día mucho más grande de lo que nos podemos imaginar.

Confiamos en que la espiritualidad amiga movilizará recursos para rescatar a espíritus en sufrimiento, consolar familiares y amigos encarnados y orientar espíritus ignorantes del bien. Precisamente porque sabemos que este día será tan importante, pedimos vuestra ayuda. Sabemos que donde se enciende un foco de luz como el que nos proponemos encender, molestamos a las fuerzas que se oponen a la Verdad. Necesitamos que, además de las personas con las que podamos contar físicamente el día del evento, donde sea que los amigos de CEADS se encuentren, nos enviéis vuestros pensamientos de amor y buenas vibraciones.

Específicamente, pedimos que imaginéis nuestro local como envuelto en una gran cúpula de luz; una verdadera piscina de amor.

Cualquier espíritu que penetre en esta piscina de buenas vibraciones estará automáticamente en tratamiento espiritual. Nadie que se oponga a los objetivos perseguidos ese día podrá penetrar este campo de energía. Pedimos, por tanto, a todos nuestros amigos, que construyan un gran cordón energético con sus emanaciones de amor el día 17/11, de 17:00 a las 19:00, hora de España. Ajustad los despertadores para que os acordéis. Cada uno que en su localidad frecuente un Centro Espírita, que por favor pida apoyo para este día. Esta es una operación gigante de socorro que podemos emprender entre todos. Cuantos más nos unamos, con más sinceridad y entrega a este cometido, más luz esparciremos. Contamos con vosotros, nuestra gran y luminosa familia CEADS, repartida entre los diferentes rincones del mundo desde donde nos seguís con vuestro amor. Cariños de la hermana menor

domingo, 28 de octubre de 2012

El lugar que ocupamos en el universo

Querida familia CEADS,

Ayer en nuestro querido centro hablamos de la pluralidad de los mundos habitados. Empezamos viendo este video… 


Y luego pasamos a la lectura del texto de estudio de la clase. Lo que vino a continuación fue un interesante intercambio de opiniones y experiencias sobre el tema. La ciencia oficial todavía no tiene comprobación empírica (material) de la existencia de vida en otros planetas, pero, como el físico más destacado de la actualidad, Stephen Hawking, afirma, esta es una hipótesis perfectamente razonable, anclada en la lógica. Desde una perspectiva estrictamente científica, nada hace suponer que seamos especiales: nuestro planeta ocupa una posición periférica en nuestra galaxia, que no es más que un punto luminoso en el océano de galaxias que componen el universo. Éste es sencillamente demasiado grande para que podamos creer ser los únicos por aquí.

Mientras los científicos deambulan con sus hipótesis, los espiritistas tenemos la comprobación empírica de la pluralidad de los mundos habitados en la supervivencia del espíritu y en la ley de la reencarnación. La psicografía nos habla de mundos y moradas espirituales, aclarando que es una simplificación hablar de la división entre plano espiritual y plano físico. Lo que existen son diferentes realidades o frecuencias vibratorias que se interpenetran, cada una de ellas poblada por seres que recogen en su campo de actuación los elementos que estructuran sus cuerpos. A mayor elevación moral e intelectual, más sutil o etérea es la materia que caracteriza el mundo o plano de la vida; a menor elevación, más densa es la materia que le caracteriza (menor frecuencia vibratoria).

Las características de los mundos habitados varían, como nos enseña nuestra doctrina, hasta el infinito. Para efectos didácticos, sin embargo, solemos utilizar las categorías a continuación como forma de acercarnos a esta complejidad:
  • Mundos primitivos. Destinados a las primeras encarnaciones del alma humana. Mundos donde las pasiones reinan soberanas.
  • Mundos de expiaciones y pruebas. Mundos donde todavía domina el mal. Es la categoría a la que pertenece la Tierra.
  • Mundos de regeneración. Mundos en los que las almas que todavía deben expiar, recuperan nuevas fuerzas.
  • Mundos intermedios. Mundos donde hay mezcla de defectos y virtudes.
  • Mundos dichosos. Mundos donde el bien prevalece sobre el mal. 
  • Mundos celestes o divinos. Residencia de los Espíritus Puros.
En las próximas clases seguiremos con el tema, sin la pretensión de agotarlo. Simplemente deseamos comprender que, desde las informaciones que la doctrina espírita nos ofrece, que la hipótesis considerada lógica y razonable por los científicos es una realidad tan palpable como aquella en la que nos movemos. Únicamente, no tenemos los sentidos físicos, ni tampoco los instrumentos científicos, capaces de identificar su existencia.

Comprender que vivimos en un mundo de expiación y pruebas, tan lejos de la perfección de los mundos celestes, residencia de los espíritus puros, no deja de ser un duro golpe al orgullo de la raza humana. Nosotros, que ayer mismo descubrimos que el sol no giraba alrededor de la Tierra y que ésta no es el epicentro del universo, somos los mismos que hace dos mil años acogimos con asombro las palabras de un hijo de carpintero que decía “Hay muchas moradas en la casa de mi Padre”.

Que la contemplación de la inmensidad del universo nos conduzca a la humildad y que la voz del dulce Rabí nos despierte la conciencia entorpecida por la ignorancia para la verdad, el amor y la vida.

Cariños de la hermana menor

jueves, 25 de octubre de 2012

Categorías de mundos habitados

Hola familia, 

el sábado hay clase de ESDE y hablaremos de las diferentes categorías de mundos habitados. Os dejo el texto de la clase.


Diferentes Categorías de los Mundos Habitados

La Doctrina Espírita enseña que todos los globos del Universo están habitados, a pesar de que no exista la comprobación de la Ciencia Oficial. «(...) Dios pobló los mundos de seres vivos, concurriendo todos esos seres al objetivo final de la Providencia. Creer que sólo los hubiera en el planeta que habitamos sería dudar de la sabiduría de Dios, que no hizo ninguna cosa inútil. Por cierto, a esos mundos Él ha de haberles dado un destino más serio que el de recrearnos la vista. Además, nada hay, en la posición, en el volumen ni en la conformación física de la Tierra, que pueda inducir a la suposición de que goce del privilegio de estar habitada, con exclusión de tantos millares de millones de mundos semejantes.»

Cuando Jesús dijo: «No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. Hay muchas moradas en la casa de mi padre; si así no fuera ya os lo hubiera dicho, pues me voy para prepararos el lugar. Después de que haya ido y de que os haya preparado el lugar, volveré y os llevaré conmigo, a fin de que donde yo estuviere, también estéis vosotros ahí» (Juan 14: 1 a 3), estaba enseñándonos el principio de la pluralidad de las existencias, de una manera clara, para no dejar dudas.

«(...) La casa del Padre es el Universo. Las diferentes moradas son los mundos que giran en el espacio infinito y ofrecen a los Espíritus que encarnan en ellos, moradas en correspondencia con su adelantamiento. (...)» En función de esto, la conformación física de cada mundo es diferente y, consecuentemente, la de sus habitantes. Cada mundo ofrece a sus habitantes condiciones adecuadas y propias de la vida planetaria. Las necesidades vitales de un planeta podrán no ser las mismas, y hasta pueden ser opuestas, que las de otro.

«El mundo que habitamos forma parte de un séquito de planetas y asteroides que acompañan al Sol en su viaje por la extensión inconmensurable del espacio. (...)» Aún así, las distancias entre estos planetas, que forman nuestro sistema planetario, son inmensas. Para tener una idea, mientras la Tierra emplea aproximadamente 365 días para dar una vuelta alrededor del Sol, existen planetas que para completar una revolución alrededor del Sol tardan entre 88 días y 25 años terrestres.

«Sin embargo, nuestro sistema planetario no ocupa más que un lugar ínfimo en el universo. Téngase en cuenta que pertenece a un conjunto estelar o galaxia, llamada Vía Láctea, donde existen aproximadamente 400 mil millones de estrellas, algunas de las cuales son tan grandes, tan grandes, que una sola ocupa un espacio igual al del Sol y casi todos los planetas que éste arrastra consigo. (...)» Vale la pena considerar que nuestro sistema planetario no sólo es un punto pequeñísimo dentro de la Vía Láctea sino que además está colocado casi en su final. Una de las galaxias más próxima a la Tierra es «(...) denominada Nebulosa de Andrómeda, que dista cerca de 680.000 años luz de nuestro sistema solar.


«Ahora bien, si el universo tiene tales dimensiones y si el número de planetas que en él existe debe contarse en el orden de los trillones o más, ¿no constituye una ingenuidad, o peor aún, una falta de inteligencia, suponer que solamente la Tierra esté habitada por seres racionales?

«¿Habría Dios creado todo eso, nada más que para recrear la vista de los terrícolas? «Por supuesto que no, pues Dios nada hace sin un fin útil. Los mundos que gravitan en el espacio infinito, según la enseñanza del Espiritismo, son las diferentes moradas de la casa del Padre Celestial (Juan 14: 2), donde otras humanidades, en varios grados de adelantamiento, encuentran residencia adecuada a su avance. (...)»

«De la enseñanza proporcionada por los Espíritus resulta que son muy diferentes unas de otras las condiciones de los mundos, en cuanto al grado de adelanto o de inferioridad de sus habitantes. Entre ellos los hay en los que estos últimos son inferiores a los de la Tierra, física y moralmente; otros, de la misma categoría que el nuestro, y otros que son relativamente superiores en todos los aspectos. En los mundos inferiores la existencia es plenamente material, las pasiones reinan soberanas y la vida moral es casi nula. A medida que ésta se desarrolla, disminuye la influencia de la materia, de tal manera que, en los mundos más adelantados, la vida es, por así decirlo, toda espiritual.»

Evidentemente, no podemos hacer una clasificación absoluta de las categorías de los mundos habitados, pero Kardec nos ofrece una que nos permite una visión general sobre el asunto:

«(...) Mundos primitivos, destinados a las primeras encarnaciones del alma humana; mundos de expiación y pruebas, donde domina el mal; mundos de regeneración, en los cuales las almas que todavía tienen que expiar recobran nuevas fuerzas, reposando de las fatigas de la lucha; mundos dichosos, donde el bien supera al mal;mundos celestes o divinos, residencia de los Espíritus depurados, donde exclusivamente reina el bien. La Tierra pertenece
a la categoría de los mundos de expiación y pruebas, razón por la que ahí vive el hombre dándose la mano con tantas miserias.»

«En los mundos primitivos, destinados a las primeras encarnaciones del alma humana, la vida, que es toda material, se limita a la lucha por la subsistencia, el sentido moral es casi nulo y, por eso mismo, las pasiones reinan soberanamente. «En los mundos intermediarios, sus habitantes se caracterizan por una mezcla de virtudes y defectos, de allí que alternen momentos alegres y felices con horas de amargura y sufrimiento. «Ya en los mundos superiores, el bien supera al mal y en los mundos celestes o divinos, moradas de los Espíritus puros, la felicidad es completa, debido a que todos han alcanzado la cima de la sabiduría y la bondad.»

También vale la pena recordar la entrada en el blog en la que os presentamos el resumen de la conferencia de Andrea Campos: Los diferentes mundos y moradas espirituales.

Cariños de la hermana menor

domingo, 21 de octubre de 2012

Aborto, ¡NO!: por una cuestión de derechos humanos

Hola familia,

Ayer fue día de conferencia y nuestro amigo y presidente del Centre Espírita Amalia Domingo Soler, Alfredo Tabueña, Alfredito, nos presentó un emocionante estudio titulado Aborto: frustración de una encarnación.

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Las palabras iniciales de Alfredo fueron de profundo respeto por las personas que hayan realizado el aborto en el pasado o por alguna razón lo hayan planteado. Nadie tiene el derecho de juzgar a sus semejantes y el objetivo de su charla de ninguna manera es la crítica a quienes hayan dado este paso, sino defender la vida de los seres que están en formación, compartiendo lo que ha aprendido de las enseñanzas de los espíritus sobre la realidad espiritual. La formación de un nuevo cuerpo humano, nos dijo Alfredo, aun que no despierte amor, debe hacer surgir por lo menos un profundo respeto por su belleza y perfección. Más allá del desarrollo de la forma física, que ya es un proceso fascinante, debemos comprender que un embrión en formación es mucho más que una simple aglomeración de carne. Cada vez que una mujer abriga en su vientre un ser en formación, empieza una nueva fase de la existencia de un espíritu inmortal. La vida es única, entera, mucho más que lo concebido por los materialistas: el lapso de tiempo entre la cuna y el túmulo. Cuando un nuevo cuerpo empieza a formarse en el vientre materno, existe un lazo magnético que une el espíritu reencarnante al de su madre. A medida que el cuerpo sigue su proceso de formación, este lazo se va estrechando hasta el momento del nacimiento.

En el Libro de los Espíritus, Kardec pregunta:
358 – ¿Es un crimen el aborto provocado, cualquiera que sea la época de la concepción?
A lo que los espíritus le contestan:
Existe siempre crimen cuando violáis la ley de Dios. La madre, o cualquier persona, cometerá siempre un crimen, quitando la vida al niño antes de nacer, porque le está impidiendo al alma soportar las pruebas, cuyo instrumento había de ser el cuerpo.
Muchas personas intentan justificar el aborto buscando determinar en qué momento este conjunto de células en formación se convierte en un ser humano. Algunas personas, al no reconocer la forma humana la primeras fases del desarrollo del feto, afirman ser el aborto legítimo en estas fases iniciales del embarazo. Sabemos, sin embargo, que el espíritu reencarnante es un ser inmortal, y que además su acercamiento a la nueva familia empieza, en muchos casos, mucho tiempo antes del momento de la concepción. Los que debaten si hay crimen contra la vida, si el aborto realizado en las primeras horas, si en los primeros días o meses, ignoran algo que los espíritus explican a través del relato de inúmeros casos de reencarnación descritos en obras mediumnicas: meses o incluso hasta años antes de la concepción de un nuevo ser en el seno de una familia, los progenitores son presentados a los que serán sus hijos en la Tierra. Nadie encarna por casualidad en el seno de una familia. Los lazos que reúnen a un grupo de espíritus en una familia pueden ser de afecto o desafecto, siempre ofreciendo a todos las oportunidades de rescate y crecimiento necesarias para el ennoblecimiento de las almas. Cada espíritu reencarna en el lugar y en el momento más adecuado para su evolución moral e intelectual.

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Actualmente los estudiosos de la embriología humana, como Churcill Livingtone, ya reconocen que el cigoto, pese a su sencillez ante la complejidad de un ser humano totalmente formado, presenta ya un potencial genético único e irrepetible. Por encima de la realidad material, existe una realidad espiritual: el espíritu no nace en el momento de la fecundación, sino que es un ser que posee un patrimonio de experiencias y busca en la nueva encarnación la continuidad de su trayectoria evolutiva. El hecho de no estar aun encarnado no reduce en nada su humanidad. El espíritu cuyo cuerpo se encuentra en formación en el vientre materno es un ser humano con tanto derecho a la vida como cualquier otro ser humano ya encarnado. Muchas veces el argumento que se utiliza para defender el aborto es el de que la mujer es la única que debe opinar sobre qué hacer con su cuerpo. Este principio, sin embargo, en el caso del aborto, choca contra la libertad del espíritu reencarnante, puesto que el aborto no destruye el cuerpo de la madre, sino que destruye el cuerpo de un espíritu que espera volver a la carne para seguir su proceso evolutivo. El egoísmo, el materialismo y sobretodo la ignorancia buscan de esta manera formas de justificar lo injustificable: el que debe nacer no es menos humano que los que están encarnados, por tanto, en cualquier situación es un crimen contra la humanidad permitir que se le interrumpa la gestación.
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La legislación en España y en algunos países permite en aborto en el caso de abuso sexual y malformaciones graves del feto. Tampoco en estos casos, por duro y difícil que nos sea comprender o aceptar una situación dramática como esta, es legítimo el aborto en una perspectiva espiritual. El aborto no es aceptable bajo ningún concepto porque cada nueva existencia en la carne, con todas sus  características de pruebas y expiaciones, representa para el espíritu una oportunidad de armonizarse con el pasado y progresar para un futuro de más equilibrio psíquico y físico. Informaciones del plano espiritual nos dicen que la población de espíritus desencarnados es por lo menos cuatro veces superior a la de los encarnados. A saber cuánto tiempo estaría el reencarnante esperando por la oportunidad de volver a la Tierra… Una cosa sí es segura: el ser que viene a una familia tiene ahí lazos de afecto o necesidad de reajuste. Un aborto estaría impidiendo que, a través de la fuerza del amor de los lazos consanguíneos, una víctima del pasado nos ayude a elevarnos, o que un verdugo pueda reconciliarse con nosotros. El amor es lo único que puede reconciliarnos con la vida.

La charla tan emocionante de nuestro compañero Alfredo nos enseña que respetar la vida es algo más que respetar la vida encarnada. Los que somos consientes de la realidad espiritual sabemos que la vida no está circunscrita a una única dimensión. Respetar la vida y los derechos humanos implica respetar la vida en todas las franjas vibratorias en la que ésta se mueve. Cuando ya no esté caracterizado este planeta por la ignorancia de las leyes cósmicas universales, ya no será necesario hacer bandera de la criminalidad del aborto. Hasta entonces, los espíritas seguiremos informando sobre la grave equivocación que consiste interrumpir la trayectoria evolutiva de un ser inmortal.

Con el más vivo deseo de que cada vez seamos más los que comprendemos esta realidad, me despido de los hermanos de mi alma.

Cariños, siempre

jueves, 18 de octubre de 2012

Aborto: frustración de una reencarnación

El sábado 20/10 a las 17:30 horas,

Conferencia pública en CEADS

Aborto
frustración de una reencarnación

a cargo de Alfredo Tabueña.

La entrada es libre y gratuita.

¡Os esperamos!

domingo, 14 de octubre de 2012

De la reencaranción

Buenas familia, 

Ayer en nuestra reunión de estudio de la doctrina de los Espíritus tratamos una vez más el tema de la reencarnación. Nos dividimos en dos grupos, según nuestras preferencias. Mientras el primer grupo se dedicaba a responder cuestiones relacionadas a la reencarnación en la tradición judaica y cristiana, el segundo grupo reflexionaba sobre las características de encarnaciones en mundos inferiores y superiores. Os hago un pequeño resumen de lo que se discutió en cada grupo.

Grupo 1 - Resurrección y Reencarnación 
«La reencarnación formaba parte de los dogmas de los judíos, bajo el nombre de resurrección. Sólo los saduceos (secta judía creada alrededor del año 248 antes de Cristo, cuyo fundador fue Sadoc), cuya creencia era la de que todo acababa con la muerte, no creían en eso. (...)». Los judíos no tenían ideas precisas respecto al mecanismo de la unión del alma al cuerpo ni tampoco sobre la inmortalidad del Espíritu. «(...) Creían que un hombre que hubiera vivido podía volver a vivir, sin saber con precisión de qué manera ocurría tal hecho. Designaban con el término resurrección lo que el Espiritismo, más juiciosamente, llama reencarnación.
¿Por qué la palabra reencarnación es más adecuada que la palabra resurrección? Sabemos que cada vez que vuelve a la carne a través de la reencarnación, el espíritu toma un nuevo cuerpo en formación, que nada tiene que ver con su cuerpo anterior. la resurrección da la idea de que vuelve a la vida el cuerpo que ya está muerto, cosa que la ciencia demuestra que es materialmente imposible, sobre todo cuando los elementos de ese cuerpo ya se encuentran desde largo tiempo dispersos y absorbidos. La reencarnación es la vuelta del alma o Espíritu a la vida corporal, pero en otro cuerpo, formado especialmente para él y que nada tiene en común con el antiguo.

¿Cómo podríamos entender el hecho de que Jesús se presentara a los apóstoles después de su martirio y muerte? Lo que los apóstoles vieron fue su cuerpo espiritual, su periespíritu, materializado ante los apóstoles para que entendieran que la vida sigue después de la muerte física. La carne es perecedera, pero el espíritu es inmortal.

¿Qué podemos comprender de la afirmación evangélica “Si no me creéis cuando os hablo de las cosas de la Tierra, ¿cómo me creeríais cuando os hable de las cosas del Cielo?” Jesús le explicaba a un hombre culto de su tiempo cosas que le parecían obvias y aún así no era comprendido. Ante la afirmación evangélica, debemos siempre cultivar la humildad, aceptando que si bien es verdad que el hombre progresa en diversos campos del conocimiento, debe comprender que mucho más le falta por descubrir que lo que se puede siquiera imaginar.

Grupo 2 - Características de la reencarnación en los Mundos Superiores e Inferiores 
«No encarnamos y reencarnamos solamente en el planeta Tierra; no. Vivimos (las reencarnaciones) en diferentes mundos. Las que aquí pasamos no son las primeras ni las últimas; son, sin embargo, de las más materiales y de las más distantes de la perfección.» «Hablando con propiedad, la encarnación carece de límites trazados con precisión, si tenemos en vista solamente el envoltorio que constituye el cuerpo del Espíritu, dado que la materialidad de ese envoltorio disminuye en la proporción en que el Espíritu se purifica. En ciertos mundos más adelantados que la Tierra ya es menos compacto, menos pesado y menos grosero y, por consiguiente, menos sujeto a vicisitudes. En un grado más elevado es diáfano y casi fluídico. Va desmaterializándose gradualmente y acaba por confundirse con el periespíritu. (...)» 
Qué diferencias hay entre encarnaciones en mundos inferiores y mundos superiores, en relación: ¿Al periespíritu? La constitución del periespíritu está en función de la naturaleza de cada mundo. En mundos inferiores, el periespíritu es más denso, puesto que debe proteger al espíritu, de altísima vibración, del entorno, con vibraciones más bajas cuanto más sea inferior el mundo. Así podemos entender como el periespíritu sirve como un colchón que en mundos inferiores, caracterizados por pruebas y expiaciones, donde el sufrimiento todavía dirige el aprendizaje de las almas, debe ser más denso. En mundos superiores, sin embargo, donde las conciencias están más despiertas e ya han expiado sus faltas en encarnaciones anteriores, el periespíritu se vuelve más etéreo y sutil. En estos entornos, la vibración del entono es más cercana al del espíritu mismo y por tanto ya no hace falta un cochón tan espeso. 

¿A la longevidad? Tal y como en la Tierra las conciencias que aquí peregrinamos concebimos el tiempo, se puede decir que en mundos inferiores la longevidad es inferior en comparación con mundos superiores. Aquí no entramos en casos en particular, puesto que cada espíritu tiene su hoja de pruebas y expiaciones que debe cumplir, no siendo posible juzgar el adelanto moral o intelectual de un espíritu que desencarna antes o después. Hablamos del promedio de años que puede durar una encarnación en los diferentes mundos y, por regla general, se puede entender que en mundos más adelantados una encarnación dura más años que en mundos inferiores. Las razones son diversas: Cuanto menos material el cuerpo, menos sujeto a las vicisitudes que lo desorganizan. Cuanto más puro el Espíritu, menos pasiones lo dominan. Así, en mundos donde el estilo de vida se pauta en el cultivo de valores, alimentación y sentimientos más elevados, naturalmente el cuerpo se degradará menos que en mundos inferiores, caracterizados todavía por los vicios, la alimentación grosera y los sentimientos menos nobles. Además, en mundos donde los espíritus deban evidentemente seguir evolucionando, pero ya no tengan que expiar faltas, el sufrimiento deja progresivamente de existir y los cuerpos se resienten menos al paso del tiempo. Hay que añadir aquí el hecho de que, en mundos inferiores, el aprendizaje realizado por las almas es menos complejo que en los mundos superiores, lo que justificaría que así se viviera menos años. Nuestra compañera Susana levantó a este respecto una interesante pregunta, que fue, si sí es verdad que el aprendizaje es más complejo, también es verdad que los espíritus están más preparados para la vida en este plano… Así que, no se acababa de convencer sobre la mayor longevidad en mundos superiores. Así fue cómo pasamos a discutir la relatividad del tiempo y cómo algo que comparado con la vida en la Tierra puede durar muchísimo, en otro mundo no podríamos afirmar qué sería. Mientras escribo esto, sin embargo, pienso que si pensamos que el objetivo de la encarnación es el perfeccionamiento del espíritu, tiene lógica que cada vez duren más… porque llegados a la perfección relativa a la que estamos destinados, dejaremos de encarnar. Por tanto, las encarnaciones en mundos superiores (quizá muuuuuy superiores) no dejan de ser ya ensayos para la vida independiente de la materia, cuando el ciclo de encarnaciones cesa porque el espíritu ha alcanzado el grado máximo de conocimiento de la Verdad. No sé si me explico… Como espíritus, la vida natural es la vida independiente de la materia. Cada nueva encarnación nos acerca a este estado. En mundos superiores, por tanto, estaríamos más cerca de ya no necesitar ninguna materia para revestirnos y la consecuencia de esto es que cada vez estos ciclos de encarnación sean más largos. Si no os convence, me lo decís en los comentarios, por favor.

¿A los procesos reproductivos? Este punto no nos dio tiempo tratar con la riqueza de detalles de los anteriores, pero la idea de los monitores era que entendiéramos que allí donde hay vida hay cuerpos, y donde hay cuerpos está la capacidad de reproducción, sea cual sea el plano de la vida, sea cual sea el nivel evolutivo del mundo en cuestión. En mundos más inferiores, los procesos de reproducción son todavía muy condicionados a la materia, pero a medida que progresan los mundos, se convierten en proecesos cada vez más sublimados. En el libro Evolución en dos Mundos, Emannuel nos dice: 
“La energía natural del sexo, inherente a la propia vida en sí, genera cargas magnéticas en todos los seres, dada la función creadora de que éstos están investidos. (…) El sexo reside en la mente, expresándose en el cuerpo espiritual y, consecuentemente, en el cuerpo físico, en calidad de santuario creativo de nuestro amor ante la vida. En los espíritus llenos de virtudes, cuyos sentimientos se elevan hacia las Esferas Superiores, el amor se ilumina y purifica, pero aún es instinto sexual en sus más nobles aspectos, ligándose a las fuerzas con que tiene afinidad en su radiante ascensión hacia Dios.” 
El sexo, por tanto, no está en los órganos sexuales, sino que nace del propio espíritu como pulsión de co-creación Divina. Patricia recordó que dicha pulsión no se expresa únicamente en la procreación, sino que se expresa en todas las formas de creación artística y cultural del espíritu. Hablando específicamente de los procesos reproductivos, se entiende que en mundos inferiores, la energía sexual se expresa de forma grosera y condicionada por la materia, pero en mundos superiores, como bien dice Emannuel, se ilumina y purifica, sin dejar de ser energía sexual/creativa.

Una cuestión que los monitores nos planteamos y que no nos dio ni tiempo a mencionar en el estudio: Pese a estas diferencias, ¿podemos hablar de reencarnación en todos los casos? Es decir, ¿los principios son los mismos en mundos inferiores y superiores? Nos dice el espíritu Inácio Ferreira, en el libro La Ley de la Reencarnación, que la reencarnación es una ley cósmica, con sutilezas que se adaptan a los diferentes mundos en los que se procesa. Después de discutir la pregunta que os presento, y considerando que cuando hablamos de “carne” no necesariamente estaríamos describiendo los cuerpos de hermanos que peregrinan en mundos superiores, llegamos a la conclusión de que: 
La reencarnación es como en la Tierra conocemos al principio evolutivo que permite que la creación se acerque al Creador.
Y con esto os dejo, hermanos de mi alma. Seguro que esta clase ha abierto nuevos caminos para la comprensión del milagro de la vida. No seamos como Nicodemo, que pensaba saberlo todo. Aceptemos la advertencia evangelica que nos invita a la humildad. A fin de cuentas, como el espiritismo nos enseña, penetraremos en el conocimiento de la verdad a medida que desarrollemos nuestras calidades morales. Trabajemos en ello bajo la protección y la dirección de la espiritualidad que nos asiste en todos momentos.

Cariños de la hermana menor

domingo, 7 de octubre de 2012

¡Empuja la roca, CEADS!

Hola familia, 

¡Menudo fin de semana hemos tenido en CEADS! Ayer, en la clase del Evangelio según el Espiritismo, nos dedicamos al estudio del Capítulo XIII y hablamos de los beneficios pagados con la ingratitud. Hoy, domingo, teníamos tres caravanas: un grupo se dirigió al Prat de Llobregat para realizar el IV Mercado Solidario y recaudar fondos para el centro; un grupo se dirigió a Terrassa, a la Associació Espírita Fraternidad Humana, para acudir a la conferencia sobre la mediumnidad, que realizaba nuestro compañero Bossi; y un grupo se dirigió a Lleida para participar en las jornadas del Centro Espírita Irene Solans, donde presenté una conferencia sobre el Libro de los Espíritus..

Se mueve la energía, familia. La verdad es que estoy demasiado cansada físicamente para haceros el tradicional resumen, pero no puedo dejar de explicar una pequeña perla de sabiduría que Susana explicó a nuestro grupo de estudios ayer en la clase del evangelio.
Había un hombre que se había retirado del mundo. Pasó a vivir en una cueva y dedicaba todo su tiempo a la oración. Era un hombre de buen corazón que quería estar en armonía con Dios. Una mañana, escuchó la voz de Dios, que le dijo, “Hijo mío, sal fuera y empuja la roca que hay ahí fuera.” El hombre no dudó obedecer a la voz, y a partir de este día, cada día, empujaba con todas sus fuerzas una enorme roca que había al lado de su cueva. Y lo hizo durante muchos años sin volver a escuchar la voz de Dios. Pero un día, presa del desánimo, en sus oraciones, el hombre decidió pedir a Dios nuevas orientaciones y le dijo, “Dios mío, me siento inútil. Me dijiste que empujara la roca, pero no he tenido ningún éxito. No he conseguido mover la roca ni un milímetro siquiera…”. Dios entonces, viendo que estaba desilusionado, le dijo que no sabía por qué se sentía así… “Si has hecho lo que yo te dije. Te dije que empujaras la roca, no te pedi que la movieras. Mientras las empujabas, tus brazos y piernas se han hecho más fuertes y los ratos que has pasado fuera de la cueva te han servido para que respiraras aire puro”…
Para mí, esta pequeña historia encierra una enseñanza muy importante. Nosotros queremos ver el resultado de las buenas obras que realizamos. El ego necesita ardientemente la satisfacción del éxito, en nivel personal, y el reconocimiento de los demás, en forma de aprobación. Pero en realidad, el mayor beneficiario de las buenas obras realizadas es uno mismo: mientras las hacemos, podemos esperar que el mundo cambie, pero lo que realmente interesa es que nosotros mismos cambiemos. Hace tiempo que digo por ahí que la verdadera caridad debe transformar al que la hace, no al que la recibe y de ahí que esta pequeña historia me pareciera tan preciosa. La case iba sobre la ingratitud. No debemos dejar de empujar por la ausencia de éxito o reconocimiento, debemos insistir en hacer las buenas obras porque el mayor beneficiario del bien que realizamos es siempre uno mismo. El Mercado Solidario, la verdad, no es que aporte una cantidad importante de dinero a los gastos del centro. Este mes hemos conseguido ingresar 63 euros… ¿Pero qué importa? Hemos empujado la roca. En Terrassa y en Lleida podríamos haber hecho conferencias más completas, podríamos haber aprendido más, podríamos haber sido más compañeros… ¿Pero qué importa? Hemos empujado la roca… Mientras lo hacemos, fortalecemos nuestros brazos y piernas, nuestras mentes y corazones, para el servicio al prójimo, a nuestra doctrina, a Nuestro Señor y al Creador… pero sobretodo, buscamos llenos de esperanza y alegría nuestra evolución.

Con mi más hondo deseo de que empujéis la roca ahí donde estáis, 

Cariños de la hermana menor

jueves, 4 de octubre de 2012

IV Mercat Solidari


Hola familia,

El domingo 07  de octubre de 2012 realizaremos la 4ª edición del Mercat Solidari CEADS con la intención de recaudar fondos para el centro.

La ayuda del alto no falta, la familia CEADS responde y el equipo del Mercado Solidario ofrece su servicio. Estamos muy felices por poder realizar esta actividad una vez más.

Os animamos a que nos vengáis a ver en el Mercado de Llobregat, el 07/10 de 11 a 14:00 en la la plaza Pau Casals. El bus es el 65. Estaremos en la mesa 141.

¡Hasta el domingo!

miércoles, 3 de octubre de 2012

De la ingratitud

Este sábado es día de luz, ¡es día de Estudio del Evangelio en CEADS!

Estamos estudiando el Capítulo XIII - Que no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, hablaremos del ítem 19 - Beneficios pagados con la ingratitud. El principal objetivo será el trabajo en grupo, a través de dinámicas, para que podamos entender que la caridad desinteresada es verdadera y agradable a Dios y su práctica constituye para nosotros una ocasión de reparación para el progreso espiritual. Os dejo el texto para introducción del estudio y dos citaciones para reflexión... 

19. "¿Qué debemos pensar de las personas que habiéndoseles pagado sus beneficios con ingratitudes, ya no hacen bien por miedo de encontrar ingratos?". Estas personas tienen más egoísmo que caridad, por que hacer el bien sólo para recibir muestras de reconocimiento es no hacerlo con desinterés, y el bien desinteresado es el bien agradable a Dios. También hay orgullo, porque se complacen en la humildad del obligado que viene a poner el reconocimiento a sus pies. El que busca en la Tierra la recompensa del bien que hace, no la recibirá en el cielo; pero Dios tendrá uena cuenta del que no la busca en la tierra. Es necesario ayudar a los débiles siempre, aunque antes se sepa que aquellos a quienes se hace bien, no quedarán agradecidos. Sabed que si aquellos a quienes se hace el servicio olvidan el favor, Dios os lo tomará más en cuenta que si fuéseis recompensados por el reconocimiento de vuestro obligado. 


"Dios permite que algunas veces os paguen con ingratitudes para probar vuestra perseverancia en hacer el bien". Por otra parte, ¿qué sabéis vosotros si este favor olvidado por el momento, reportará más tarde buenos frutos? Por el contrario, estad seguros de que es una semilla que germinará con el tiempo. Desgraciadamente vosotros sólo véis el presente, y trabajáis para vosotros y no para los demás. Las buenas obras acaban por ablandar los corazones más endurecidos; puede que sean desconocidas en la tierra; pero cuando el espíritu esté desembarazado de su velo carnal, se acordará, y este recuerdo será su castigo; entonces le pesará su ingratitud, querrá reparar su falta y pagar su deuda en otra existencia, ceptando a menudo una vida de abnegación hacia su bienhechor. Este es el modo cómo, sin vosotros saberlo; habréis contribuído a su adelantamiento moral y reconoceréis más tarde toda la verdad de esta máxima. Una buena obra nunca se pierde. Pero habréis trabajado también para vosotros, porque tendréis el mérito de haber hecho el bien con desinterés, sin dejaros desanimar por los desengaños. ¡Ah! amigos míos, si conociéseis todos los lazos que en la vida presente os unen a vuestras existencias anteriores, si pudiéseis abrazar la multitud de relaciones que unen los seres unos a otros para su progreso mutuo, admiraríais mucho más aun la sabiduría y la bondad del Criador, que os permite volver a vivir para llegar hasta El. (Guía protector. Sens, 1862).

"Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él." Colosenses 3:17

"Y quien dé siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por tratarse de uno de mis discípulos, les aseguro que no perderá su recompensa." Mateo 10:42 

Un abrazo fraternal

Andrea Campos