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20 aniversario del Centre Espírita Amalia Domingo Soler - Parte final

La historia del Centre Espírita Amalia Domingo Soler - Parte final

En la última parte de este artículo, Teresa nos explica cómo nuestro centro tomó el nombre de Amalia Domingo Soler. Así despedimos esta sección, tan apreciada por nuestros lectores. Nunca olvidaremos nuestras raíces, nuestro origen humilde y familiar.


Este número especial de Visió Espírita dedicado a Amalia, quiero explicaros por qué nuestro centro se llama Centre Espírita Amalia Domingo Soler. Fue hace ya unos cuantos años, precisamente cuando en Igualada se celebró el primer encuentro de hermandad espiritista de Cataluña. Lo organizaron los compañeros espíritas de Igualada en la casa de Blas y Teresa, y desde entonces siempre ha sido así cada primer domingo del mes de junio.

Recuerdo que aquel domingo hacía un día claro y soleado. No había nubes que aborregasen el cielo. En el coche íbamos de camino con una gran emoción. Recién habíamos comenzado nuestras clases sistematizadas e íbamos con el deseo de legalizar la asociación y federarnos en la Federación Espírita Española. Era un momento importante. Todavía no teníamos un nombre decidido. Hasta el momento éramos el Grup Espírita Sagrada Família, en honor al barrio donde realizábamos las actividades en Barcelona, pero aquel sólo era un nombre provisional. Nos hacía falta encontrar nuestra propia identidad.

La figura de Amalia era muy significativa para nosotros. Amalia representaba el espíritu libre y luchador de una mujer que siguió sus principios frente a las adversidades y las pruebas que la vida le puso delante. Su constancia, perseverancia y voluntad eran para nosotros un ejemplo de vida a seguir. Ella significaba lo que queríamos para nuestro centro, un lugar donde acoger al necesitado y darle herramientas, conocimiento, recursos y afecto necesarios para que su vida tuviera un nuevo sentido que le impulsara al cambio, a la transformación, al sentido crítico y a la verdadera hermandad por amor. Amalia era nuestra luz y fuimos llegando al encuentro de Igualada con este nombre en nuestros pensamientos. Hasta ese momento sólo era una propuesta que necesitaba estudiarse con calma.

El día iba transcurriendo entre risas, la alegría del reencuentro, conversaciones instructivas a la sombre de los árboles, juegos infantiles, buena comida y buena hermandad. Cuando llegó la tarde, los compañeros de Igualada nos fueron citando a todos los representantes de los centros, grupos y asociaciones espiritistas que estábamos allí presentes para obsequiarnos con un recuerdo precioso: el retrato de Amalia en una lámina enmarcada y un poema suyo. 



Fue en ese momento que supimos que nuestro centro podría llamarse Centre Espírita Amalia Domingo Soler, porque la presencia de Amalia, su fuerza, su carisma, seguía iluminando desde allá donde se encontrase, confirmándonos desde aquel rostro enmarcado, que ella podía ser nuestra patrona.

"¡Siempre! (nos responde un eco) Siempre hallaréis un camino, donde el Hacedor divino nada hizo estéril ni seco: a la peña le dio hueco para que en ella escondida, se encuentre agua bendecida en donde apague su sed aquel que sediento estaba; porque en la tierra no hallaba quien le dijera ¡Creed!"

Finalizamos este serie sobre la historia del Centre Espírita Amalia Domingo Soler agradeciendo la protección que nuestra amada madrina y de la espiritualidad amiga. Y nada mejor que un pequeño vídeo conmemorativo de esos 20 años de amor, paz, aprendizaje, respecto, paciencia y mucho trabajo.

¡Feliz aniversario, CEADS!!



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