¿Para qué reencarnamos?

¡Buenos días!

Ayer estuvimos estudiando los objetivos de la reencarnación.

Si nuestra verdadera vida es en la espiritualidad y podemos evolucionar allí, ¿para qué necesitamos reencarnar? ¿qué importancia tiene las vidas sucesivas?

Aparentemente no son preguntas de fácil y rápida respuesta.

Reencarnamos para evolucionar, para pasar por ese proceso de prueba, pues es sabido que en el Universo está formado por Dios, Espíritu y Materia. Esta trinidad deja claro que somos esa chispa divina, espíritus simples e ignorantes que necesitamos de la materia para evolucionar.

Todo lo que no es Dios o Espíritu, ser inteligente de la creación, es materia, por lo tanto, la propio espiritualidad también es materia, quintaesenciada, que todavía no somos capaces de comprenderla. Pero, volvamos a la materia, más tangible para nosotros ahora mismo y con tanto que aprender de ella primeramente.

La reencarnación es la prueba de la equidad y justicia divina, donde todos estamos expuestos a las mismas pruebas y oportunidades de solución, pudiendo alterar las pruebas más difíciles con las más educadoras, entre existencias. Sabemos que no hay una formula exacta para que tipo de prueba estamos preparados o hemos elegido antes de volver a la carne, sabemos también que no somos capaces de planificar del todo nuestra existencia, por lo que se hace necesario la ayuda, amparo y experiencia de los espíritus más experimentados.



Como, ni siempre elegimos exactamente las pruebas de esta reencarnación, es posible que experimentemos el sufrimiento, reacción inmediata de la falta de conciencia de la prueba y de la negación de las leyes perfectas de progreso. No hemos venido para sufrir, venimos para aprender, enseñar y amar. Entender que pasaremos por momentos duros para el despojamiento de nuestros defectos es la primera toma de conciencia de la evolución.

La reencarnación no es patrimonio del Espiritismo pues muchas otras antiguas filosofías vienen creyendo y estudiando ese fenómeno de la vida. La doctrina espírita viene a desmitificar el simbolismo místico de las vidas sucesivas de manera a entender su verdadero propósito, su realidad en el progreso del espíritu.

Reencarnar es necesario para que podamos aprender a respectar a la creación, cuidando de su cuerpo, desarrollando su mente, buscando conocimientos dentro de la "limitación" de la carne ya que en la espiritualidad sería más lenta esa evolución. Aunque nos parezca dura, difícil y longa algunas encarnaciones, solamente es un momento en la inmortalidad del alma.

La ciencia lleva algunos años estudiando ese fenómeno. En la próxima clase, el 30 de junio, hablaremos de esos estudios y la necesidad de volver a reencarnar.

Os dejamos el link de una entrada del tema cuando lo estudiamos el 2012, con más información sobre el asunto:
http://amaliadsoler.blogspot.com/2012/09/evidencias-cientificas-de-la.html


Un abrazo fraterno.

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