miércoles, 28 de noviembre de 2012

V Mercado Solidario

Hola familia, 

El domingo 02 de diciembre de 2012 realizaremos la 5ª edición del Mercado Solidario con la intención de recaudar fondos para el centro. La espiritualidad amiga orienta, la familia CEADS hace las donaciones y los colaboradores del Departamento Social remangan las camisas. Una vez más nos disponemos al trabajo.

Os animamos a que nos vengáis a ver en el Mercado de Llobregat, el 02/12 de 11 a 14:00 en la la plaza Pau Casals. El bus es el 65. Estaremos en la mesa 131.

IMPORTANTE: Si tenéis ropa en buen estado, pequeños objetos o electrodomésticos en condiciones de uso y lo queréis donar a nuestro centro, nos lo podéis traer los días: 29/11 o 01/12, en el horario de las clases. os pedimos que no traigáis donaciones fuera de estos días, porque no disponemos de mucho espacio y todavía nos estamos organizando respecto a la recepción y selección de la ropa. ¡Muchísimas gracias! 


martes, 27 de noviembre de 2012

Nuestro Hogar, la película

Hola otra vez familia,

el próximo sábado, 01/12, aprovechamos el último primer sábado de mes del año para ver todos juntos una película, Nuestro Hogar, versión cinematográfica del libro de mismo nombre psicografiado por Chico Xavier, dictado por André Luiz. La película es brasileña, estrenada en 2010, dirigida por Wagner de Assis y distribuida por la 20th Century Fox.


El libro Nuestro Hogar causó gran impacto cuando su publicación porque expone la vida cotidiana de los Espíritus, que estudian y realizan tareas en escuelas, hospitales y grupos de trabajo en la ciudad espiritual "Nuestro Hogar". También reveló cómo los pensamientos y sentimientos de los parientes que permanecen en la Tierra afectan poderosamente a los Espíritus de los que ya murieron. En este libro de André Luiz –un médico que vivió en Brasil a comienzos del siglo XX– el lector descubre que la vida después de la muerte es intensa, plena de actividad, además de que los Espíritus continúan su progreso mediante el aprendizaje y el perfeccionamiento. Las impresionantes escenas con avanzados efectos especiales, hacen cobrar vida ante los ojos humanos los escenarios narrados por André Luiz, donde describe con detalle la ciudad espiritual donde él reside (Nuestro Hogar). Sin lugar a dudas la película marca un hito en la divulgación de la realidad que nos espera al otro lado de la vida.

 

Tras el visionado de la película, una charla amistosa y el habitual intercambio de ideas, preguntas y conocimientos. Nos vemos en CEADS, familia. Y los que no podréis venir, disfrutad de la peli aquí mismo en el blog.

Cariños de la hermana menor

domingo, 25 de noviembre de 2012

Nuestro mundo, el planeta Tierra



Hola familia,

Ayer, como cada sábado, nos reunimos una vez más para estudiar la Doctrina Espírita. Empezamos la clase haciendo un poco de revisión de del tema que estudiamos desde hace tres semanas: los diferentes mundos y moradas espirituales. Esta introducción permitió sacar algunas dudas y conversar sobre interesantes aspectos del tema de estudio:


1.    Tomando el punto de vista de los encarnados en la Tierra, podemos decir que los mundos son estructuras físicamente más densas, como planetas u otros astros, destinados a las encarnaciones de los seres. Las moradas espirituales son estructuras (tales como las ciudades o puestos de socorro) o zonas (como las regiones umbralinas o abismales) de menor densidad material, destinadas a las estancias de los espíritus entre las encarnaciones. Es importante remarcar, sin embargo, que en los mundos no existen únicamente espíritus encarnados: en el planeta Tierra,  los encarnados convivimos cotidianamente con desencarnados. Además, los encarnados también pueden visitar moradas espirituales en desdoblamiento, durante el sueño o a través de la mediumnidad.
2.    Nos dicen los espíritus que nuestra verdadera patria, o sea, nuestro lugar de origen, es la patria espiritual. El estado, por así decir, natural, del espíritu, por tanto, sería el de desencarnado. ¿Por qué entonces conocemos contadas moradas espirituales? Sólo tenemos información sobre un puñado de moradas espirituales y, respecto a los mundos, principalmente sobre la Tierra. Lo que podemos concluir de esto es que, en el actual nivel intelectual y moral de la humanidad en general, y del movimiento espírita en particular, esta es la información que podemos utilizar con provecho para nuestra propia evolución. A medida que evolucionemos, sabremos más, pero el conocimiento de la Verdad es una conquista que requiere esfuerzo, disciplina y constancia en los propósitos del bien y de la paz.
3. Todas estas realidades, los diferentes mundos y moradas, corresponden a diferentes frecuencias vibratorias. Son de hecho realidades energéticas de diferentes niveles de sutiliza que pueden perfectamente interpenetrarse.
4.  Así como los espíritus, los mundos evolucionan. Su frecuencia vibratoria se puede ver ve progresivamente alterada. Este fenómeno está sucediendo con la Tierra. Ésta, que en las fases iniciales de elaboración era un planeta primitivo, actualmente vive una transición de planeta de pruebas y expiaciones a un planeta de regeneración. Es un hecho comprobado científicamente que la frecuencia vibratoria de la Tierra se eleva y, aun que no nos demos cuenta de ello a diario, experimentamos sus consecuencias. Una de ellas, de relevancia trascendente, es que, al elevarse el nivel vibratorio del planeta, sucede una especie de selección natural de los espíritus que pueden encarnar en la Tierra. Sabemos que a la elevación espiritual está en proporción directa con la frecuencia vibratoria del cuerpo espiritual. Espíritus que no tengan el nivel vibratorio necesario para encarnar en nuestro planeta, serán atraídos a mundos menos evolucionados para seguir su trayectoria evolutiva. Estos espíritus conservan su patrimonio intelectual y moral, pero deben encarnar en mundos cuyo nivel vibratorio se les afinice.

Después de esta rica discusión, empezamos la lectura del texto de la tarde, en el que profundizamos en las informaciones que tenemos sobre la Tierra, nuestro mundo, caracterizado por ser un planeta de pruebas y expiaciones. Los aspectos más destacables de esta parte del estudio son:


  • La diferencia entre pruebas y expiaciones. Las expiaciones están relacionadas con el mal uso del libre albedrío en el pasado. La infracción de la ley de amor resulta en situaciones que, por la ley de causa y efecto, conducen el ser al reencuentro con la cosecha de sus propias obras. Mientras la expiación está en relación directa con “faltas” cometidas en el pasado, las pruebas son oportunidades de demostrar el nivel de consolidación de valores morales en el espíritu, experimentando su capacidad de resignación, disciplina, fe, mansedumbre, etc. Una prueba, así como en la educación formal, no ocurre sin que el espíritu se haya preparado para vivirla. Las pruebas, por tanto, no están directamente relacionadas con faltas cometidas en el pasado, sino a la preparación para experiencias futuras. 
  • Los tipos de espíritus que encarnan actualmente en la Tierra. Pese a que sea un planeta de pruebas y expiaciones, la Tierra no es hogar únicamente de espíritus en expiación. Podríamos hablar de 3 tipos de espíritus que encarnan en nuestro planeta: aquellos que han evolucionado juntamente con la Tierra; aquellos que son originarios de otros mundos (entre los cuales hay los que proceden de mundos más evolucionados y vienen a expiar sus deudas y los que proceden de mundos inferiores, que ascienden a la Tierra por merecimiento), y por último los que ya no volverán a encarnar en la Tierra, puesto que al no acompañar el progreso moral del planeta, serán atraídos a mundos más acordes a su nivel vibratorio. 
  • Etiquetas como “salvajes”, “civilizados” o “primitivos” son formas de simplificar la realidad características de nuestro pobre nivel evolutivo. El progreso de los seres en evolución no es comparable y lo único que nos diferencia como criaturas de Dios es nuestra capacidad de respetar el derecho de los demás, y de uno mismo, a la vida y a la felicidad. Contempladas desde la inmortalidad del espíritu, estas etiquetas pierden el sentido, puesto que todos somos tenemos una esencia divina y estamos destinados a la perfección.

De nada nos vale saber todo esto si no transformamos nuestra actitud ante la vida y los compañeros de jornada evolutiva. Pidamos a nuestro amado Maestro que en cada situación que esta semana os ofrezca de rescatar deudas pasadas o probar nuestra fidelidad a la ley de amor, podamos responder con fe, paciencia, resignación, humildad y esperanza.

Cariños de la hermana menor  

jueves, 22 de noviembre de 2012

LA TIERRA: PLANETA DE PRUEBAS Y DE EXPIACIONES


Entre los mundos inferiores, la Tierra pertenece a la categoría de los de expiación y pruebas, porque en ella existe el predominio del mal sobre el bien. Aquí el hombre lleva una vida llena de vicisitudes, por ser todavía imperfecto, y hay para sus habitantes más momentos de desdicha que de alegría.


Así como ocurrió con la estructura física de la Tierra, también la evolución moral ha avanzado gradualmente, sin interrupciones. «Los períodos geológicos señalan las fases del aspecto general del globo, como consecuencia de sus transformaciones. Pero, con excepción del período diluviano, que se caracterizó por una modificación repentina (fue una época de grandes cataclismos en el planeta), todos los demás transcurrieron lentamente, sin transiciones bruscas. Durante todo el tiempo que tomó a los elementos constitutivos del globo ocupar posiciones definitivas, las mutaciones deben haber sido generales. (...)»

De igual modo ocurre con la parte moral e intelectual de los Espíritus que habitan la Tierra. Es muy cierto que si bien nuestro planeta es un mundo inferior, no está considerado como primitivo, o sea, destinado a las primeras encarnaciones de los Espíritus. Los habitantes de la Tierra son Espíritus que poseen un determinado progreso. «(...) Pero, también, los numerosos vicios a los que se muestran propensos, constituyen un índice de gran imperfección moral. Por eso, Dios los colocó en un mundo desapacible, para que expiaran allí sus faltas, mediante un penoso trabajo y las miserias de la vida, hasta que hayan merecido ascender a un planeta más dichoso.

No obstante, no todos los Espíritus que encarnan en la Tierra están allí para expiación. Las razas a las que llamáis salvajes están compuestas por Espíritus que acaban de salir de la infancia y que en la Tierra se encuentran, por decirlo así, en camino a la educación, para crecer por medio del contacto con Espíritus más adelantados. Vienen después las razas semicivilizadas, constituidas por esos mismos Espíritus que están en vías de progreso. Ellas son, en cierto modo, razas indígenas de la Tierra que se elevaron hasta allí poco a poco, durante largos períodos seculares, algunas de las cuales han podido llegar al nivel de perfeccionamiento intelectual de los pueblos más esclarecidos.

Los Espíritus en expiación (...) no son oriundos de la Tierra; ya han vivido en otros mundos, de donde fueron excluidos como consecuencia de su obstinación en el mal y por haberse constituido, en esos mundos, en causa de perturbación para los buenos. Debieron ser degradados, durante algún tiempo, al ambiente de los Espíritus atrasados, con la misión de hacer que estos últimos avanzasen, ya que llevan consigo inteligencias desarrolladas y el germen de los conocimientos que adquirieron. (...)»

«(...) La felicidad no puede existir, por consiguiente, en la faz del orbe porque, en su generalidad, las criaturas humanas se encuentran intoxicadas y no saben contemplar la grandiosidad de los paisajes que las rodean en el planeta. Sin embargo, interesa observar que en el globo terrestre es donde la criatura edifica las bases de su verdadera dicha, por el trabajo y el sacrificio, camino a las más sublimes adquisiciones en el mundo divino de su conciencia.»

La Tierra saldrá de la condición de expiación y pruebas y pasará a ser planeta de regeneración. Está sometida a la ley del progreso, como todo en la Naturaleza. «(...) Progresa, físicamente, por la transformación de los elementos que la componen y, moralmente, por la depuración de los Espíritus encarnados y no encarnados que la pueblan. Ambos progresos se realizan paralelamente, debido a que el mejoramiento de la habitación guarda relación con el del habitante. Físicamente, el globo terráqueo ha experimentado transformaciones sucesivas, que la Ciencia ha comprobado y que lo hicieron habitable por seres cada vez más perfeccionados. Moralmente la humanidad progresa por medio del desenvolvimiento de la inteligencia, del sentido moral y por la moderación de las costumbres. (...)»

«Para que los hombres sean felices en la Tierra, es preciso que solamente esté poblada por Espíritus buenos, encarnados o no encarnados, que se dediquen tan sólo al bien. Como ha llegado el momento oportuno, se verifica una gran emigración de los que la habitan: la de los que practican el mal por el mal mismo, no tocados todavía por el sentido del bien, quienes por no ser ya dignos del planeta transformado serán excluidos, porque (...) podrían constituir un obstáculo al progreso. Irán a expiar la dureza de sus corazones, unos en mundo inferiores, otros en razas terrestres todavía atrasadas (...). Los substituirán Espíritus mejores, que harán que reine en su seno la justicia, la paz y la fraternidad.

Según lo anunciado por los Espíritus, la Tierra no habrá de transformarse por medio de un cataclismo que aniquile súbitamente a una generación. La actual desaparecerá gradualmente y la nueva la sucederá del mismo modo, sin que haya ninguna variación en el orden natural de las cosas.

(...) En cada niño que nazca en vez de un Espíritu atrasado e inclinado al mal, que antes encarnaría en ella, vendrá un Espíritu más adelantado y propenso al bien (...)» «La época presente es de transición; se confunden los elementos de las dos generaciones. Colocados en un punto intermedio, asistimos a la partida de una y a la llegada de la otra, destacándose cada una en el mundo, por sus caracteres peculiares. Correspondiéndole fundar la era del progreso moral, la nueva generación se distingue por inteligencia y razonamiento generalmente precoces, sumados al sentimiento innato del bien y las creencias espiritualistas, lo que constituye señal indudable de cierto grado de adelantamiento anterior. No estará compuesta exclusivamente por Espíritus eminentemente superiores, pero sí por los que habiendo progresado ya, se encuentran predispuestos a asimilar las ideas progresistas y aptos para secundar el movimiento regenerador (...).»

He aquí pues, el destino inmediato de la Tierra: planeta de regeneración. No obstante, continuando con su progreso ininterrumpido, ascenderá a niveles cada vez más altos, hasta alcanzar la perfección a la que todos estamos predestinados.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Todos somos sobrevivientes

Hola familia,

Me hace ilusión compartir lo que vivimos ayer en nuestro centro espírita para de alguna manera preservar estos momentos. Soy consciente de que esta sonrisa que no se me borra de la cara desde de ayer porque estos momentos tan emocionantes todavía están frescos en la memoria, mañana, cuando vaya a trabajar, dará lugar a las expresiones de preocupación de la vida cotidiana… Pero deseo desde lo más sagrado en mi corazón dejar registro de lo vivido para poder volver aquí, recordar y sonreír otra vez llena de la esperanza que me invadía el alma en la tarde de ayer.

Celebrábamos el Día Internacional de los Sobrevivientes del Suicidio. Habíamos divulgado el programa, pero la verdad es que la gente no sabía bien, bien lo que iba a pasar. Lo primero que hicimos fue la presentación del acto, explicando que este día no íbamos a acercarnos al tema del suicidio desde una perspectiva intelectual. Esta vez el objetivo era involucrarnos emocionalmente: cada persona que haya interrumpido su existencia física es un hermano en la camina evolutiva y por esto, ayer todos éramos sobrevivientes. Lo segundo fue recordar la inmortalidad del alma. Las personas que marchan por la puerta falsa del suicidio han interrumpido sus existencias físicas, pero el espíritu es inmortal. Ellos siguen existiendo y ayer era una oportunidad para aprender a direccionar toda nuestra capacidad de amor, esperanza y fe para ayudar a nuestros seres queridos que hayan marchado por las puertas del suicidio. El que se queda a este lado de la vida debe aprender a convivir con el dolor de su ausencia sin rendirse al sufrimiento. No es fácil, pero es esencial para que a ambos lados de la vida, la marcha que todos hemos de seguir rumbo al progreso no se retrase más.

Para iniciar las actividades, dos compañeros pusieron en escena una “atención fraterna”. Gracias a haber empezado a trabajar en el campo de la prevención del suicidio, algunas personas han acudido a CEADS buscando palabras de consuelo y orientación. Muchas, sin embargo, no son capaces de dar el paso. Hablar del suicidio de sus seres queridos les duele mucho todavía y no se ven preparados para verbalizar su dolor. Por esta razón preparamos la escenificación de una “atención fraterna”, para que todos los asistentes a nuestro humilde evento, aun que no hayan dado el paso de pedir una entrevista personal, pudieran recibir la información que les hubiéramos dado si hubiesen dado este paso (podéis leer el texto aquí). Nuestros actores, Rafa y José Maria, estaban trás un biombo y sólo escuchábamos sus voces, pero la energía en el ambiente se volvía más palpable a medida que seguían con el guión. Dramas así son reales, existen personas viviendo estas situaciones. Llenos del más puro sentimiento de solidaridad, muchos ya empezamos a derramar lágrimas en esta actividad inicial. Pero no quedaría por ahí la cosa… 

En seguida pasamos al testimonio de Luciana Reis, espiritista desde los 16 años y una sobreviviente. Cuando la presenté dije que no se revestía de fortaleza, si no de valentía. No me equivoqué. Luciana contó de forma emocionada y conmovedora cómo vivió el suicidio de su cuñada: la incredulidad ante lo sucedido, la culpabilidad por no haber hecho más por evitar el acto desesperado, el dolor del duelo, la preocupación por su hermano, las dificultades familiares vividas trás la marcha de su cuñada. También nos explicó cómo el conocimiento del espiritismo le ayudó a sobrellevar el sufrimiento, convertirlo en dolor y luego en acción. Oró y ora mucho por su cuñada, trabaja infatigablemente en la prevención del suicidio y en el consuelo de otros sobrevientes como ella. Luciana lloraba mientras hablaba y muchos lo hacíamos con ella. Su historia nos llegaba al corazón y finalmente el suicidio era un drama humano y no un dato estadístico o un tema de estudio. La humanidad nos devuelve a la realidad de la vida: somos todos uno y mientras alguien sufra por ahí, no podemos escondernos en nuestras casas, protegidos de su dolor. La historia de Luciana es una entre tantas otras. Ella tuvo el valor de salir delante de 60 personas y explicárnosla. Acabó dándonos las gracias por escucharla, porque verbalizar el dolor es una parte importante del proceso de cura, pero nosotros éramos los que estábamos enormemente agradecidos porque nos había enternecido el alma. Nunca se puede agradecer suficientemente a una persona que te enternece el alma.

Le habríamos seguido escuchando, pero teníamos más actividades en el programa. Habíamos recogido nombres de personas que habían interrumpido sus existencias físicas. En total, unos 50 nombres: espíritus que en algún lugar en la espiritualidad siguen existiendo, necesitando pensamientos de amor, esperanza, serenidad y luz… Entregué estos nombres a los asistentes mientras el equipo del arte repartía papel, tinta, guantes, pinceles y lo que más hacía falta para que cada uno plasmara un mensaje de esperanza y amor para estos seres. No era un cometido fácil, porque no es fácil amar a alguien que no conoces… pero la gente se entregó y el resultado es el que veis, una oración multicolor en la que hacemos constar nuestros más sinceros deseos de que la espiritualidad amiga envuelva a todos estos espíritus en fluidos de paz, calma y equilibrio.


Pegamos nuestros trocitos de esperanza en la pared blanca del centro y volvimos a acomodarnos porque Ale nos guiaría en un ejercicio de mentalización. Su voz serena nos invitaba a relajarnos, visualizando a un ser querido que ya no está en este mundo. Venía acompañado de amigos de luz, nos pedía perdón, nos daba su perdón, nos abrazaba con mucha ternura y seguía su camino lleno de tranquilidad. Cuando abrimos los ojos, el ambiente era de mucha paz. Alfredito hizo la oración final, recordando otra que habíamos hecho antes de abrir las puertas del centro: tan poco somos, tan poco sabemos; pero en lugar de fijarse en nuestras limitaciones, la espiritualidad utiliza nuestra buena voluntad, nuestras potencialidades. Y es así como un grupo de personas imperfectas y limitadas hace cosas extraordinarias como la tarde de ayer. Nos despedimos todos llenos de un sentimiento maravilloso de paz y alegría.

En realidad, no hablamos de suicidio. Ayer hablamos de vida.

No puedo acabar esta crónica sin dar las gracias a todos los amigos encarnados que no asistieron en persona al acto, pero nos enviaron sus oraciones, contribuyendo al mantenimiento energético de la sesión. Gracias al equipo que organizó este acto: los actores, el equipo de divulgación, de recepción, del arte y de la mentalización. Gracias a la espiritualidad amiga, que nos orienta, inspira y asiste. Gracias a la familia CEADS que abre su casa para este trabajo y apuesta por las ideas creativas. Gracias a nuestro Amado Maestro que nos confía tareas como la de ayer, contando con nosotros en su obra de amor. Gracias a ti, que nos les y nos sigues, haciendo parte de nuestra familia repartida por el mundo.

Esperando que todos los seres sean felices, me despido esta noche con más ánimo que nunca para seguir aportando diminutos granos de arena al edificio del bien, del amor y de la paz.

Cariños de la hermana menor

PS. Os dejo las fotos del evento =) 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

¿Quién es Amanda Todd?

Janaína de Oliveira

Divulgador espírita y 
coordinadora del Dept. Asistencia Social de CEADS
 

Amanda Todd fue una chica como cualquier otra hasta los 12 años. El día 10 de octubre, recién habiendo cumplido sus 16 años, fue encontrada muerta en su habitación. Se había suicidado. Su historia la explica ella misma en un video que colgó en You Tuve y que ha sido visto por miles de personas. De los 12 a los 16, Amanda fue víctima del cyberacoso, del abandono, de la soledad, del alcohol, de las drogas y de la depresión.
Sencillamente, no le podíamos haber fallado de más maneras… Amanda fue hija de unos padres que no fueron capaces de orientar de forma más eficaz la sexualidad para la que despertaba en plena adolescencia. Sus padres tampoco estuvieron eficientemente atentos a su actividad cibernética. Amanda Todd fue alumna de unos maestros que no fueron capaces de ofrecerle unas pautas para el uso seguro y responsable de Internet, no pudieron identificar los síntomas del cyberacoso del que era víctima, ni tampoco de percibir los malos tratos emocionales a los que se le sometió entre los compañeros de instituto. Amanda tuvo por compañeros de instituto a unos adolecentes incapaces de ser solidarios con su situación. Le juzgaron, le abandonaron, se rieron de ella. Y al parecer incluso le llegaron a agredir físicamente en una ocasión. Amanda Todd era usuaria de las redes sociales, alfabetizada en los lenguajes digitales y audiovisuales de su tiempo, pero no en su uso seguro. Vivió en un tiempo y en una sociedad en la que a las personas físicamente atractivas se les hace creer que son especiales, se les alimenta la vanidad, pero se les abandona si algo sale mal. Fue una chica que pensó que era demasiado penoso seguir viendo en este mundo. ¿Quién le podrá condenar?

Amanda se expresaba en inglés, pero podría haber sido en portugués, catalán o español - las lenguas que orbitan mi corazón. Cualquiera que sea padre puede explicar lo difícil que es conducir a sus hijos en el periodo de la adolescencia; cualquier maestro puede explicar lo agobiado que está por las condiciones laborales de la categoría y sus propias circunstancias personales; todos somos capaces de comprender la crueldad en la adolescencia porque también hemos pasado por ahí… Amanda Todd podría haber sido cualquier de nuestras niñas que entran en el periodo de la adolescencia sin comprender que la sexualidad es potencia divina; cualquier chica que utiliza las redes sociales sin conocer sus configuraciones de privacidad; cualquier mujer que cree que la muerte puede ser una alternativa al rechazo, a la soledad y a la vergüenza.
Amanda Todd
Amanda podría ser un número silencioso en las estadísticas de suicidio - números que poca gente conoce porque aún sorprende, por ejemplo, enterarse que el suicidio en España ya mata más que el tráfico. Amanda podría ser una historia local, olvidada con el tiempo, parte del folclore de un instituto canadiense. Pero esta adolescente dejó grabada su historia de una forma tan conmovedora que ni siquiera el tabú alrededor del suicidio ha sido capaz de silenciarla. Una historia que nos hace contemplar las chicas con las que convivimos y reconocer que cualquiera podría ser Amanda, porque viven en una sociedad que es digitalmente abrumadora, está sexualmente aturdida y moralmente despistada. Una sociedad que se vanagloria del conocimiento, pero entiende muy poco de sabiduría.

Quiero rendir honor a Amanda Todd y unirme a su familia el próximo 17 de noviembre. Esta es una fecha señalada en el calendario internacional para la celebración de los sobrevivientes del suicidio, que son todas las personas que tienen vínculos afectivos con aquellos que marcharon de esta forma tan desoladora. Desafortunadamente, no solemos aprender de las equivocaciones de los demás. La historia de Amanda puede sonar como el caso excéntrico y aislado de una canadiense rara que fue víctima de sí misma si nos acercamos al tema desde la indiferencia. Pero creo que esta no es la única opción. También nos podemos acercar a este caso desde la solidaridad y la compasión. Podemos unirnos a la familia de Amanda Todd y a las familias y amigos de todos los sobrevivientes y expresar nuestro más profundo deseo de que, a ambos lados de la vida, la esperanza y la confianza en una fuerza cósmica universal jamás falte. También podemos acercarnos a esta fecha de forma reflexiva, contemplando nuestras hijas, alumnas y compañeras de instituto, y preguntándonos, ¿qué puedo aprender de Amanda Todd? A nadie sobraría el ejercicio de solidaridad, compasión y reflexión

El día 17/11/2012, el Centre Espírita Amalia Domingo Soler celebra el acto 
en solidaridad a los sobrevivientes del suicidio.
Horario: 17:30 a las 19:00
La entrada es libre y gratuita.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Círculo de amor


Marcello Pagnotta
Divulgador espírita

El 10 de septiembre se ha celebrado el DíaMundial para la Prevención del Suicidio y hemos conocido una terrible cifra: en todo el mundo casi un millón de personas optan por esta triste y obscura vía para dar fin a sus problemas. Pero este millón de seres no estaban solos en la tierra: tenían amigos, familia, alguien que seguramente de alguna manera se preocupaba por él y ahora está sufriendo esta pérdida. A ellos se les conocen como los “sobrevivientes del suicidio”, y para ellos la Fundación Americanapara la Prevención del Suicidio (AFSP) ha creado un día especial, celebrado en todo el mundo. Este año, el día marcado en el calendario internacional es el 17 de noviembre.


Por muchas vidas terrenales ya hemos pasado, nos enseña el Espiritismo. Cuántas, no sabemos ni estimar, pero a lo largo de tantas existencias materiales, seguramente ya hemos tenido que sufrir y superar pruebas muy dolorosas.  Encarar las consecuencias de un suicidio es una de las más duras, nos cuentan los espíritus en una gran recopilación de libros psicografiados, y muy probablemente ya hemos tenido que sobrevivirla alguna vez, en la encarnación actual o en anteriores, como suicida o como familiar o amigo de uno. Por eso, de alguna manera podemos todos considerarnos sobrevivientes del suicidio.


Otro concepto que nos transmite el Espiritismo, el más grande que nos ha mostrado Jesús, es que el amor es la clave para extirpar los sufrimientos. De la misma manera que el orgullo y egoísmo son las principales causas de todos los males por los cuales atravesamos, el amor es su antídoto. Su práctica nos trae beneficios inmediatos, ya que nos eleva nuestro campo vibratorio, conectándonos con espíritus superiores que, con su amor, nos ayudan, nos protegen a nosotros y a nuestros seres a quien emitimos este amor.

Estos dos conceptos, la inmortalidad del espíritu después de la muerte y el poder del amor, son la base para sobrevivir de manera constructiva y positiva a un suicidio.

El círculo de sufrimiento es aún más grande de lo que pensamos; los pobres suicidas forman solamente su núcleo. Los expertos dicen que por cada suicida hay entre 10 y 30 personas que lo han intentado, éstas son personas que también forman parte del universo de almas que han perdido su esperanza en la vida. Todos estos igualmente tienen familia y amigos que sufren con ellos, muchas veces en silencio, y de esta forma hacen crecer el círculo de dolor. Conociendo la próxima relación que hay entre encarnados y desencarnados y sabiendo que estamos ligados al plano espiritual a través de la sintonía de pensamientos y sentimientos, deducimos que el sufrimiento en la Tierra, debido a estos eventos trágicos, también arrastra a una cantidad enorme de seres desencarnados que sufren igualmente.

Poniéndolo claro: una infinidad de seres, encarnados y desencarnados, necesitan nuestras oraciones, nuestras vibraciones superiores de amor y ésta es la base del evento que CEADS está organizando para el día 17 de noviembre bajo el lema “Más allá de sobrevivir, ayudar y ayudarse”. Ya que todos somos sobrevivientes de alguna manera, tenemos todos la oportunidad de, al menos un día, emanar amor a los seres queridos que se han marchado de forma tan trágica y emanar amor a los seres que se han quedado.

Quién sabe si este sea un día de amor, de transformación de nuestros corazones y de nuestras relaciones con nuestros seres queridos que están en el más allá, esperando ansiosos por nuestro reencuentro en el plano espiritual.

El día 17/11/2012, el Centre Espírita Amalia Domingo Soler celebra el acto 
en solidaridad a los sobrevivientes del suicidio.
Horario: 17:30 a las 19:00
La entrada es libre y gratuita.



El paisaje cósmico

Hola familia,

En la clase de ayer estudiamos el texto de estudio Sistematizado del Espiritismo sobre Mundos y Regiones Espirituales. Hay poquísima información sobre dichos mundos, tanto en el Libro de los Espíritus como en la literatura mediúmnica posterior. De lo poco que sabemos, se puede entender que son cuerpos celestes, planetas, satélites o algo similar, que no sirven a la encarnación de los seres porque son estériles. De hecho, pueden ser mundos en formación. Los espíritus dicen que la Tierra fue un mundo transitorio durante las fases iniciales de su constitución como planeta. La espiritualidad puede utilizar cuerpos celestes como mundos transitorios para montar campamentos o estaciones de reposo, donde los espíritus desencarnados pueden recuperar fuerzas. En definitiva, de lo que sí podemos estar seguros es que los mundos transitorios componen el paisaje cósmico, ofreciendo a las criaturas de Dios una estancia más donde seguir su marcha hacia la perfección.

Nuestra compañera Ale dijo algo que le pareció interesante y que a mí me resulta útil para comprender los mundos transitorios dentro de esta diversidad en el paisaje cósmico: si observamos la Tierra, hay diferentes hábitats como la selva, los desiertos, el mar… y en cada una de estas zonas, viven seres que están adaptados a sus condiciones. Pues igualmente podríamos pensar en el cosmos como presentando esta misma variedad. Algunas regiones son estériles, otras rebozan vida, cada una de ellas está habitada por las criaturas de Dios, y cada una de ellas está en constante progreso. Nada es inacción en la obra de la Inteligencia Cósmica Universal.

Cuando Jesús dijo “Hay muchas moradas en la casa de mi Padre”, en realidad resumía más información de la que somos todavía capaces de comprender, o así lo interpretamos lo espíritas. Las “moradas” de las que nos habla el Maestro, según nos instruye la Doctrina Espírita, dicen respecto simultáneamente tres tipos de “estancias” evolutivas:
  • Los diferentes mundos donde los espíritus encarnan para su progreso – Hay mundos primitivos, mundos de pruebas y expiaciones (como la Tierra), mundos dichosos, etc., cada uno de ellos ofreciendo a los espíritus que se le afinizan en nivel vibratorio, un entorno propicio al aprendizaje de las verdades cósmicas.
  • Las diferentes regiones espirituales circunscritas en la órbita de un mundo en particular – Cada mundo dispondrá de una variedad de regiones en su psicosfera, todas ellas creadas por la elevación moral e intelectual de las creaciones mentales de los seres que ahí habitan. La Tierra, por ejemplo, un mundo de pruebas y expiaciones, posee en su psicosfera regiones que van desde los abismos hasta las colonias y ciudades espirituales.
  • La mente misma del ser – La mente estructura su entorno. Según en qué departamentos de nuestra mente optemos habitar, la podemos enfocar de forma más o menos positiva. ¿Cuántas veces el sufrimiento que experimentamos ante una situación no es más que nuestra incapacidad de acercarnos a ella desde una perspectiva diferente? Nos aferramos a ideas, tenemos apego a personas y a cosas, y esto nos impide abrir la mente a otras posibles soluciones. Si pasa esto, es que estamos encerrados en un departamento en nuestra mente, pero debemos comprender que no es el único.
Damos las gracias a los encarnados que asisten a nuestras reuniones con espíritu de colaboración, a la espiritualidad amiga, que orienta todos los trabajos que realizamos en CEADS, y al Maestro que nos envió al Consolador, la Doctrina Espírita misma, que poco a poco va iluminando los departamentos de nuestra casa mental, todavía carente de luz para que podamos comprender la Verdad.

Cariños de la hermana menor

jueves, 8 de noviembre de 2012

Mundos Transitorios



Hermanos de mi alma,

el sábado hablaremos de un tema denso. Con la ayuda de la espiritualidad amiga, que nunca nos deja abandonados a nuestras limitaciones e ignorancia, lo sacaremos adelante. ¡Nos vemos este sábado!

Cariños de la hermana menor

MUNDOS TRANSITORIOS 
X
 REGIONES ESPIRITUALES 
EN LA PSICOSFERA DE LA TIERRA



En el capítulo VI de «El Libro de los Espíritus», titulado «De la vida del Espíritu», hay tres preguntas (234, 235 y 236) que se refieren a los mundos transitorios de la siguiente manera:

Son «(...) mundos particularmente destinados a los seres errantes, mundos que les pueden servir de residencia temporaria, especie de campamentos, de campos donde descansan de una prolongada erraticidad, estado que siempre es un tanto penoso. Son posiciones intermedias entre los otros mundos, graduadas de acuerdo con la naturaleza de los Espíritus que pueden acceder a ellas, donde gozan de relativo bienestar. (...)» Los mundos transitorios no sirven para la encarnación de los seres corporales porque «(...) la superficie es en ellos estéril y quienes lo habitan no necesitan nada (...)» y aún su esterilidad es transitoria.

Por ejemplo, la Tierra ya fue mundo transitorio «durante su formación». Hoy es clasificado como planeta de expiaciones y pruebas, prestándose, por lo tanto, a la encarnación y reencarnación de Espíritus que necesitan pasar por las vicisitudes que ofrece el planeta. Rodeando a la Tierra, en el plano extrafísico, existen regiones o esferas espirituales de diferentes grados evolutivos, ofreciendo características que varían entre simples lugares de permanencia temporaria y verdaderas ciudades espirituales. Esas regiones se dividen gradualmente en lugares de sufrimiento e ignorancia, hasta aquellos donde el Espíritu, en estado de mayor entendimiento, es feliz. «Considerando a la penitencia en su aspecto expiatorio, existen numerosos lugares de prueba en la esfera invisible para vosotros, destinados a la regeneración y a la preparación de entidades perversas o reincidentes en el crimen, a fin de que conozcan las primeras manifestaciones del remordimiento y el arrepentimiento, que las etapas iniciales de la obra de redención. (...) Estas forman parte de las llamadas zonas inferiores.
La serie «André Luiz» nos informa respecto a estas diferentes regiones espirituales. En la obra «Liberación», cap. 4 se hace referencia a una ciudad situada «en el vasto dominio de las tinieblas», limítrofe con la Tierra, que es así descrita por André Luiz:

«(...) La claridad solar era diferente. Un humo ceniciento cubría el cielo en toda su extensión. La volitación se había tornado dificultosa. La vegetación exhibía un aspecto siniestro y angustiado. Los árboles se cubrían con escaso follaje y las ramas, casi secas, daban la impresión de ser brazos erguidos en súplicas dolorosas. Aves agoreras, de gran tamaño, de una especie que podría ubicarse dentro de la familia de los cuervos, graznaban sordamente, semejantes a pequeños monstruos con alas que espiaban a presas ocultas. Lo más aflictivo, sin embargo, no era el cuadro desolador, más o menos parecidos a otros de mi conocimiento, sino los llamados angustiosos que prevenían de los charcos. Gemidos típicamente humanos eran pronunciados en todos los tonos (...)» En el libro «En el Mundo Mayor» de la misma serie, André Luiz nos da noticias acerca de una organización de asistencia, en una zona intermedia, para la atención a estudiantes relativamente espiritualizados, pero todavía ligados al círculo carnal, y a discípulos recién liberados del campo físico. La enorme institución «(...) estaba repleta de seres situados entre las esferas inferiores (...)» y las superiores, seres con inmensidad de problemas, que se planteaban preguntas de toda especie.

En el libro «Volví», del Hermano Jacobo, el autor nos habla acerca de una colonia espiritual situada en las esferas más elevadas: «(...) El camino que transitábamos estaba bordeado de flores, algunas de las cuales parecían elaboradas con una sustancia radiante, lo que convertía al paisaje en una copia del firmamento. Los árboles próximos parecían cubiertos de estrellas. (...)» «Por fin, ¿a qué país fui arrebatado por la muerte? ¿Habría subido la Tierra al Cielo o bajado el Cielo a la Tierra? (...) «(...) Vi desdoblarse ante mis ojos extasiados, el paisaje florido y brillante de una aldea feliz (...) Atravesábamos extensas y hermosas avenidas, bordeadas por vegetación caprichosa y agradable, cuando tuve la satisfacción de ver a algunos pájaros, distinguidos por una singular belleza. Cantaban extáticos, (...) glorificando a la Divinidad.»


¿Serían mundos transitorios, a cuyo respecto tan poco hablaron a Kardec los Espíritus Superiores, estas mismas colonias o regiones espirituales de que nos habla André Luiz? Es evidente que tales dependencias están destinadas a los Espíritus liberados del envoltorio carnal pero todavía necesitados de reencarnaciones (por lo tanto, Espíritus errantes) e íntimamente ligados a nuestro planeta por las acciones cometidas en el pasado. El hecho de que los Espíritus que elaboraron «El Libro de los Espíritus» hayan afirmado que la Tierra fue un mundo transitorio durante su formación, condujo a Kardec a decir que:

«(...) De esta manera, durante la prolongada sucesión de los siglos que transcurrieron antes de la aparición del hombre en la Tierra, durante los lentos períodos de transición que testifican las capas geológicas, aún antes de la formación de los primeros seres orgánicos, en aquella masa informe, en aquel árido caos, donde los elementos se encontraban entremezclados, no faltaba la vida. Seres exentos de nuestras necesidades, de nuestras sensaciones físicas, allí encontraban refugio. Quiso Dios que, aún así, todavía imperfecta, la Tierra sirviera para alguna cosa. ¿Quién osaría afirmar que, entre los millones de mundos que giran en la inmensidad, uno solo, uno de los más pequeños, perdido en el seno de la multitud infinita de ellos, goza del privilegio exclusivo de ser poblado? ¿Cuál es entonces la utilidad de los demás? ¿Los habría hecho Dios únicamente para que nos recrearan la vista? Suposición absurda, incompatible con la sabiduría que brilla en todas sus obras e inadmisible siempre que consideremos la existencia de todos los que no podemos percibir. Nadie negará que en esta idea de la existencia de los mundos todavía inadecuados para la vida material y, no obstante, ya poblados de seres vivos apropiados a tal medio, existe algo grande y sublime, en lo que tal vez se encuentre la solución de más de un problema.

En relación con esas afirmaciones y la comprensión de que los Espíritus de las regiones espirituales limítrofes con la Tierra necesitan volver, nuevamente, o encarnar por primera vez en nuestro planeta, las colonias espirituales descritas por André Luiz no parecen ser los mismos mundos transitorios mencionados en «El Libro de los Espíritus».

Parece que la obra «El Pensamiento de Emmanuel» refuerza nuestra suposición cuando dice:
Podemos interpretar de tres maneras, a los efectos de estudio, la palabra «moradas» mencionada en el Evangelio:a) Los mundos que componen el Universo, donde otras humanidades realizan su marcha evolutiva.b) Las diversas zonas espirituales superiores e inferiores, más allá de las fronteras físicas, donde palpita la vida con la misma intensidad que en las metrópolis humanas.c) Los diferentes departamentos de la Mente, donde permanecen pensamientos y reacciones, dramas y tragedias, anhelos y realidades del Espíritu.
Nadie podrá imaginar cuántos mundos habitados existen realmente; pero ningún espírita pone en duda que innumerables humanidades viven en esos mundos, felices unos, infelices otros.

Los departamentos de la Mente son, a nuestro entender, otras tantas moradas individuales, como depósitos de las realizaciones más o menos felices de las inteligencias encarnadas o no encarnadas.

En lo que atañe a las diversas regiones espirituales, sabemos que comunidades redimidas habitan en zonas más elevadas de la Espiritualidad, a las que los obreros aplicados son conducidos periódicamente en un proceso de estímulo al esfuerzo personal. En las zonas vibratorias más ligadas a la Tierra se estacionan, temporalmente, almas todavía vinculadas a las sensaciones y problemas de la vida física, debido a que el peso específico de sus organizaciones periespirituales, por presentar cierta densidad, no les permite mayores ascensiones. (...)» Como su nombre lo indica, esos mundos no tendrían la superficie física eternamente estéril; como todo evoluciona en el Universo, tanto ellos como los Espíritus están sometidos a la ley del progreso. «(...) Los Espíritus que se encuentran en esos mundos pueden abandonarlos, a fin de dirigirse a donde deban. Imaginaos que fueran como bandadas de aves que se posan en una isla, aguardando a que se recuperen sus fuerzas, para proseguir su destino.»

Concluimos diciendo que los mundos transitorios posiblemente forman parte de los cuerpos celestes diseminados en el Universo, pudiendo ser un planeta, un satélite o algo similar. En fin, las regiones espirituales, también denominadas zonas, colonias o esferas, corresponden a las colectividades de no encarnados existentes en los planos de los Espíritus, vinculadas a este o aquel planeta.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Actitud positiva


            Alfredo Tabueña
Presidente del Centre Espírita Amalia Domingo Soler

El día 17 de noviembre se celebra el día mundial de los sobrevivientes del suicidio que, al contrario de lo que en un principio parecería indicar, no hace referencia a aquellas personas que hayan intentado suicidarse y fallado en su intento, sino que se refiere a los amigos y familiares que, tras la partida inesperada de aquél ser querido que se auto-aniquiló, se han quedado sin su presencia, ausentes de su compañía, de su cariño, de su amistad.

Y, muchas veces, quedando con ellos una sensación, más o menos acusada, de sentimiento de culpa, de rabia, de impotencia, preguntándose si no podían haber hecho algo por evitar el fatal desenlace. Tal vez, incluso,  recriminándose por no haber tomado en serio aquellas palabras, gestos o posibles señales que el suicida en potencia mostraba o exteriorizaba de una manera más o evidente, quizás como un grito apagado de auxilio, quizás como una forma de llamar la atención sobre su situación y sobre las ideas y pensamientos negativos y destructivos que empezaban a nublar su mente.

Y ahora, una vez consumado el terrible acto suicida, parece que cobran de golpe sentido todas las frases que el suicida iba diciendo, a veces de manera más clara, a veces de modo silencioso, acompañado tal vez de una mirada y una expresión en su cara que, entonces, no se supo advertir y que, ahora, el sobreviviente interpreta de una forma bien distinta a como interpretó en su día.

Y esa sensación y sentimiento negativo va perdurando a pesar del paso del tiempo, en el que el recuerdo de esa persona que se marchó de sus vidas de esa manera tan violenta y triste les ha dejado con algunas cicatrices y heridas en forma de interrogantes: “¿pude haber hecho algo más de lo que hice?. ¿Por qué no presté más atención a lo que me decía?.Nunca pensé que pudiera llegar a terminar de ese modo…”.

Nosotros, espiritistas, queremos compartir con estos sobrevivientes del suicidio los conocimientos que nos ofrece el Espiritismo, aportándoles consuelo, esperanza y, sobretodo, una manera diferente de enfrentarse a esa situación.

Y lo primero que decimos y queremos compartir, de un modo rotundo, es que la muerte no existe y que, por tanto, ese ser querido que “se ha marchado” no ha dejado de existir, simplemente ahora se encuentra en el plano espiritual, allá donde van todas las personas que abandonan la vida física. Y, a continuación, educamos para intentar dejar atrás ese posible sentimiento de culpa que tanto incomoda y que tan mal hace sentir, porque el sentimiento de culpa, sea fundado o no, es un sentimiento totalmente negativo que daña, anula y castra a la persona, anclándola en un tiempo y en unos hechos ya pasados y que no van a cambiar.

El Espiritismo, por el contrario, presenta un trabajo activo, positivo, fundado en la certeza, en la esperanza, dejando atrás esos otros sentimientos negativos y cambiando esas preguntas que el sobreviviente se hace continuamente y que tanto daño le continúan haciendo, por aquellas otras preguntas, seguramente impensables e inimaginables hasta ahora, y que son las que propone el Espiritismo: “¿Qué puedo hacer yo, a partir de este momento, para ayudar a ese ser querido que partió?. ¿Cómo puedo transformar este sentimiento de culpabilidad y tristeza por aquel otro de serenidad y esperanza?. ¿De verdad puedo ahora ayudar a ese ser querido que se suicidó?”.

Sí, porque se puede ayudar ¡y mucho¡ a ese ser que se suicidó, porque el Espiritismo nos enseña, de una manera clara y maravillosa que, además del hecho esencial de que la muerte no existe, el hecho no menos importante de que los lazos de cariño y de amor que sinceramente han unido a las personas en vida… ¡los continúan uniendo cuando uno de ellos “ha partido”¡.

Y los pensamientos, sean positivos o negativos, que nacen de nuestro yo hacia ese ser que ya “no está”, le alcanzan y le afectan, le benefician o le perjudican, según sea el tenor de los mismos. En consecuencia, empecemos ¡desde ya¡ a modificar nuestra casa mental, liberándonos de esos sentimientos y pensamientos dañinos que nos retienen al pasado; abramos la ventana de nuestra mente para que entre aire renovado que despeje los nubarrones que nos ensombrecen y nos permita ayudarnos a nosotros mismos y, también, ayudar a ese ser que partió.

Los propios suicidas, en sus comunicaciones, coinciden en que la mejor y más grande ayuda que pueden recibir de las personas queridas que dejaron en el plano físico son sus pensamientos de amor y de cariño sincero. Pero, por encima aún de ello, lo que más beneficio y consuelo les reporta es ¡la oración¡ que, como ellos mismos explican, es un auténtico bálsamo que les ofrece paz, serenidad, renovación de fuerzas y de ánimos.



Por el contrario, lo que más daño les hace son los reproches, las recriminaciones, las acusaciones… y ver que esos seres queridos, como consecuencia de su acto suicida, han quedado heridos.

Por tanto, pues, sobrevivientes del suicidio, tomad una actitud positiva, superando el pasado que no se puede cambiar, desde la serenidad, sin reproches ni juicios para el ser que partió… pero tampoco sin reproches ni juicios para vosotros mismos.

Que el amor y el cariño que os unía en vida sea el motor que os siga uniendo ahora, por vuestro bien… y por el bien de ese persona que, sin querer juzgarla en ningún momento, decidió “marcharse” de esa manera tan dura y triste.