jueves, 30 de mayo de 2013

XX Trobada Espírita de Veciana

Hola familia,

CEADS permanecerá cerrado el próximo sábado 1 de junio debido a la celebración de las XX Trobada Espírita de Veciana.

Os animamos a participar en este evento.


Cariños de la hermana menor

domingo, 26 de mayo de 2013

¡Sin miedo al vuelo!



Hola familia,

La clase de ayer estuvo dedicada al estudio de la Ley de Progreso, que habíamos empezado a analizar en clases anteriores. Esta vez deberíamos profundizar en la reflexión sobre dos diferentes clases de progreso: el progreso intelectual y el moral.

Antes de entrar en materia, nuestros monitores nos preguntaron: ¿Nos podéis dar motivos o razones que demuestren que la humanidad ha progresado intelectualmente? Alguien citó los avanzos de la medicina y de la informática; se citó la rueda; y se mencionó el hecho de que el hombre haya sido capaz de salir del planeta. Nadie dudaba que la humanidad haya evolucionado intelectualmente. Entonces nuestros monitores siguieron: ¿Nos podéis dar motivos o razones que demuestren que la humanidad ha progresado moralmente? Entonces dijimos que hoy en día hay una mayor preocupación por el medio ambiente, pese a que la práctica esté lejos de ser la adecuada; mencionamos los derechos de las mujeres, pese a que no se reconozcan en todas partes; citamos la abolición de la esclavitud, pese a que la desigualdad social siga condenando muchos al trabajo forzado; y una mayor búsqueda de la espiritualidad, pese a que no siempre traducida en un mayor respeto al próximo y del auto-conocimiento. Nadie duda que la humanidad haya evolucionado moralmente, pero es evidente que la evolución moral no ha acompañado el desarrollo intelectual en nuestro planeta.

De aquí querrían que partiéramos Patricia y Alfredo. Hay dos tipos de progreso: el intelectual y el moral. Generalmente los individuos y los pueblos adquieren mayor progreso científico y, más lentamente, se moralizan. ¿Por qué es así? Una primera razón radica en el mecanismo evolutivo mismo: por una cuestión de sobrevivencia. Si observamos la trayectoria física y espiritual del ser, inicialmente era necesario que la humanidad dispusiera de cuerpos físicos adecuados a la evolución del principio espiritual en nuestro planeta. Por tanto, las cuestiones de supervivencia en nivel evolutivo son de orden prioritario, o sea, de un nivel más primitivo que las cuestiones morales. Éstas se incorporan al conjunto de preocupaciones de la conciencia cuando ya existe capacidad técnica de sobrevivir sin grandes esfuerzos. Las aptitudes morales, por tanto, son un orden de conocimiento superior en la trayectoria del ser.

El problema es que una vez los seres humanos han evolucionado intelectualmente, el orgullo y la vanidad ponen trabas a la evolución moral. Muchos, incapaces de reconocer que existe una fuerza cósmica que les es superior, tienen miedo a indagar en su naturaleza divina. Por esta razón el egoísmo, herencia de las fases de desarrollo primitivas del ser, sigue condicionando las actitudes humanas en mayor o menor medida. Cada acto de egoísmo, desde el más pequeño, como empujar para entrar en el metro, hasta el más absurdo, como la corrupción, son expresiones de la ignorancia de la naturaleza luminosa intrínseca del ser. El miedo, que es lo opuesto a la fe, condiciona muchas de nuestras acciones cotidianas. El miedo a perder el trabajo, el miedo a ser traicionado por la pareja, el miedo a la muerte, el miedo a la enfermedad… Si el ser cobra conciencia de que está destinado a la perfección y que el progreso es ineludible no puede hacer menos que afrontar las dificultades de la vida con optimismo y esperanza.


Las situaciones difíciles nos experimentan, nos convierten en seres más profundos y sabios si sabemos aprovechar las lecciones que nos enseñan. Lo que pasa es que, pese a que el progreso sea ineludible, cuesta esfuerzo y sacrificio del ser. No somos marionetas en las manos de Dios, todo lo contrario. Él nos hizo artífices de nuestro destino, responsables de todo cuanto atraemos para nuestras vidas. De hecho las situaciones dolorosas suelen ser las que sacan lo mejor de nosotros. ¿Cuántas veces, superada una prueba dura, no miramos hacia atrás y nos admiramos de haber tenido la fuerza para enfrentarnos a aquella situación? Por esto no hay que tener miedo: somos seres destinados a la perfección intelectual y moral. Las situaciones dolorosas son transitorias y la vida es inextinguible.
 
Si permitimos que el miedo gobierne nuestras vidas, actuamos en constante protocolo de urgencia, apagando fuegos, muriéndonos un poco cada día de la ansiedad y del estrés. Si elaboramos un proyecto existencial iluminado por la conciencia de la inmortalidad, todo dolor, necesidad o molestia se relativizan. La única realidad absoluta del cosmos es el amor. Algún día la conoceremos tal como somos conocidos. Hasta entonces, busquemos fortalecer las alas de la razón y de la emoción para que la humanidad pueda progresar intelectual y moralmente. ¡Sin miedo al vuelo!

Cariños de la hermana menor

domingo, 19 de mayo de 2013

Una Reflexión sobre la Consciencia Crística


Hola familia,

Ayer en nuestro local nos reunimos para, guiados por Teresa Vázquez, hacer una reflexión sobre la conciencia crística… Algunos pensábamos que Teresa nos haría una conferencia, explicándonos qué había aprendido sobre el tema. Nada más lejos de la realidad.

Teresa utilizó su experiencia en el campo de la biodanza para mover la energía de un modo muy especial y poco corriente. De convicciones pedagógicas basadas en la filosofía de Paulo Freire, Teresa considera que su voz sólo cobra sentido a través de la voz del otro. Su trabajo busca potenciar la sabiduría innata en cada ser que encuentra por el camino, ofreciéndole oportunidades de contrastar lo que sabe con los saberes de los demás. De ahí todos emergen como seres más sabios, milagrosamente transformados por la experiencia de escuchar respetuosamente al otro.

Pues sí… Ayer bailamos, nos abrazamos, nos besamos… Algunos comentaban que nunca habían dado y recibido tantos besos por minuto. También hablamos, escuchamos, compartimos… Crecimos… Hubo entrega en un ambiente de alegría, respeto y solidaridad. ¿Dónde estabas, Teresa, que todo esto suena tan poco habitual?

Cuando ya nos habíamos confiado nuestros anhelos y nuestras dádivas, nos dividimos en dos grandes grupos: el primero debía reflexionar sobre la palabra CONSCIENCIA, el segundo, sobre la palabra CRÍSTICA.

Según nosotros,
  • La CONSCIENCIA es un conocimiento innato que todos tenemos. A medida que vamos vivenciando experiencias, conociendo y conociéndonos en diferentes situaciones, nos hacemos progresivamente más conscientes de este conocimiento. Puede parecer extraño, pero así es como el grupo nos ha propuesto pensar sobre esta palabra: a medida que evolucionamos nos hacemos cada vez más conscientes de la conciencia, lo que resulta en mayores cuotas de responsabilidad. La consciencia existe en nivel individual y colectivo; y se manifiesta a través del intelecto y de los sentimientos.

  • La dimensión CRÍSTICA es un estrado de claridad, cristalino, transparente, que emana entendimiento, dulzura, sabiduría y caridad. De alguna manera, irradia una forma de existir, amar y conocer que funde pasado, presente y futuro, lo que permite actuar con profunda misericordia por la naturaleza propia ya ajena, en actitud de aceptación y respeto incondicionales por el momento del ser. La palabra CRÍSTICA tiene que ver con la libertad, la trascendencia de todas las pasiones y necesidades. En este estado, el ego se ha diluido hasta dejar únicamente el deseo de donarse, de obrar a favor de los demás como objetivo existencial. La profunda libertad y misericordia de la dimensión crística eliminan toda y cualquier forma de culpa o crítica, abriendo espacio para una profunda compasión por las debilidades ajenas y propias. Jesús, en su paso por la Tierra, nos dejó ejemplos irreprehensibles de cómo actúa un ser crístico, enseñándonos a cultivar de forma activa, solidaria y respetuosa la dimensión crística que exite en cada uno de nosotros.

Ahora nos toca reconciliar la CONSCIENCIA con la dimensión CRÍSTICA, vivir y actuar según seamos capaces de acomodar esta nueva forma de ver y ser en nuestras almas…


Sólo podemos dar gracias a la familia CEADS, encarnada y desencarnada, local y lejana, física y digital… por seguir dándonos la oportunidad de conocer nuestra propia conciencia crística, mientras nos hacemos más responsables de ella.

Cariños de la hermana menor 

sábado, 18 de mayo de 2013

Una Reflexión sobre la Consciencia Crística

Muy buenas a tod@s,

El sol salió más bonito que nunca en Barcelona y aprovecharemos la tarde para reunirnos en CEADS para "Una "Reflexión sobre la consciencia Crística" que nos brindará Teresa Vázquez.


Cuando hablamos de Cristo, hacemos alusión a una determinada vibración cósmica, reflejo de la Inteligencia Suprema causa primera de toda Creación, nuestro Padre Creador. Como hij@s de Dios, Cristo anida en nuestro interior, sea cual sea nuestra forma, tamaño, color, raza, especie; sólo cabe tomar consciencia de ello y actuar en consecuencia para que, junto con nuestra querida Madre Tierra, realicemos la misión de vida comunitaria: elevar el planeta a la vibración de regeneración, agradeciendo el paso por la expiación.


Y, recordad que Día de conferencia es Día de Cesta Básica CEADS

¿Qué es la Cesta Básica de CEADS?

CEADS entrega una ayuda mensual en forma de alimentos no perecederos a familias que se encuentren en una situación financiera difícil. En la actualidad se ayuda con alimentos a seis familias, totalizando más de once personas. Los alimentos son recogidos mediante donaciones de los asistentes al Centro Espírita Amalia Domingo Soler (CEADS). Los beneficiados del proyecto reciben apoyo material (alimentos) y espiritual a través del Evangelio en el centro u otras actividades de CEADS.


¿Qué alimentos puedo donar?



  • Se pueden hacer donaciones de todo tipo de productos alimenticios no perecederos como arroz, leche, pasta, garbanzos, lenteja, alubias, aceite, azúcar, café, té, tomate frito o triturado en lata, legumbres en pote, galletas, chocolate, fruta en lata, sopas en sobre, gelatina, conservas de pescado, etc.
  • También productos de higiene personal como papel higiénico, cuchillas y espuma de afeitar, gel de ducha, jabones, crema dental, champú, etc.
  • En todo caso CEADS puede aceptar también donaciones monetarias.

  • ¡Si puedes, dona alimentos, dona amor!

    domingo, 12 de mayo de 2013

    La ley de progreso



    Hola familia,

    Después de pasar algunas reuniones de sábado aprendiendo sobre la ley de libertad, ayer avanzamos un paso más en el conocimiento de la Doctrina de los Espíritus. Con la ayuda de nuestros monitores Patricia y Alfredito, nos dedicamos al estudio de la ley de progreso. Los principales objetivos del estudio eran comprender qué es el estado natural del espíritu, conocer los medios que dispone para progresar y saber si puede retroceder o no en su marcha evolutiva. Nos dividimos en dos grupos. El primero grupo tenía que estudiar algunos conceptos más teóricos sobre el tema, mientras el segundo grupo leería un ejemplo extraído de la literatura mediúmnica en el que se podría comprender la teoría a través de la vivencia práctica.
     
    La ley de progeso

    El estado de naturaleza es la infancia de la Humanidad o el punto de partida de su desarrollo intelectual y moral. Es como si fuera el KM 0 de la trayectoria evolutiva del espíritu una vez éste ya ha alcanzado la conciencia de su individualidad. En esta fase, en la que ha superado la condición de principio inteligente, ya no se deja guiar únicamente por los instintos y la lucha por sobrevivencia pasa a ser impulsada por principios morales e intelectuales.


    • La ley de progreso regula la evolución de todos los seres, encarnados o no encarnados. En su naturaleza, el hombre trae el germen de su perfeccionamiento, estando así predestinado a superar su estado natural y elevarse hasta la condición de perfección relativa a través del desarrollo de sus facultades morales e intelectuales. 
    • Las reencarnaciones constituyen, de esta forma, una necesidad ineludible del progreso espiritual. El Espíritu sólo se purifica con el tiempo, mediante las experiencias a que dan lugar las reencarnaciones. Cada esfuerzo redunda en un progreso y cada progreso en un poder siempre mayor. 
    • El hombre tiene que progresar incesantemente y no puede volver al estado de infancia. Pensar que pudiera retrogradar a su primitiva condición sería negar la ley del progreso. 
    • En ocasiones, observamos situaciones que nos hacen pensar que el mal uso del libre albedrío es un retroceso difícil de reconciliar con la ley del progreso. ¿Cómo entender la situación en que una persona mata, por ejemplo, sin haberlo hecho en una encarnación anterior? Aquí hay que recordar que no somos títeres y disponemos del libre albedrío. Si el ser vive una experiencia que le hace afrontar la posibilidad de quitarle la vida a otra persona, esto debe entenderse como una prueba moral para su elevación, invitación de la vida para su ascensión en la escala evolutiva y superación de sus inclinaciones inferiores. Muchos, sin embargo, fracasamos ante estas y otras tantas pruebas. 
    • Sufrimos las consecuencias del mal uso del libre albedrío experimentando algunas veces deficiencias físicas, otras veces dificultades afectivas, otras todavía carencias de orden económica. La reencarnación da al hombre la posibilidad de reparar el pasado delictuoso, ofreciéndoles nuevas oportunidades de aprendizaje del buen uso del libre albedrío. 
    • Por haber infringido la Ley de amor, un ser que ha alcanzado la individualidad de la conciencia no puede encarnar en cuerpos de animales. Pero el mal uso del libre albedrío siempre produce situaciones que exigen el resarcimiento ante la ley cósmica universal, tan dolorosas como grabes hayan sido las faltas cometidas contra la humanidad.

    El servicio como medio para el progreso

    Un hombre que poseía recursos económicos considerables desencarna, indo a parar a
    regiones umbralinas de sufrimiento y siendo más tarde socorrido por equipos espirituales de abnegados servidores del amor. El hombre tiene los brazos petrificados y ante un espíritu de mayor elevación que trabaja en la orientación espiritual en zonas de sufrimiento, relata sus padecimientos mientras explica que en vida nunca había hecho el mal e que incluso había hecho importantes obras de caridad, donando dinero a instituciones dedicadas a las obras de amor. Entre el hombre y el espíritu superior se produce entonces el siguiente dialogo, que no tiene desperdicio:
    - Su maravillosa agudeza mental demuestra que estudió muchísimo. ¿Estaba casado?
    - Sí
    - ¿Cuidaba la casa?
    - Mi mujer cuidaba de todo.
    - ¿Fue padre?
    - Sí.
    - ¿Cuidaba a los hijos cuando eran pequeños?
    - Teníamos suficientes número de criadas y amas.
    - ¿Y cuando llegaron a jóvenes?
    - Estaban naturalmente confiados a los profesores.
    - ¿Ejerció alguna profesión útil?
    - No tenía necesidad de trabajar para ganar el pan.
    - ¿Nunca sufrió dolores de cabeza por los amigos?
    - Siempre huí, receloso, de las amistades. No quería perjudicar ni ser perjudicado.
    - ¿Adoptó alguna religión?
    - Sí, era cristiano.
    - ¿Ayudaba a los católicos?
    - No. Detestaba a los sacerdotes.
    - ¿Cooperaba con las iglesias reformadas?
    - De ningún modo. Son excesivamente intolerantes.
    - ¿Acompañaba a los espiritistas?
    - No. Temía su presencia.
    - ¿Amparó a los enfermos, en nombre de Cristo?
    - La tierra tiene numerosos enfermeros.
    - ¿Auxilió a las criaturas abandonadas?
    - Hay hogares infantiles por todas partes.
    - ¿Escribió alguna página consoladora?
    - ¿Para qué? El mundo está lleno de libros y escritores.
    - ¿Socorrió a los animales desprotegidos?
    - No.
    - ¿Le agradaba cultivar la tierra?
    - Nunca.
    - ¿Planto árboles bienhechores?
    - No, tampoco.
    - ¿Se dedicó al servicio de canalizar las aguas, para proteger paisajes empobrecidos?
    - Jamás pensé en esto.
    - Hay una explicación para su caso: Usted tiene las manos cubiertas de herrumbre. Es el talento no usado, mi amigo. Su remedio está en regresar a la lección. Repita el curso terrestre.

     ¿Qué mejor complemento para las meditaciones a las que esta lectura nos induce que las preguntas 642 y 643 de El Libro de los Espíritus.

    642 – ¿Bastará no hacer el mal para ser agradable a Dios y asegurar su posición futura?
    – No, es preciso hacer el bien en el límite de las fuerzas, porque cada uno responderá por todo el mal que resulte del bien que no haya hecho.

    643 – ¿Habrá personas que, por su posición, no tengan posibilidades de hacer el bien?
    – No hay nadie que no pueda hacer el bien. Sólo el egoísta no encuentra jamás la oportunidad. Bastará estar en relación con otros hombres para encontrar la ocasión de hacer el bien, y cada día de la vida ofrece la oportunidad a cualquiera que no esté ciego por el egoísmo, porque hacer el bien no consiste únicamente en ser caritativo, sino en ser útil en la medida en que podáis, siempre que vuestra ayuda llegue a ser necesaria.

    En su respuesta a la pregunta 657, se nos aclara, por si ha quedado alguna duda después de la lectura,  que los hombres que se limitan a no hacer al mal son inútiles. Como nos aclaran los amigos espirituales, no hacer el bien ya es un mal.

    El que no tiene conocimiento del progreso como una ley natural puede considerar que no actuar sea la mejor manera de no equivocarse. Sin embargo, el inmovilismo es en sí una gran equivocación. Los que sí conocemos la Doctrina Espírita debemos considerar que estemos donde estemos, tengamos los recursos que tengamos, disponemos de habilidades para buscar el propio progreso y auxiliar a los demás. Malgastar esta capacidad innata para hace el bien, aislándonos en actitud de omisión, sería lo mismo que hacer el mal.

    Cada día nos ofrece innumerables oportunidades de servir. Tengamos, pues, los brazos dispuestos al trabajo, los labios llenos de palabras de concordia, los ojos abiertos para las cualidades ajenas y las manos listas para compartir. Que el ejemplo del Maestro, que no tenía una piedra donde reposar su cabeza, pero nos legó una maravillosa doctrina de amor, nos sirva de inspiración para la superación de la inferioridad que todavía nos caracteriza.

    Cariños de la hermana menor
          

    domingo, 5 de mayo de 2013

    La homosexualidad bajo la óptica del espíritu inmortal - II Parte


    Volviendo a llenar la taza

    Marcello Pagnota

    Vaya responsabilidad me ha dejado Jana, la de hacer el resumen de la segunda parte… Bueno, intentaré resumirla…

    En la primera parte vimos todos los aspectos científicos más actuales respecto al tema. En la segunda parte se abordó la homosexualidad bajo la visión de la Doctrina Espírita. Andrei hizo hincapié en que no es correcto hablar de homosexualismo, que es el término usado erróneamente cuándo era considerado una patología por la psiquiatría. Lo correcto es hablar de homosexualidad, la condición natural homosexual de un ser.

    Empezó con un video donde nuestro querido y admirado Chico Xavier, en un programa de tele (Pinga Fogo), aclara la cuestión de la homosexualidad dentro de la óptica del Espiritismo.


    Os cuento algunos puntos clave:
    • Siempre que Chico Xavier habla de la heterosexualidad habla de la “supuesta” normal heterosexualidad: quiere poner énfasis en que la homosexualidad también es normal.
    • Todos, homosexuales, bisexuales, asexuales, transexuales,… son dignos del mayor respeto por parte de la sociedad.
    • Nos dice que nuestros conceptos cambiarán en el futuro (el programa es de 1971) y que el asunto merecerá mucho estudio
    • Nos deja claro que hay un problema respecto al sexo en general en la humanidad

    En la página web de la Federación Espírita Española 
    podéis encontrar la transcripción al castellano, página 19.

    Dentro del Espiritismo la cuestión sexual no es un tema reciente. Allan Kardec ya lo había abordado. Andrei interpreta primeramente la pregunta 202 del Libro de los Espíritus:
    Cuando se es Espíritu ¿se prefiere encarnar en el cuerpo de un hombre o en el de una mujer?-          Esto importa poco al Espíritu. Depende de las pruebas por las que tenga que pasar.
    Queda claro que las diferencias sociales entre hombre y mujer, las actitudes de opresión, represión, de superioridad del hombre sobre la mujer son una equivocación de los hombres, que nada tiene de divino. La materia no da al Espíritu su esencia, sino que la materia es un “camino” al desarrollo espiritual del ser humano. El espíritu no tiene sexo, todos los seres son iguales.

    Los espíritus (o sea, nosotros), para evolucionar, tendrán que pasar por experiencias, por existencias físicas en ambos sexos biológicos, consiguiendo así vivenciar la infinidad de situaciones que lo empujarán a ser espíritus mejores. En algún momento más adelantado de evolución espiritual, los seres tendrán equilibradas tanto las potencialidades masculinas como las femeninas.



    Gracias al concepto de la reencarnación, se pueden explicar muchos casos donde deseos homosexuales están presentes. Nos ha contado un caso curioso. Un hombre heterosexual está casado, no tiene problemas mayores de los habituales en su relación con la esposa ni con los hijos. No tiene ninguna atracción sexual por otros hombres, salvo hacia una persona en particular, que también tiene por él una atracción afectiva muy fuerte. Probablemente esta atracción existe debido a un relacionamento entre estos dos seres en vidas pasadas muy intenso que, incluso, podría haber sido rota o bloqueada por alguna circunstancia.

    Andrei en este momento empieza a darnos posibles explicaciones para que un ser nazca homosexual, basado en las enseñanzas Espiritistas.

    • ¿Que pasa con un espíritu que vive durante muchas encarnaciones con un sexo y luego tiene que encarnar en el sexo opuesto? La transición de un sexo a otro no se da de golpe. El Espíritu conserva sus tendencias, su personalidad, sus gustos. Podría ser una razón por que una mujer pueda tener algún aspecto considerado masculino en su carácter o al revés. Eso ya se había publicado en la Revista Espírita de 1866 No. 1, por Allan Kardec. Además, en el libro Sexo y Destino, Emmanuel lo desarrolla aún más.
    • El propio ser puede solicitar para reencarnar en esta situación donde podrá rescatar posibles faltas en el pasado, cuándo pudiera haber menospreciado a los seres en la condición en que se encuentra él mismo ahora. Una situación similar puede pasar con los espíritus que eran llenos de  preconceptos hacia los negros. Pueden pedir nacer con la piel negra. De hecho hay muchos casos en la bibliografía espírita donde se cuentan como antiguos dueños de esclavos han pedido nacer como un esclavo, después de darse cuenta de la falta moral que cometieron.
    • Puede ser que hayan condiciones físicas (biológicas) y psíquicas que son específicas de los homosexuales, importantes para el desarrollo de espíritu, por eso tienen que pasar por esta experiencia.
    Él nos insiste en que la homosexualidad no es una elección, una enfermedad, una perturbación, un disturbio. Es una condición sexual natural.

    Todos somos tratados de manera igual bajo las leyes del amor de Dios. Un precioso párrafo de Sexo y Destino (Capítulo 9) ilustra esta idea:
    “Comentó, sin embargo, que en el mundo venidero los hermanos reencarnados, tanto en condiciones normales como en las juzgadas como anormales, serán tratados con igualdad, en el mismo nivel de dignidad humana, reparando, de esta forma, las enormes injusticias que se han cometido contra aquellos que renacen sufriendo anomalías, ya que la persecución y crueldad con que han sido tratados por la sociedad humana impiden o dificultan la ejecución de las tareas que traían a la esfera física, cuando no hacen de ellos criaturas hipócritas, con la necesidad de mentir continuamente para vivir bajo el sol que la Bondad Divina encendió en beneficio de todos.”
    Homosexualidad y familia

    Cuándo hay un homosexual en la familia, esto no pasa sin motivos. Es un impacto en toda la familia. Es una experiencia a través de la cuál todos en la familia tienen que pasar, cada uno con sus razones particulares. Es un deber de los padres acoger con amor a todos los hijos, independientemente de su sexualidad. Un hijo homosexual tiene el derecho de recibir toda la enseñanza sexual y emocional que cualquier otro hijo. El momento en que un hijo cuenta a sus padres que es homosexual debería ser un momento de compartir amor, de apertura del corazón, de sentimientos.



    Rompiendo un tabú existente en nuestra sociedad, Andrei afirma y enseña ejemplos de familias de pareja homosexual envejecen juntos, con amor. Mucha gente no cree en la duración en esta unión familiar, pero es por ignorancia de los hechos.

    Andrei nos cuenta dos casos parecidos, pero muy diferentes en la actitud:

    • Una madre muy arrogante, llena de prejuicios, en una sesión mediúmnica  pregunta al mentor espiritual que tratamiento sugiere él a su hijo homosexual, para que cambie. El sabio mentor aconseja a la madre: Busca tu un tratamiento, tu hijo es perfectamente normal.
    • La segunda madre, muy humilde y respetuosa con su hijo también homosexual, pregunta qué tiene que hacer ella para aprender a soportar su propio sufrimiento. El mentor, le dice, muy dulcemente:  Esta vivencia con tu hijo es amarga como el fermento. Pero acuérdate de que es el fermento que ayuda al crecimiento. No mires solamente el dolor, sino aprovéchalo para crecer.

    Los homosexuales tienen que tener los mismos derechos para poder pasar por todos procesos sociales: nacer, crecer, educarse, casarse, tener hijos, constituir familias.

    En el Libro de los Espíritus, en la pregunta 695, se habla de la unión de dos seres y no de la unión del hombre y de la mujer.
    “El matrimonio, esto es, la unión permanente de dos seres, ¿es contrario a la ley natural?- Es un progreso en la marcha de la humanidad.”
     Homosexualidad y religiones

    Muchas religiones ponen a los homosexuales como seres inferiores, como seres endemoniados. Lo único que esta postura hace es alejar a los homosexuales de la religiones. Pero esto no es el más grave. Lo grave es que esto los aleja de Dios. En el movimiento espiritista tenemos que acoger a todos, sin distinción alguna. Somos todos seres en evolución. La condición sexual es pasajera; el espíritu es inmortal.

    Cuándo Dios mira a su criatura, ve la perfección de su obra, que nunca es equivicada. Dios mira con amor a toda s obra. Tenemos que seguir el ejemplo de Jesus: amar a todos.

    Andrei nos brinda con un precioso video, en e que un niño que ve por la primera vez a una pareja homossexual, entiende por su propia cuenta que su unión se da por el amor y que, aunque no sea habitual, es natural.


    Adopción por parejas Homosexuales

    Otro tema lleno de tabúes: “Los niños de homosexuales van a ser homosexuales o perturbados”. Primer punto, lo de considerar que puedan ser homosexuales sea un problema ya es un equívoco por sí solo. Segundo, que van a ser perturbados: puede que sí, pero no más que hijos de parejas separadas, de parejas violentas, de parejas ausentes, o de parejas supuestamente normales. Investigaciones científicas concluyen que estos niños se adaptan a la sociedad tan fácilmente como hijos de parejas heterosexuales.

    Para concluir el asunto, Andrei nos enseña este video. Se trata de un homenaje que un niño hizo a sus padres:

      
    Andrei termina el seminario diciendo que su charla no es una defensa de la homosexualidad: una condición sexual no necesita de ninguna defensa. Tampoco es un ataque, como queda claro en toda la ponencia. Simplemente presenta el tema con toda su complejidad y lo coloca dentro de la naturalidad y normalidad que merece.

    Nos ha impresionado a todos el nivel profundo de conocimiento científico, filosófico y moral que tiene Andrei de la sexualidad, su preocupación en no dejar ningún aspecto sin ser tratado. En cada palabra que pronunciaba se percibía el respeto que tiene a todas condiciones sexuales, expresando que todos los seres tienen el mismo valor y merecen el mismo respeto y amor que todos somos hijos del amor de Dios.

    La homosexualidad bajo la óptica del espíritu inmortal - I Parte


    Hola familia,

    Hoy hemos tenido la oportunidad de escuchar a Andrei Moreira, médico y presidente de la Asociación Médico-Espírita de Minas Gerais, Brasil, que nos presentó el seminario “La homosexualidad bajo la óptica del espíritu inmortal”. Os confieso que antes del seminario, yo pensaba que si no eres homosexual o no te dedicas a estudiar a fondo la Doctrina Espírita, el tema tenía un interés más bien limitado. Pero escuchar a Andrei me ha hecho cambiar totalmente mi estrecho punto de vista. Ahora creo que todo el mundo se podría beneficiar de escuchar una charla como esta, para entender mejor y respetar su propia sexualidad y la de los demás. El tema es extremadamente complejo y no pretendemos más que hacer unos apuntes de lo que hemos sido capaces de absorber. Pero en todo caso, animamos a todos que sigan estudiando e investigando el tema que nos ha abierto la mente a nuevos horizontes existenciales.


    En esta entrada presentamos el resumen de la primera parte del seminario. En la siguiente, Marcello los ofrece el resumen de la segunda parte.

    "Para poder llenar tu taza hay que vaciarla primero" 
    proverbio chino

    Vaciando la taza


    Por Janaina Minelli

    Andrei Moreira empezó explicando que se interesó por investigar el tema de la homosexualidad a la luz de las enseñanzas espiritistas porque notaba que en este campo había mucha opinión y poca investigación. Andrei aclaró que no existe lo que se pueda denominar “la" visión espírita de la homosexualidad, sino una diversidad de puntos de vista. Éstos pueden estar más o menos informados por la percepción actual que la ciencia aporta a la discusión a través de las investigaciones desarrolladas en las ramas de la psiquiatría, la psicología  y la medicina.

    Inicialmente Andrei nos recordó la recomendación de la espiritualidad de tratar con atención y resto a los millones de hombres y mujeres en experiencias homosexuales, en igualdad de condiciones con los heterosexuales, como podemos ver en el capítulo 21 del libro “Vida y sexo”, psicografiado por Chico Xavier y dictado por Emmanuel. Desafortunadamente vemos que de forma cotidiana se falta al respeto con esta minoría social, como se puede comprobar en los indignantes sucesos homofóbicos y en formas de discriminación más o menos aceptadas socialmente, como son el acoso escolar a las y los adolescentes homosexuales o la infinidad de chistes y bromas sobre el tema. Andrei nos explicó que hay estudios psiquiátricos que demuestran que los homosexuales son “expulsados”, de forma directa o indirecta, incluso de la convivencia familiar: la investigación ha detectado que, cuando comparados con heterosexuales, miembros del colectivo homosexual suelen pasar más tiempo con sus amigos, la familia de elección, que con su familia biológica. En función de la exposición sistemática a la falta de comprensión y respeto a lo largo de sus vidas y su consecuente exclusión social, y en algunos casos también familiar, la psiquiatría ha identificado niveles de ansiedad y angustia más elevados en el colectivo homosexual que en el heterosexual. Esta situación amplia la posibilidad de vivencias marcadas por la marginalidad, las drogas, la prostitución y, en casos más extremos, el suicidio, por parte de las personas homosexuales.

    Según Michel Foucault,  historiador de las ideas, psicólogo, teórico social y filósofo francés, la visión de la sexualidad cumple una función de manipulación de las masas por las estructuras de poder. Siglos de dominación religiosa todavía hoy siguen influyendo en el consciente y en el inconsciente de las personas. En esencia, el ideario machista ha servido históricamente para dominar y reprimir formas alternativas de organización social.

    Según ha explicado Andrei, en los textos bíblicos del viejo testamento, por ejemplo, lo que vemos ponerse de manifiesto nos es una crítica a la homosexualidad en sí, sino la amenaza que esta práctica significaba para la estructura de poder, dominada por hombres que trasmitían el mando de generación a generación. Los historiadores han llegado a la conclusión de que era inaceptable que hombres, responsables por el mantenimiento de la organización político-social de las tribus judías, asumieran comportamientos característicos del sexo femenino, socialmente considerado inferior. De hecho, en la biblia no se hace referencia a la homosexualidad tal como la entendemos en la actualidad, sino a cultos paganos en los que prostitutos sagrados desempeñaban funciones ritualísticas.




    En todo caso, lo que vemos es que el ideario machista ha ejercido una función socio-política de dominación, identificando la mujer como un ser inferior, y a todo aquél que asumiera comportamientos femeninos, por ende, como seres inferiores. En la actualidad, el ideario machista se actualiza, por ejemplo, en la forma como la homosexualidad femenina parece ser socialmente más tolerada que la masculina. Dos hombres que se comporten como mujeres pueden ser abiertamente menospreciados por su comportamiento inferior, mientras que a las mujeres homosexuales, desde el ideario machista, no se les reconoce la madurez sexual: “se creen homosexuales porque todavía no han encontrado a su hombre”.

    Andrei ha explicado que la crítica y el menosprecio hacia el comportamiento sexual de los demás denota, como han demostrado numerosas investigaciones científicas, la incapacidad de comprender y aceptar la propia sexualidad. Nos puso el ejemplo de una investigación en la que los participantes fueron clasificados, después de entrevistas preliminares, en dos grupos: homofóbicos y no homofóbicos. Luego utilizando técnicas para medir el riego sanguíneo en situación de excitación sexual, los investigadores invitaron los participantes a observar películas porno homosexuales. Luego, tenían que valorar su nivel de excitación del 0 al 10. Los resultados, según nos contó el conferenciante, fueron que los participantes con tendencias homofóbicas tenían un mayor nivel de excitación sexual ante la pornografía homosexual que los del otro grupo, pero, en cambio, lo negaban rotundamente en el momento de la evaluación de su nivel de excitación. Experimentos como este han desconcertado a los psiquiatras: ¿qué extraño fenómeno es este que, contra todas las evidencias, lleva a la represión del propio deseo sexual y al rechazo sistemático de las personas que asumen abiertamente su sexualidad? La respuesta no es sencilla y cada caso tendrá una historia muy particular, pero al parecer el homófobico tiene miedo a identificarse con algo a que considera impuro, condenable, obsceno e inferior. Hay que reconocer que para muchas personas, hasta hace poco tiempo, la única expresión legítima de la sexualidad era su función reproductiva. Son siglos y siglos de ideario machista reafirmado por dogmas religiosos reprimiendo la vivencia y libre expresión de la sexualidad humana.

    Andrei también nos presentó un histórico de la visión de la sexualidad. Contra la tesis de que "siempre hubo homosexuales", como en la Grecia Antigua o en el Egipto, el conferenciante nos ha invitado a considerar que "el homosexual" que conocemos actualmente es una invención relativamente reciente del discurso psiquiátrico moderno, que data de finales del siglo XIX. Lo que había antes de que nos rotuláramos los unos a los otros como hetero o homosexuales, era la sexualidad libre. En 1533 el rey Emrique VIII criminalizó la homosexualidad, que luego dejó de ser un crimen para convertirse en una patología, en 1870, de la mano de investigadores como Carl Friedrich. A partir de 1973, presionada por el movimiento gay que se había organizado en la última década, la Asociación Americana de Psiquiatría se dispone a revisar las investigaciones realizadas por Friedrich. Se pone entonces de manifiesto que los sujetos investigados eran en su mayoría criminales y desequilibrados mentales graves, lo que producía un sesgo inaceptable desde el punto de vista científico. Desde 1973, la homosexualidad dejó de ser clasificada como una enfermedad por la Asociación Americana de Psiquiatría. En 1975 la Asociación Americana de psicología adoptó el mismo procedimiento.

    Parece haber suficientes evidencias científicas para una base biológica de la homosexualidad, por lo menos en casos que se manifiestan con mucha intensidad desde la niñez. Hay evidencias hormonales, anatómicas, cognitivas y genéticas que dan a entender que puede haber factores biológicos influyendo en el comportamiento sexual. Sin embargo, la verdad, como nos ha hecho comprender Andrei, es que aun que se pueda observar el comportamiento sexual de los seres humanos, no es posible explicar “el deseo” con el conocimiento científico actual. No hay una única explicación razonable para la homosexualidad, pero tampoco la hay para la heterosexualidad: indagar en la causa de la homosexualidad es también indagar en la heterosexualidad.

    La homosexualidad, según la ciencia, es una orientación afectivo-sexual normal. En el derecho se considera que la persona debe ser identificada y respetada según su sexo psíquico, y no biológico. Bajo el punto de vista espírita, la homosexualidad ha sido catalogada en ocasiones como enfermedad o disturbio de la sexualidad, en consonancia con principios de la psiquiatría ya ultrapasados en la actualidad. Es evidente que la sociedad está en transformación y que nuevos valores son llamados a la elaboración de relaciones más respetuosas y solidarias. El espiritismo, que camina como orientó Kardec, acompañando la ciencia, puede aportar importantes reflexiones de orden práctica en este campo. La ley de la reencarnación nos hace contemplar la existencia física con mayor serenidad, una vez que conocemos la realidad de la inmortalidad del espíritu. Las personas que piensan que la vida se reduce a una existencia física pueden, por ejemplo, sentirse ansiosas ante las “marcas” psicológicas que la adopción por padres homosexuales puede provocar en los niños, pero pensar en la cuestión desde la inmortalidad del espíritu permite ponderar que hay relaciones cármicas uniendo las familias, también las menos convencionales que ya son una realidad actualmente. Como nos dijo Andrei, es evidente que los hijos de parejas homosexuales tendrán sus marcas psicológicas, así como también las tienen los hijos de parejas divorciadas, los hijos creados por los abuelos y los hijos creados en hogares donde no hay amor…  Andrei nos ha planteado preguntas : ¿Cómo te sentirías si supieras que en la clase de tus hijos hay hijos de parejas homosexuales?¿Los invitarías a la fiesta de cumpleaños de tus hijos?

    Estas y otras cuestiones, en realidad, no nos sitúan en relación a los homosexuales: nos posicionan en relación a la sexualidad humana, cuyo valor máximo debe ser el respeto al momento psicológico de uno mismo y de los demás.