domingo, 29 de septiembre de 2013

Se busca trabajadores del alma, del bien

La Espiritualidad amiga siempre nos acompaña en los estudios de CEADS (y en todas las casas de paz y caridad) pero ayer estaba algo más iluminada. Mucha gente nueva, con energías para trabajar en la divulgación y mantenimiento de la casa espírita.
Nos llena el corazón cuando nuevas caras entran por la puerta pero llena el alma cuando esta carita nos abre una sonrisa y nos pide una oportunidad de servir. El trabajo existe, el centro, la sociedad, el planeta necesita de personas que trabajen por el, con amor, por la dedicación exclusiva de servir, paa llenar el alma de esperanza. No existe nada mejor que tener el alma llena de paz por un día de trabajo edificante.

Y nada mejor que acudir al centro espírita y tener como clase la Ley del Trabajo como bandera de este sábado tan iluminado.

Marcello y Rafa nos guiarán por los caminos de la Ley del Trabajo, este trabajo que nos es remunerado (aunque pueda serlo) que nos hace grandes de espíritu. Todos los días tenemos la oportunidad de salir de casa para hacer algo útil para nosotros mismos, los demás o por la naturaleza.

Trabajo no es aquel donde ganamos nuestra pan material pero si aquel que nos da oportunidad de servir y evolucionar. Podemos trabajar las 24 horas del día y noche. Podemos dar una palabra amiga a un amiga necesitado, podemos ayudar a un compañero de trabajo, podemos orientar a personas discapacitadas en la calle, podemos ayudar en los comedores, ser voluntarios para ayudar en los incendios, etc, ect, etc.

¡No existe paro para el espiritu inmortal!



Es verdad que tenemos la necesidad del dinero para vivir en la carne pero este tipo de trabajo es de curta duración y la remuneración es material. Trabajamos para ganar dinero para comprar comida y ropa para la vestimenta carnal. Todos ellos se quedarán atrás cuando desencarnemos. ¿Qué tipo de trabajo habéis realizado para el alma? ¿El verdadero trabajo que llevaremos para toda la eternidad?

También es verdad que la carne necesita descansar. Es un principio fisiológico natural que hay que respetarlo para que funciona bien y pueda arropar el espíritu que debe trabajar encarnado para su evolución. Cada ser posee su historia y su nivel de fluido universal que hará que sea más o menos activo al trabajo edificante pero TODOS somos dueños de nuestros destinos y podemos hacer mejor todos los días.

Si tenemos conciencia de la real necesidad del trabajo del alma, este trabajo de caridad y ayuda para con todos los seres del planeta, este trabajo que no importa edad, sexo, discapacidad o condición financiera, este trabajo que nos eleva al Creador, que nos prepara para la felicidad plena; tendremos toda la energía para seguir trabajando hasta los últimos momentos de la vida; sin ociosidad pero aprovechando el tiempo de descanso para el ocio del bien.

Pues sí, se busca trabajadores del alma, trabajadores incansables del bien.

Para los que trabajan mañana para ganar el pan os deseo un semana de mucha paz y oportunidades de ayudar. Para todos los demás, os deseo mucha energía para seguir adelante, buscando el trabajo del pan y que aprovechéis este momento del "paro material" para trabajar por vuestra evolución espiritual. Allí fuera hay mucha gente necesitada de amor, cariño, fe y palabras de confort. El dinero viene y va pero el amor sobrevivirá eternamente.

¡Muy buenas noches para unos muy buenos días!

Andrea Campos

jueves, 26 de septiembre de 2013

El trabajo y el reposo

Muy buenas noches,

Este sábado, en CEADS, tenemos clase del Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita sobre el límite del trabajo y el descanso. Para introduciros al tema os dejo las preguntas 682 a 685:

682. Siendo una necesidad el descanso después del trabajo, ¿no es una ley natural?
- Sin lugar a dudas, el reposo sirve para reparar las energías del cuerpo, y es asimismo necesario para conceder un poco más de libertad a la inteligencia, a fin de que ésta se eleve por encima de la materia.

683. ¿Cuál es el límite del trabajo?
- El límite de las fuerzas. Por lo demás, Dios deja libre al hombre.

684. ¿Qué pensar de aquellos que abusan de su autoridad para imponer a sus subordinados un exceso de trabajo?
- Es ésa una de las peores acciones. Todo hombre que tenga el poder de impartir órdenes es responsable del exceso de tarea que imponga a sus subordinados, porque está transgrediendo la ley de Dios.

685. ¿Le asiste al hombre el derecho al descanso en su vejez?
- Sí, sólo está obligado según sus fuerzas.

685 a. Pero ¿qué recurso queda al anciano que, teniendo necesidad de trabajar para vivir, no puede hacerlo?
- El fuerte debe trabajar para el débil. Si éste no posee familia, la sociedad debe hacerse cargo de él. Es la ley de caridad.



Reflexionemos:

¿Por qué debemos considerar el reposo como una ley de la Naturaleza?
¿Cuál es la diferencia entre reposo y ociosidad?
¿Por qué el limite del reposo varia de un hombre a otro?

¡Nos vemos el sábado!

Andrea

domingo, 22 de septiembre de 2013

El Padre no deja nunca de trabajar y nosotros tampoco



Hola familia,

Ayer en nuestro centro hablamos sobre la Ley del Trabajo. El Maestro dijo que el Padre no deja nunca de trabajar y él tampoco. Pues buscamos en el Libro de los Espíritus inspiración para comprender la necesidad del trabajo. 

674 – ¿La necesidad del trabajo es una ley de la Naturaleza?
– El trabajo es una ley natural por lo mismo que es una necesidad y la civilización obliga al hombre a trabajar más porque aumenta sus necesidades y sus placeres.

675 – ¿Sólo debe entenderse por trabajo las ocupaciones materiales?
– No, el Espíritu trabaja como el cuerpo. Toda ocupación útil es un trabajo.

676 – ¿Por qué es impuesto el trabajo al hombre?
– Es una consecuencia de su naturaleza corporal. Es una expiación y al mismo tiempo, un medio de perfeccionar su inteligencia. Sin el trabajo, el hombre permanecería en la infancia de la inteligencia y por esto sólo a su trabajo y actividad debe su subsistencia, su seguridad y su bienestar. Al que es débil de cuerpo Dios le da, en cambio, la inteligencia, pero siempre es trabajo.

678 – En los mundos más perfeccionados, ¿el hombre está sometido a la misma necesidad del trabajo?
– La naturaleza del trabajo es relativa a la naturaleza de las necesidades. Cuanto menos materiales son las necesidades, menos material es el trabajo. Pero no creáis con eso que el hombre permanezca inactivo e inútil: la ociosidad sería un suplicio en vez de ser un beneficio.

679 – El hombre que posee bienes suficientes para asegurarse la existencia, ¿está exento de la ley del trabajo?
–Del trabajo material, tal vez, pero no de la obligación de hacerse útil según sus posibilidades, de perfeccionar su inteligencia o la de otros, lo que también es trabajo. Si el hombre a quien Dios ha confiado bienes suficientes para asegurarse la existencia, no está obligado a mantenerse con el sudor de su frente, la obligación de ser útil a sus semejantes es tanto mayor para él porque su desahogo le da más oportunidad de hacer el bien.

680 –¿No hay hombres que son incapaces de realizar cualquier tipo de trabajo y cuya existencia es inútil?
– Dios es justo y no condena más que aquel cuya existencia es voluntariamente inútil y vive dependiente del trabajo de los demás. Quiere que cada uno se haga útil, según sus facultades. (643).


Lo que pasa es que sabemos que actualmente hay mucha gente SIN trabajo, no porque no lo quiera, todo lo contrario. La situación del paro en España es grave y la gente lo pasa mal. Justo después de las respuestas de los espíritus, Kardec teje comentarios sobre esta situación:

No basta decir al hombre que ha de trabajar, sino que también es preciso que el que cifra
la existencia en su labor encuentre en qué ocuparse, lo cual no sucede siempre. Cuando la suspensión del trabajo se generaliza, toma las proporciones de una calamidad como la miseria. La ciencia económica busca el remedio en el equilibrio de la producción y el consumo; pero este equilibrio, aun suponiendo que sea posible, tendrá siempre intermitencias, durante cuyos intervalos no deja de tener necesidades de vivir el obrero. Hay un elemento, con el cual no se ha contado bastante y sin él, la ciencia económica no pasa de ser una teoría: la educación. No la educación intelectual, sino la educación moral, y tampoco la educación moral que enseñan los libros, sino la que consiste en el arte de formar el carácter, la que da los hábitos: porque la educación es el conjunto de hábitos adquiridos. Cuándo se piensa en la masa de individuos lanzados diariamente al torrente de la población, sin principios, sin frenos y entregados a sus propios instintos, ¿hay que sorprenderse de sus desastrosas consecuencias? Cuando ese arte sea conocido, cumplido y practicado, el hombre llevará a la sociedad hábitos de orden y de previsión para sí mismo y los suyos, de respeto por todo lo que es respetable, hábitos que le permitirán pasar menos penosamente los malos días inevitables. El desorden y la imprevisión son dos llagas que sólo una educación bien entendida puede curar. Este es el punto de partida, el elemento real del bienestar, la garantía de seguridad para todos.

En la pregunta 740, nos dicen los espíritus cómo podemos superar las pruebas a las que estamos sometidos en situaciones de grandes calamidades:

740 – ¿No serán igualmente las calamidades pruebas morales para el hombre que lo someten a las más duras necesidades?
– Las calamidades son pruebas que proporcionan al hombre la ocasión de ejercer su inteligencia, de probar su paciencia y resignación a la voluntad de Dios, y lo orientan para demostrar sus sentimientos de abnegación, de desinterés y de amor al prójimo, si no está dominado por el egoísmo.

 Para finalizar la clase, después de hablar mucho sobre el trabajo y la falta de él en el plano material, también recordamos que en el plano espiritual se trabaja mucho. En la obra Nuestro Hogar, André Luiz, a través de la psicografía de Chico Xavier, nos ofrece importantes lecciones sobre el verdadero valor del trabajo y de los puestos de servicio que ocupamos cundo encarnados. El pasaje que os dejamos a continuación es una adaptación de los capítulos 13 y 14. Este es el momento en que André, sintiéndose ya recuperado, se dispone a trabajar en la colonia que le trata con tanto amor. El ministro Clarencio recibe a los que solicitan orientación en parejas. El pasaje es un pelín largo, pero no tiene desperdicio:

 

 (MUJER) –Noble Clarencio, vengo a pedir sus buenos oficios a favor de mis dos hijos. ¡Ah! Ya no puedo tolerar tanta saudade, estando informada de que ambos viven exhaustos y sobrecargados de infortunios en el ambiente terrestre. Reconozco que los designios del Padre son justos y amorosos, pero no obstante ¡soy madre y no logro substraerme al peso de la angustia!…
 (CLARENCIO) –Si la hermana reconoce que los designios del Padre son justos, ¿qué me corresponde hacer?

(MUJER) –¡Deseo que me conceda recursos para protegerlos yo misma en las esferas del globo!

(CLARENCIO) –¡Oh amiga! sólo en el espíritu de humildad y trabajo nos es posible proteger a alguien. El Padre creó el servicio y la cooperación como leyes que nadie puede traicionar sin per juicio propio. ¿Cuántos bonos hora podrá presentar en beneficio de su pretensión?

(MUJER) –Trescientos cuatro.

(CLARENCIO) –Es muy lamentable, pues se hospeda aquí desde hace más de seis años, apenas dio a la colonia, hasta hoy, trescientas cuatro horas de trabajo. Pues, tan pronto como se restableció de las luchas sufridas en la región inferior, le ofrecí loable actividad en el Grupo de Vigilancia del Ministerio de Comunicaciones…

(MUJER) –¡Pero aquello era un servicio intolerable! Era una lucha incesante contra entidades malignas y resultó natural que no me adaptase.

(CLARENCIO) –Reconociendo sus dificultades, la envié a cooperar en la Enfermería de los Perturbados.

(MUJER) –Pero, ¿quién podría tolerarlos sino los santos? ¡Hice lo posible pero aquella multitud de almas desviadas desaniman a cualquiera!

(CLARENCIO) –No terminaron ahí mis esfuerzos. La coloqué en los Gabinetes de Investigaciones y Pesquisas del Ministerio de Esclarecimiento y, tal vez enfadada por mis disposiciones, la hermana se acogió deliberadamente
a los Campos de Reposo.

(MUJER) –También era imposible continuar allí. Sólo encontré experiencias exhaustivas, fluidos extraños y jefes crueles.

(CLARENCIO) –Tome nota, amiga mía. Antes de amparar a los que amamos es indispensable establecer corrientes de simpatía. El campesino que cultiva la tierra gana la gratitud de los que saborean los frutos. El operario que atiende a jefes exigentes, ejecutando sus determinaciones, representa el sostén del hogar en que el Señor lo colocó. El servidor que obedece construyendo, conquista a superiores, compañeros y demás interesados en el servicio. Ningún administrador podrá ser útil a los que ama si no sabe servir y obedecer noblemente. Que sepa cada cual que todo servicio útil pertenece al Dador Universal. ¿Qué hará pues en la Tierra, si todavía no aprendió a soportar cosa alguna? Vuelva a los Campos de Reposo donde se abrigó últimamente y reflexione. Después examinaremos el asunto con la debida atención.

Enjugando copiosas lágrimas, se sentó inquieta aquella madre.

(CLARENCIO) –¡Aproxímese amigo mío! Estoy dispuesto a oírlo.

(ANDRÉ) –Me tomé la libertad de venir hasta aquí para rogar sus buenos oficios y pedirle que me reintegre al trabajo. Tengo añoranza de mi oficio ahora que la generosidad de Nuestro Hogar me devolvió la bendición de mi armonía orgánica. Cualquier trabajo útil me interesa con tal que me saque de la inacción.

(CLARENCIO) –Ya sé. Verbalmente pide cualquier género de tarea; pero, en el fondo, siente falta de sus clientes, de su consultorio, del ambiente de servicio con que el Señor honró su personalidad en la Tierra. Entretanto, hay que considerar, que a veces el Padre nos honra con su confianza y nosotros desvirtuamos los verdaderos títulos de servicio. Usted fue médico en la Tierra rodeado de todas las facilidades en el terreno de los estudios. Nunca supo el precio de un libro, porque sus padres, generosos, costeaban todos sus gastos. Luego, después de graduado, comenzó a recibir lucros compensadores, ni siquiera tuvo las dificultades del médico pobre, obligado a movilizar sus relaciones afectivas para hacer clínica. Prosperó tan rápidamente que transformó las facilidades conquistadas en la carrera médica, en muerte prematura. Mientras fue joven y sano cometió numerosos abusos dentro del cuadro de trabajos al que Jesús le destinó.

(ANDRÉ) –Reconozco la pertinencia de las observaciones, pero si fuera posible estimaría obtener medios para rescatar mis débitos, consagrándome, sinceramente, a los enfermos de este parque hospitalario.

(CLARENCIO) –Es un impulso muy noble, sin embargo, es necesario convenir en que toda tarea en la Tierra, en el campo de las profesiones, es una oportunidad que confiere el Padre para que el hombre penetre los templos divinos del trabajo. El título para nosotros es simplemente una ficha; pero en el mundo suele representar una puerta abierta a todos los disparates. Con esa ficha el hombre se habilita para aprender noblemente y para servir al Señor en el cuadro de sus divinos servicios en el planeta. Tal principio es aplicable a todas las actividades terrestres, excluyendo convenciones de sectores en los cuales se desdoblen. Muchos profesionales de la Medicina, en el planeta, son prisioneros de las salas académicas, porque la vanidad les robó la llave de la
cárcel. Raros son los que consiguen atravesar el pantano de los intereses inferiores, sobreponerse a prejuicios comunes y, para esas excepciones, se reservan las burlas del mundo y el escarnio de los compañeros. Como se puede deducir, usted no se preparó convenientemente para los servicios de aquí.

(ANDRÉ) –Generoso benefactor, comprendo la lección y me inclino ante la evidencia. Me someto a cualquier trabajo en esta colonia de realización y de paz.

(CLARENCIO) – Amigo mío, no poseo solamente verdades amargas. Tengo también palabras de estímulo. No puede todavía ser médico en Nuestro Hogar, pero podrá asumir el cargo de aprendiz oportunamente. Su posición actual no es de las mejores; no obstante es confortadora por las intercesiones a su favor llegadas al Ministerio de Auxilio.

(ANDRÉ) –¿De mi madre?
.
(CLARENCIO) –Sí. De su madre y de otros amigos en cuyo corazón plantó usted la semilla de la simpatía. En los quince años en los que ejerció como médico también proporcionó recetas gratuitas a más de seis mil necesitados y la mayoría de las veces practicó esos actos meritorios por altruismo; ahora puede verificar que el verdadero bien esparce bendiciones en nuestros caminos. De esos beneficiados, quince no lo olvidaron y han enviado hasta ahora vehementes llamadas a su favor. Debo añadir que también el bien que proporcionó a los indiferentes surge aquí a su favor. Aprenderá nuevas lecciones en Nuestro Hogar y, después de acumular experiencias útiles, cooperará eficientemente con nosotros preparándose para el futuro infinito.

André Luiz se sentía radiante. Por primera vez lloró de alegría en la colonia. ¿Quién podría comprender en la Tierra semejante júbilo? A veces es preciso que calle el corazón en el grandilocuente silencio de lo divino.

Pido al Maestro que podamos, como él, aprovechar todas las oportunidades de servicio que el Padre Mayor nos confía, que sepamos tener paciencia y resignación en los momentos de paro, y que la espiritualidad amiga pueda amparar a todas las familias en sus necesidades materiales y espirituales con las manos plenas de misericordia.

Cariños de la hermana menor

jueves, 19 de septiembre de 2013

La Ley del Trabajo



Hola familia,

el próximo sábado, en el Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita, estudiaremos la Ley del Trabajo. A los más aplicados os dejo un texto de introducción.

Cariños de la hermana menor

NECESIDAD DEL TRABAJO

«En general el vocablo trabajo puede ser definido como: ocupación de alguna obra o menester; ejercicio material o intelectual para hacer conseguir alguna cosa.» Sin embargo, el trabajo es una ley de la Naturaleza mediante la cual el hombre forja su propio progreso, desarrollando las posibilidades del medio donde se sitúa, ampliando los recursos de preservación de la vida, por medio de sus necesidades inmediatas en la comunidad social donde vive. (...)


No obstante, el trabajo no se limita tan sólo al esfuerzo de orden material o físico, sino también al intelectual, por la labor desarrollada cuando se tiene por objetivo las manifestaciones culturales, el conocimiento, el arte, la ciencia...» «Mediante el trabajo abnegado, del cual no resulta intercambio ni permuta de remuneración se modifica a asimismo, creciendo en sentido moral y espiritual. Por un proceso se desenvuelve en sentido horizontal y se mejora exteriormente; por el otro asciende en el sentido vertical de la vida y se transforma desde adentro hacia fuera. Valiéndose del primer recurso de conquista simpatía y respeto, gratitud y amistad.

A través de su entrega personal consigue superarse, revelando ser un instrumento de la Misericordia Divina en la tarea de edificación de la felicidad de todos. (...)» «(...) Sin el trabajo el hombre permanecería siempre en la infancia, en cuanto a la inteligencia se refiere. Por eso es que su alimento, su seguridad y su bienestar dependen de su trabajo y actividad; al hombre de físico extremadamente débil Dios le otorgó la inteligencia, en compensación. Pero siempre es un trabajo.»

«(...) El trabajo es, junto con la oración, el más eficiente antídoto contra el mal, porque conquista valores inestimables con los que el espíritu corrige las imperfecciones y educa la voluntad. El momento de peligro para el cristiano activo es el del ocio, no el del sufrimiento ni el de la lucha ardua. En la ociosidad surge y crece el mal. En el dolor y en la tarea resplandecen la luz de la oración y la llama de la fe. (...)»


En los mundos más evolucionados, así como en los inferiores, la naturaleza del trabajo no es la misma. «La naturaleza del trabajo guarda relación con la naturaleza de las necesidades. Cuando menos materiales son éstas, menos material es el trabajo. Pero, no
deduzcáis de ahí que el hombre permanezca inactivo e inútil. La ociosidad sería un suplicio en vez de un beneficio.»

En los mundos primitivos los habitantes son más rudimentarios. «(...) La fuerza bruta es,
entre ellos, la única ley. Carentes de industrias y de invenciones, pasan la vida a la conquista de alimentos. (...)» «En los mundos que han llegado a un grado superior, las condiciones de la vida moral y material son muy diferentes a las de la vida en la tierra. (...)» «Sin embargo, los mundos felices no son privilegiados, ya que Dios no es parcial con ninguno de sus hijos;... todos pueden acceder a las categorías más altas: solo les corresponden conquistarlas mediante el trabajo, alcanzarlas más a prisa o permanecer inactivos durante siglos y siglos en el lodazal de la humanidad.»

domingo, 15 de septiembre de 2013

Día Mundial para la Prevención del Suicidio 2013



Hola familia,

Ayer CEADS celebró una jornada en celebración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio. No es fácil poner en palabras lo que ha pasado. Tengo la sensación que todavía no sabemos la dimensión del trabajo realizado.

Empezamos reuniéndonos en Plaça Catalunya para nuestra manifestación para concienciar la sociedad de la gravedad y urgencia de la problemática del suicidio como una cuestión de salud pública. Os soy sincera, esperaba más encarnados en esta parte del trabajo. La once pasadas y no llegábamos a 30 compañeros. Yo me preguntaba qué habría pasado, ¿dónde estarían los nuestros? Pero la espiritualidad, infinitamente más sabia que nosotros, ya había hecho una convocatoria paralela y establecido sus propias alianzas. Resulta que el mismo día y local donde habíamos establecido nuestra concentración, se reunían compañeros de la renda garantida ciudadana. Nuestras causas se refuerzan mutuamente: la exclusión social, la situación de paro y los desahucios son factores que aumentan el riesgo de suicidio. Nos solidarizamos y los compañeros nos invitaron a hacer una intervención con su equipo de megafonía, explicando lo que nos había reunido allí aquella mañana.

Todas las fotos de la jornada en la página de Facebook de CEADS
 Antes de pasarme la palabra, el organizador del evento recordó a uno de sus compañeros, que se suicidó el pasado julio por sentirse impotente ante la situación de encontrarse en el paro. La voz y las piernas se me temblaban, pero recuerdo que empecé diciendo, “Me llamo Janaina y soy del Centre Espírita Amalia Domingo Soler”. Luego dije que el 10 de septiembre es el día marcado por la OMS para lucha internacional por la prevención del suicidio; que el suicidio es un problema de salud pública; que lo debemos afrontar como sociedad; que la pobreza y la exclusión social son la causa de muchos suicidios; que el suicidio es un grave error para la evolución de los seres encarnados en este planeta – y ahí lo dejé… Mientras yo hablaba, mis compañeros con carteles hechos a mano y una pancarta que ponía el lema de nuestra jornada “El suicidio se puede prevenir”, se pusieron delante del escenario y por unos 3 minutos, Plaza Catalunya escuchó alto y claro el mensaje que quisiéramos hacer llegar a todas partes.

Cuando empezamos la marcha en dirección a Portal del Ángel, los compañeros de Renda Ciudana Garantida nos aplaudían mientras pasábamos. Nosotros les agradecimos el apoyo y seguimos caminando, llamando la atención de cuantos nos veían pasar. Assun y Mari Carmen, como dos estandartes del espiritismo comprometido con las causas sociales, abrían camino llevando nuestra pancarta. Theyla, de tan embarazada, podría haber salido de la manifestación directamente al hospital a dar a la luz a su bebé. Andrea, Chris y Kedima distribuyeron, en el corto trayecto que separa Plaza Catalunya de la Plaza Sant Jaume, 400 panfletos que tenían a un lado el programa de nuestra jornada y toda la información de contacto de CEADS, y a la otra la carta enviada por registro público por el presidente de CEADS al señor Boi Ruiz i Garcia, Conseller del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya. Marcelo se multiplicaba, registrando la marcha des de diferentes ángulos. Los demás caminábamos ostentando nuestros carteles. La gente los leía, nos observaba, recibía la carta y la leía, y más de uno por el camino se acercó, o bien alegrándose de saber que había un centro espírita en Barcelona, o bien por ser un afectado por la temática del suicidio.


 Llegamos a Plaça Sant Jaume y nos pusimos delante de la Generalitat. Alfredo leyó la carta, pese a que nadie más que nosotros, por lo menos entre los encarnados, le prestábamos atención. Mientras escuchaba a Alfredo leer la carta con la misma energía que habría puesto si le escuchara una multitud, me sentí orgullosa de que fuera el presidente de CEADS. Llegados al punto de las reivindicaciones de la carta, Alfredo las leía y nosotros las repetíamos. Algunas personas se pararon y nos escucharon. El cambio en el ambiente era casi tangible: la gente encarnada y desencarnada en Plaça Sant Jaume nos escuchó.


Entonces finalmente nos dimos las manos para hacer una plegaria. Yo la decía y los compañeros la iban repitiendo. Una voz que no me parecía mía, en lugar de evocar el Maestro Mayor con la dulzura habitual, empezó pidiendo a “todas las potencias del bien” que abrieran los corazones y las mentes de los gobernantes de este país, llamando su atención para la problemática del suicidio y despertándoles para la responsabilidad asumida en la posición que les ha tocado vivir en esta encarnación. Nos fuimos a casa cansados y más morenos – hacía un sol espectacular -, felices por el trabajo realizado.

Por la tarde en CEADS tuvimos 3 mini-charlas, dos testimonios y una obra de teatro con 3 actos. Marcello explicó con serenidad y firmeza principios básicos de la doctrina necesarios para comprender el abordaje espiritista del suicidio: el libre albedrío, la ley de causa y efecto y la inmortalidad del espíritu. Alfredo hizo una presentación tan emocionante como instructiva, explicando que cualquier acto de auto-destrucción, sea de forma consciente, como es el caso del auto-aniquilamiento, sea de forma inconsciente, como a través del consumo excesivo del alcohol, de las drogas o  del tabaco, son formas de suicidio. Yo expliqué porqué el suicidio es el último tabú: miedo, ignorancia e indiferencia; porqué debemos romper el tabú: por solidaridad, responsabilidad y gratitud; y como debemos hablar del suicidio: con actitud de disponibilidad, franqueza y servicio. En los testimonios, Carmen y Marcelo revistieron el tema del suicidio de humanidad, compartiendo de forma generosa y valiente sus historias personales con nosotros para que pudiéramos emerger como seres más cesibles de aquella tarde. En la obra de teatro nos emocionamos, nos reímos, nos volvimos a emocionar y finalmente recibimos rosas que nos tocaron el corazón. Un delicioso cáterin, preparado con afecto y dedicación por manos siempre dispuestas a servir, terminó la jornada de prevención del suicidio 2013 en CEADS.



Gracias a la labor que nos hemos propuesto realizar, CEADS es ahora más humano, más abierto, más emotivo. La espiritualidad hace verdaderos milagros a través de gente tan imperfecta y limitada como nosotros. Lo único que podemos hacer es dar las gracias por la oportunidad de servir y disponernos a más trabajo. En noviembre tenemos el día Internacional de los Sobrevivientes del Suicidio. Con la ayuda de la espiritualidad amiga, más emociones y aprendizaje nos esperan en un futuro próximo.

La luz del Maestro nos fortaleza a todos en nuestros propósitos de renovación.

Cariños de la hermana menor