jueves, 31 de marzo de 2011

Parábola de los talentos


Querida familia CEADS,

Como ya os anunciaba Dea, el sábado tendremos clase de estudio del Evangelio con Patricia. El tema será uno de los más cautivantes, en mi opinión: la parábola de los talentos. ¿A quién no le impone respeto el día en que el Señor nos llamará por nuestro nombre y nos preguntará, ¿Qué hiciste de los talentos que te he confiado? A mí mucho… os dejo la parábola para que le vayáis dando vueltas antes de la reunión.

Parábola de los talentos


Porque así es como un hombre que al partirse lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. - Y dio al uno cinco talentos, y al otro dos, y al otro dio uno, a cada uno según su capacidad, y se partió luego. - El que había recibido los cinco talentos, se fue a negociar con ellos, y ganó otros cinco. - Asimismo el que había recibido dos, ganó otros dos. - Mas el que había recibido uno, fue y cavo en la tierra, y escondió allí el dinero de su Señor. -Después de largo tiempo, vino el Señor de aquellos siervos y los llamó a cuentas. - Y llegando el que había recibido los cinco talentos, presentó otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste, he aquí otros cinco he ganado de más. - Su Señor le lijo: Muy bien, siervo bueno y fiel; porque fuiste fiel en lo poco, te pondré sobre lo mucho: entra en el gozo de tu Señor. - Y se llegó también el que había recibido los dos talentos, y dijo: Señor, dos talentos me entregaste, aquí tienes otros dos que he ganado. - Su Señor le dijo: Bien está, siervo bueno y fiel; porque fuiste fiel sobre lo poco, te pondré sobre lo mucho; entra en el gozo de tu Señor. - Y llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, sé que eres un hombre de recta condición, siegas en donde no sembraste, y allegas en donde no esparciste. - Y temiendo, me fui, y escondí tu talento en tierra; he aquí tienes lo que es tuyo. - Y respondiendo su Señor, le dijo: Siervo malo y perezoso, sabías que siego en donde no siembro, y que allego en donde no he esparcido. - Pues debiste haber dado mi dinero a los banqueros, y viniendo yo, hubiera recibido ciertamente con usura lo que era mío. - Quitadle, pues, el talento, y dádselo al que tiene diez talentos. - Porque será dado a todo el que tuviere, y tendrá más: mas al que no tuviere, le será quitado aún lo que parece que tiene. Y al siervo inútil, echadlo en las tinieblas exteriores, allí será el llorar y el crujir de dientes. (San Mateo, cap. XXV, v. de 14 a 30.)

domingo, 27 de marzo de 2011

Dormir para el bien

Querida familia CEADS,

Ayer, como de costumbre, nos reunimos en nuestro querido centro para aprender de la doctrina de los espíritus. El grupo de los sábados crece, pero el clima de fraternidad y armonía continúa siendo el mismo. En la clase de ayer hablamos de los sueños. Nos separamos en dos grupos para estudiar el texto base y compartir experiencias. ¿Qué son los sueños? ¿Por qué no recordamos todo lo que sucede al espíritu durante el sueño? ¿Se pueden interpretar?¿Cómo puede uno dormir para el bien? Vayamos por partes…

¿Qué son los sueños?

Los sueños son recuerdos, algunas veces fragmentarios, otras veces muy vívidos, de las experiencias vividas por el espíritu mientras su cuerpo físico reposa. Pueden referirse a vidas pasadas, a sucesos futuros o simplemente a situaciones experimentadas por el espíritu durante su reposo físico. El cuerpo necesita rehacimiento, pero el espíritu no. Cuando dormimos, se afloja el lazo que une el espíritu a su cuerpo, permaneciendo entre ambos un lazo que llamamos el cordón de plata. Éste es tan flexible que le permite al espíritu ir lejos, a través del espacio y del tiempo, en búsqueda de las experiencias y las compañías espirituales que se le son afines. Los espíritus más apegados a la materia tienen más dificultad para desprenderse del cuerpo durante el sueño que los que ya tienen una conciencia espiritual. Además, la capacidad de desprendimiento de un espíritu durante el sueño es similar a su capacidad para desembarazarse de la materia en el momento de la muerte.

¿Por qué no recordamos todo lo que sucede al espíritu durante el sueño?

Porque las experiencias no se vivieron a través del contacto con los sentidos de la materia, sino a través del cuerpo espiritual. También sucede que nuestros amigos espirituales, cuando son superiores a nosotros, nos bloqueen parte de los recuerdos, dejándonos, sin embargo, información que será útil para nuestras vidas; para que, por nuestros propios méritos, utilicemos el libre albedrío para el bien.

¿Se puede interpretar los sueños?

Claro que sí, pero no de la manera que algunos desearían. Hay personas que creen que soñar con algo, como una serpiente, es un presagio de que se le traicionará, etc. No funciona así. Cada sueño nos trae un menaje sobre el que uno debe meditar. ¿Qué sensaciones nos trasmite? ¿Qué tipo de experiencias vivimos en las horas de reposo? Lo mejor es usar esta información para saber si estamos utilizando bien las horas que nuestro cuerpo físico descansa o si nos dejamos arrastrar por nuestras inclinaciones inferiores. Esto nos lleva a la próxima pregunta…

¿Cómo puede uno dormir para el bien?

Dormir para el bien debería ser un objetivo cotidiano para todos nosotros. A nadie le gustaría dormir en una cama llena de estierco, pero ¿Cuántos nos preparamos mentalmente para dejar el cuerpo durante las horas de sueño en dirección a los parajes de luz? La telebasura, con sus mensajes de vanidad y orgullo, los programas plagados por la violencia, el trabajo hasta el agotamiento de las fuerzas físicas… todo esto nos lleva a una actividad mental que enraíza al cuerpo físico, cuando no nos trasporta a mundos donde impera el sufrimiento y la maldad. Dormir para el bien requiere higiene mental. Requiere que el hombre penetre, a través de la oración, en el campo mental de los espíritus superiores, que exprese su deseo de utilizar sus horas de descanso físico para su aprendizaje espiritual o para la caridad. Procediendo de esta manera, entrena cada noche para un desenlace más feliz en el momento de su muerte física.

En las próximas reuniones de sábado, hablaremos de los fenómenos de desprendimiento parcial del alma: catalepsia, letargía, sonambulismo y doble vista.  El estudio promete, como os podéis podéis imaginar. De momento os invito a durmáis todos para el bien, aprovechando en las horas de descanso y de vigilia, cada minuto de la vida, para crecer y progresar siempre.

Felices sueños,

Janaina

jueves, 24 de marzo de 2011

¿Qué pasa con nuestro espíritu cuando dormimos?

Buenas tardes a tod@s,

Primeramente pediros que dediquéis cinco minutos del día a mentalizar por a los encarnados y desencarnados de Japón, Libia y países de África, que tanto necesitan nuestras buenas vibraciones.

Este Sábado en el ESDE del CEADS iniciaremos el estudio de la Emancipación del alma de la Unidad 7 del Programa V (B). Desarrollaremos estos temas: los sueños, Letargia, Catalepsia, muertes aparentes, sonambulismo, éxtasis y la doble vista.

Siempre nos preguntamos, ¿Qué pasa con nuestro espíritu cuando dormimos? ¿Por qué no podemos recordar nuestros sueños? ¿Por qué recordamos algunos sueños y nos parecen raros?

Pues para empezar os dejamos el ítem 118 del Libro de los Mediums y proponemos la lectura de las preguntas 400, 401 y 402 del Libro de los Espíritus como introducción del estudio que empezaremos.

Espero veros en CEADS este Sábado… y a los blogueros del mundo esperemos las conclusiones del grupo para la próxima semana.

Un abrazo fraternal,

Andrea Campos


Libro de los Médiums – Ítem 118

Antes de ir más lejos debemos responder inmediatamente a una pregunta que no dejarán de hacernos: es saber cómo el cuerpo puede vivir mientras que el Espíritu está ausente. Podríamos decir que el cuerpo puede vivir con la vida orgánica que es independiente de la presencia del Espíritu, y la prueba de esto es que las plantas viven y no tienen Espíritu; pero debemos añadir que durante la vida el Espíritu nunca está desprendido completamente del cuerpo. Los Espíritus, lo mismo que ciertos médiums videntes, reconocen el Espíritu de una persona viviente por medio de un cordón luminoso que termina en su cuerpo fenómeno que no tiene nunca lugar cuando el cuerpo está muerto, porque entonces la separación es completa. Por medio de esta comunicación el Espíritu es advertido instantáneamente de la necesidad que el cuerpo puede tener de su presencia, y entonces vuelve con la prontitud del relámpago desde cualquier distancia que esté. Resulta de esto que el cuerpo jamás puede morir mientras dure la ausencia del Espíritu, y que no puede nunca acontecer que éste, a su vuelta, encuentre la puerta cerrada como lo han dicho algunos novelistas en las historias de su invención.


Libro de los Espíritus

Capítulo VIII - Emancipación del Alma. I.- El sueño y los sueños

400. El Espíritu encarnado ¿permanece de buena gana en su envoltura corporal?

Es como si preguntaras si al preso le agrada estar en la cárcel. El Espíritu encarnado aspira sin tregua a liberarse, y cuanto más grosera es la envoltura, tanto más desea deshacerse de ella.

401. Durante el sueño ¿descansa el alma tanto como el cuerpo?

- No. El Espíritu nunca está inactivo. En el transcurso del sueño, los vínculos que le unen al cuerpo se relajan, y no teniendo el cuerpo ya necesidad de él, el Espíritu recorre el espacio y entra en relación más directa con los otros Espíritus.

402. ¿Cómo podemos evaluar la libertad del Espíritu durante el sueño?

- Por los sueños. Convéncete de que cuando el cuerpo reposa el Espíritu posee más facultades que durante la vigilia. Tiene la memoria del pasado y, en ocasiones, la previsión del porvenir. Adquiere más poder y puede entrar en comunicación con los otros Espíritus, ya sea en este mundo o bien en otro. Con frecuencia dices: “He tenido un sueño extravagante y horroroso, pero que no poseía ninguna verosimilitud”. Y te engañas, porque muchas veces es un sueño en el que aparecen los lugares y cosas que has visto o verás en otra vida o en otro momento. Hallándose adormecido el cuerpo, el Espíritu trata de quebrar su cadena para indagar en el pasado o en el porvenir.

¡Pobres hombres, que tan poco conocéis los fenómenos más ordinarios de la vida! Creéis ser muy sabios y las cosas más vulgares os confunden. Ante las preguntas que todos los niños formulan: “¿Qué hacemos cuando dormimos? ¿Qué son los sueños?”, permanecéis perplejos.

El sueño libera, en parte, al alma del cuerpo. Al dormir nos hallamos momentáneamente en el estado en que uno se encuentra en forma permanente después de la muerte. Los Espíritus que al desencarnar se desprenden pronto de la materia han tenido en vida sueños lúcidos. Cuando dormían, se sumaban a la sociedad de los otros seres, superiores a ellos. Viajaban, conversaban y se instruían con ellos. Incluso trabajaban en tareas que al morir encontraron concluidas. Esto debe enseñaros una vez más a no temer la muerte, puesto que morís un poco todos los días, según la expresión de un santo.

Esto se refiere a los Espíritus elevados, porque el común de los hombres, que a su muerte deben permanecer largas horas en la turbación, en esa incertidumbre de que os han hablado, se marchan a mundos inferiores a la Tierra, adonde antiguos afectos los reclaman, o bien van a buscar placeres quizá todavía más bajos que los que aquí tenían, aprendiendo doctrinas incluso más viles, innobles y perjudiciales que las que profesaban en medio de vosotros. Y lo que engendra la simpatía en la Tierra no es otra cosa que el hecho de sentirnos, al despertar, unidos por el corazón a aquellos con quienes acabamos de pasar ocho o nueve horas de felicidad o de placer. Lo que explica asimismo esas antipatías invencibles que a veces experimentamos, es que sabemos en el fondo de nuestro corazón que determinadas personas tienen una conciencia diferente a la nuestra, porque ya las conocemos sin haberlas visto jamás con nuestros propios ojos. Y esto es lo que inclusive explica nuestra indiferencia, puesto que no tratamos de hacer nuevos amigos cuando sabemos que tenemos otros que nos aman y reconfortan. En pocas palabras: el sueño influye en vuestra vida más de lo que pensáis.

Por efecto del sueño los Espíritus encarnados están siempre en relación con el Mundo de los Espíritus, y es esto lo que hace que los Espíritus superiores consientan, sin demasiada repulsa, en encarnar entre vosotros. Dios ha querido que durante su contacto con el vicio puedan ir a revigorizarse a la fuente del bien, para no flaquear ellos mismos, que venían para instruir a los demás. El sueño es la puerta que Dios les ha abierto hacia sus amigos del cielo. Constituye la recreación después del trabajo, mientras esperan la gran liberación, la liberación postrera que debe devolverlos a su verdadero medio.

El sueño es el recuerdo de lo que vuestro Espíritu vio mientras dormíais. Pero notad que no en todos lo casos soñáis, porque no os acordáis siempre de lo que habéis visto, o de todo lo que visteis. El recuerdo no os muestra al alma en todo su desarrollo. A menudo sólo recordáis la turbación que acompaña a vuestra partida o reingreso, a lo que se agrega la memoria de lo que habéis hecho o de lo que os preocupa en estado de vigilia. A no ser por esto, ¿cómo explicaríais esos sueños absurdos, que tanto los más sabios como los más simples suelen tener? Los malos Espíritus se sirven también de los sueños para atormentar a las almas débiles y pusilánimes.

Por lo demás, veréis dentro de poco surgir otra clase de sueños. Es tan antigua como la de que vosotros conocéis, pero lo ignoráis. El sueño de Juana, el de Jacob, el de los profetas judíos y de algunos adivinos hindúes: ese sueño es el recuerdo del alma desprendida por completo del cuerpo, el recuerdo de esa segunda vida de que os hablaba yo hace poco.

Poned mucha atención para distinguir esas dos especies de sueños entre aquellos que recordáis. De no hacerlo, incurriríais en contradicciones y errores que resultarían funestos para vuestra fe. Los sueños son el producto de la emancipación del alma, que se torna más independiente debido a la suspensión de la vida activa y de relación. De ahí una especie de clarividencia indefinida que se extiende hasta los lugares más distantes o que nunca se vieron, y a veces inclusive a otros mundos. De ahí también el recuerdo que vuelve a traer a la memoria los acontecimientos verificados en la vida actual o en las anteriores. Lo extraño de las imágenes de lo que acontece o aconteció en mundos desconocidos, entremezcladas con cosas del mundo presente, integran esos conjuntos extravagantes y confusos que parecieran no tener sentido ni relación.

La incoherencia de los sueños se explica aun por las lagunas que produce el recuerdo incompleto de aquello que se nos apareció en el transcurso del sueño. Tal como un relato al que se hubiera quitado al azar frases o trozos de ellas: al reunir los fragmentos restantes perderían todo razonable significado.

domingo, 20 de marzo de 2011

Tomar un cortadito con Jesús... o un pan de queso ;)

Hola mi familia querida,

Ayer en CEADS vimos a una conferencia proferida por Raúl Teixeira en el 2008, me parece que en Alicante, sobre el tema de la mediumnidad. La conferencia sirvió para coronar 3 meses de estudio (para leer el resumen de las clases...). En toda su exposición, Raúl reafirmó lo que habíamos estado hablando últimamente.

Raúl empezó afirmando que aquél que piense que la fuerza del espiritismo está en las manifestaciones mediúmnicas, se equivoca. La fuerza del espiritismo se encuentra en su doctrina filosófica. Des de los tiempos más remotos, el hombre busca las manifestaciones mediúminicas. Éstas no las inventó la doctrina, todo lo contrario. Fue precisamente a raíz de algunas manifestaciones y de la sistematización de la comunicación entre hombres encarnados y desencarnados que nació la doctrina espiritista.

Las manifestaciones espirituales siempre han provocado la curiosidad del hombre. Si observamos el contexto de la codificación de la doctrina, con los episodios de las mesas girantes, vemos que en el siglo XIX existía gran interés por los fenómenos espirituales. Sería de suponer que en pleno siglo XXI la humanidad estaría más madura y que tendría intereses más elevados, como las implicaciones morales de la supervivencia del espíritu a la experiencia carnal. Lo de evocar a los espíritus, podríamos pensar, es cosa del tiempo de Moisés… Sin embargo, vemos con frecuencia cuantas personas buscan las casas espiritistas con el objetivo de observar manifestaciones mediúmnicas o participar en sesiones de intercambio con los desencarnados. Cuando se les dice que la casa espirita es un local de estudios de la filosofía, de reeducación de las inclinaciones morales y de la práctica de la caridad, cuántos se alejan decepcionados…

Sabemos que hay personas que realizan comunicaciones mediúmnicas en la calle o en sus casas, sin observar el debido recogimiento y necesario respeto. Muchas personas cobran y muchas más pagan por las orientaciones de supuestos benefactores espirituales. La doctrina espiritista nos enseña que toda manifestación de este estilo que vaya más allá del mero charlatanismo, ocurrirá bajo la ley inequívoca de la sintonía. Objetivos egoístas, mezquinos y fútiles solo pueden atraer esta misma calidad de espíritus - tanto desencarnados como encarnados. “Jesús no está para tomar un cortadito con nosotros cada día”, bromeó Raúl.

En el espiritismo, sin embargo, la práctica mediúmnica se rige por principios de amor, solidaridad entre el mundo físico y el espiritual, estudio y caridad. En estas sesiones mediúmnicas, un equipo espiritual trae hermanos desencarnados necesitados de palabras de consuelo, esclarecimiento y orientación a escuchar las palabras de un encarnado que realiza la tarea de un terapeuta. Otro encarnado, el médium, sede el cuerpo a que el desencarnado se manifieste, y muchos otros trabajadores encarnados del centro apoyan el trabajo con pensamientos elevados, oración y emanaciones de amor y fe. En la mayoría de los casos, los desencarnados que se manifiestan son espíritus que sufren con sentimientos de rencor, culpa, deseo de venganza, inconformidad, amargura, etc. Una de las cosas que Raúl subrayó con maestría fue la función de dichas sesiones en la casa espírita. Por un lado, sirven para ayudar a los desencarnados; pero por otro, sirven como enseñanza a los encarnados, presentando ante sus ojos la cosecha de tristeza y sufrimiento resultante de plantío de decisiones infelices. Todo aquel que pretenda dedicarse a la práctica de la mediumnidad sin buscar la reeducación de sus principios morales, elige caminos de infelicidad para el futuro.

Raúl Teixeira nos recordó que en la casa espírita también hay encarnados, muchos de los cuales ofreciéndonos oportunidades de ser más dulces, mansos, amables, pacientes, tolerantes… No podemos pretender amar a Dios o a los desencarnados sin amar al compañero de ideal, sí, sí, con todas sus imperfecciones, ¿cómo no? De acuerdo, Raúl. Lo puedes decir más alto, pero no más claro. El espiritismo vino para los encarnados, para enseñarnos a convivir mejor, respetar más, ser más generosos y compasivos.

Pero, Janaina, puede que te preguntes, si no participo en el grupo mediúmnico de la casa espírita que frecuento, puedo hacer algo más que estudiar? Es decir, ¿podré pasar de la teoría a la práctica? ¡Y tanto que sí! Y tengo buenas noticias para ti si tienes esta inquietud. En CEADS hemos preparado una lista de actividades en las que puedes ejercitar tu corazón para el amor y la caridad en la práctica , pero seguro que en todos los centros espiritistas del mundo habrá tareas parecidas en las que podrás participar. Si cada uno aportamos un granito de arena, nuestra casa espírita será cada vez mejor, con las bendiciones del Amigo Jesús.

Después de la conferencia, comimos “pao de queijo” y “brigadeiro”, totilla y otras cositas más. Gracias Patricia, Dea, Vera y Gilda por traernos platos hechos con cariño, y a los compañeros que los compraron, porque sí, los encarnados hemos de pagar el alquiler de nuestro humilde centro para que sigamos teniendo la oportunidad de hacer reuniones tan lindas como la de ayer. Hay fotos del catering, os pondré alguna por aquí en cuanto las tenga.

Me despido dándoos las gracias por seguir este blog y por la oportunidad de servir. Recibid mi granito de arena, que os ofrezco de todo el corazón, juntamente con un pedido a Jesús que mantenga el clima de fraternidad, amistad y alegría que une el Centro Espírita Amalia Domingo Soler.

Cariños de la hermanita menor,

Janaina

jueves, 17 de marzo de 2011

DECÁLOGO PARA MÉDIUMS

Querida familia espírita,

Atendiendo al pedido de nuestra monitora Dea, os pongo a continuación el decálogo del los médiums que también leímos última clase de sábado. Mientras nuestros monitores hacen un poco de suspense respecto al próximo tema, podemos seguir reflexionando sobre la elevación de la tarea mediúmnica. También nos servirá de buena introducción para la conferencia que visualizaremos el sábado en CEADS.

Cariños,

Janaina

DECÁLOGO PARA MÉDIUMS

1 - Rinde Culto al deber.
No existe la fe constructiva donde falta el respeto al cumplimiento de las propias obligaciones.

2 - Trabaja espontáneamente.
La mediumnidad es un arado divino al que el óxido de la pereza enmohece y destruye.

3 - No te creas mayor ni menor.
Como los árboles frutales, esparcidos en el suelo, cada talento mediúmnico tiene su utilidad y su expresión.

4 - No esperes recompensas en el mundo.
Las dadivas del Señor, como lo son el fulgor de las estrellas y la caricia del manantial, el brillo de la plegaria y la bendición del coraje, no tienen precio en la Tierra.

5 - No centralices la acción.
Todos los compañeros están llamados a cooperar, en el conjunto de las buenas obras, a fin de que se promuevan a la posición de escogidos para tareas más elevadas.

6 - No te encarceles en la duda.
Todo bien, mucho antes de exteriorizarse por intermedio de ese o aquel intérprete de la verdad, procede originariamente de Dios.

7 - Estudia siempre.
La luz del conocimiento resguardará a tu espíritu de las celadas de la ignorancia.

8 - No te irrites.
Cultiva la caridad y la ternura, la comprensión y la tolerancia porque los mensajeros del amor encuentran enormes dificultades para expresarse con seguridad a través de un corazón que es conservado en vinagre.

9 - Disculpa sin cesar.
El ácido de la crítica no empeora tu realidad, la plaga del elogio no altera tu real forma de ser y aunque te incluyan en la categoría de mistificador o embustero, olvida la ofensa con que golpeen tu rostro y guardando el tesoro de la conciencia limpia, sigue hacia delante con la certeza de que cada uno percibe la vida desde el punto de vista en que se coloca.

10 - No temas a los perseguidores.
Piensa en la humildad de Cristo y recuerda que aun Él, ángel con forma de hombre, estaba rodeado de adversarios gratuitos y de verdugos crueles cuando escribió en la cruz, con sudor y lagrimas, el divino poema de la eterna resurrección.

ANDRÉ LUIZ

XAVIER, Francisco Cândido e VIEIRA, Waldo. O Espírito da Verdade. Por vários Espíritos. 8 .ed. Rio de Janeiro, FEB, 1992. p. 22-24

domingo, 13 de marzo de 2011

Educación mediúmnica

Querida familia CEADS,

Ayer, como os avanzó Andrea el viernes, acabamos el estudio del módulo sobre la mediumnidad. Han sido 3 meses dedicados al tema en el que todos hemos aprendido mucho.

Algunos, como Alfredito, más interesados en los aspectos morales que en los aspecto fenomenológicos de la doctrina, no veían en la mediumnidad un tema tan importante; otros, como yo misma, aun principiantes en el espiritismo, teníamos curiosidad. Todos hemos recogido importantes lecciones en este módulo, aprendiendo a reconocer y respetar la elevación de la tarea mediúmnica.

En las clases hemos hablado sobre la necesidad de estudio, perseverancia y disciplina por parte del médium. También hemos destacado la importancia del apoyo que los que no somos médiuns les hemos de dar, evitando hacerles preguntas frívolas y alimentándoles la vanidad y el orgullo. En el espiritismo, la mediumnidad se utiliza para fines caritativos, de instrucción y elevación. El médium que trabaja en esta línea vive su mediumnidad poniendo sus facultades al servicio de un grupo comprometido con los principios de la espiritualidad superior, de Nuestro Señor y del prójimo. Procediendo de esta forma, el médium no tiene nada que temer y podrá vivir la prueba de la mediumnidad amparado por amigos encarnados y desencarnados que le harán la tarea menos dura.

La mediumnidad, sin embargo, no es monopolio del espiritismo. El intercambio entre encarnados y desencarnados es incesante e independiente de las creencias, clase social o calidades morales de los involucrados. Hay médiums que cobran por hacer de puente entre los dos lados de la vida. Otros no observan el necesario recogimiento para el contacto con los espíritus desencarnados y muchos no se dedican al estudio, comprensión y control de sus facultades. Procediendo de esta manera, atraen para junto de sí, por la ley de la sintonía, a espíritus encarnados y desencarnados con todo tipo de desequilibrios morales, aun ignorantes de sus compromisos espirituales. (Para leer el resumen de todas las clases del módulo...)

Por si nos quedaba alguna duda, Andrea y Alfredito han querido terminar la clase con la respuesta de los espíritus a la pregunta 303 del Libro de Los Médiums. Os la transcribo a continuación, porque no tiene desperdicio:


Las mixtificaciones son uno de los escollos más desagradables del Espiritismo práctico; ¿hay un medio de preservarse de ellas?

Me parece que podéis encontrar la respuesta en todo aquello que se os ha enseñado. Sí, cierto, hay para esto un medio sencillo, es no pedir al Espiritismo más que aquello que puede y debe daros; su objeto es el mejoramiento moral de la Humanidad; si no os separáis de esto nunca seréis engañados, porque no hay dos modos de comprender la verdadera moral, la que puede admitir todo hombre de buen sentido. Los Espíritus vienen a instruiros y a guiaros por el camino del bien, y no por el de los honores y de la fortuna o para serviros en vuestras mezquinas pasiones. Si nunca se les pidiera nada trivial o que esté fuera de sus atribuciones, no se daría motivo a los Espíritus mentirosos; de donde debéis sacar en consecuencia que el que es mixtificado es por que lo merece. La misión de los Espíritus no es para enseñaros las cosas de este mundo, sino para guiaros con seguridad en lo que pueda seros útil para el otro. Cuando os hablan de cosas de aquí abajo, es porque lo juzgan necesario, pero esto no es según vuestra pregunta. Si vieseis en los Espíritus los substitutos de los adivinos y de los hechiceros, entonces sería cuando quedarías engañados. Si los hombres sólo tuvieren que dirigirse a los Espíritus para saberlo todo, no tendrían ya su libre albedrío y se saldrían de la vía que Dios ha trazado a la Humanidad. El hombre debe obrar por sí mismo; Dios no envía a los Espíritus para allanarles el camino material de la vida, sino para preparar el del porvenir.

La semana que viene, para coronar el estudio de la mediumnidad, veremos la grabación de una conferencia proferida por Raul Teixeira precisamente sobre este tema. Habrá catering, por tanto venid preparados para disfrutar de un buen pan de queso que nos preparará Andrea.

Una semana de luz y armonía a toda mi querida familia próxima y lejana, encarnada y desencarnada.

Cariños,

Janaina

jueves, 10 de marzo de 2011

Resumen Módulo Mediumnidad

Hola a tod@s,

Esta semana en el ESDE del CEADS finalizamos el estudio de la Mediumnidad, unidades 5 y 6 del Programa V (B). La finalidad de la clase será resumir y concluir todo el estudiado en estos tres meses para tanto os hago un breve resumen para estudio.

Esperaremos las conclusiones finales del grupo que cada día es más dedicado y participativo.

¡Nos vemos el sábado en CEADS!

Andrea

Cualidades esenciales del Médium

El médium responsable ama a su prójimo, es bondadoso y principalmente desapego material, evita ser orgulloso y sobretodo se instruye en el evangelio de Nuestro Señor. De allí la parábola de la higuera seca que nos hace reflexionar sobre los médiums como arboles que deben llevar el alimento espiritual a todos los hermanos necesitados, simplemente por amor y deseo de ayudar. Si se desvía del camino, la higuera deja de dar los frutos a los que estaba destinada. Resumen de la conferecia sobre la caridad.

Contradicciones Espirita

Las contradicciones sobre las enseñanzas espiritas provienen de dos fuentes: de los hombres y de los Espíritus y son clasificados en tres categorías:
1ª - La de los que niegan sistemáticamente todo lo que es nuevo o no provenga de ellos, que hablan sin conocimiento de causa. Para ellos, el Espiritismo es una quimera, una locura, una utopía. Son los incrédulos con premeditación.
2ª - La de los que sabiendo muy bien qué pensar de la realidad de los hechos, los combaten, a pesar de ello, por motivos de interés personal. Para estos el Espiritismo existe, pero temen sus consecuencias.
3ª - La de los que hallan en la moral espírita una censura por demás severa a sus actos o a sus tendencias. (…) Los primeros son movidos por el orgullo y la presunción; los segundos, por la ambición; los terceros, por el egoísmo. Leer resumen de la clase...

Abuso de la Mediumnidad

(…) Tiene (…) el hombre que someterse a una compleja preparación y observar una regla de conducta, para desenvolver el precioso don de la mediumnidad. Es necesario para eso el cultivo simultáneo de la inteligencia, la meditación, el recogimiento, el desprendimiento de las cosas humanas. (…) Es por lo tanto necesaria mucha prudencia para entrar en relación con el mundo invisible. El bien y el mal, la verdad y el error se mezclan en él y para distinguirlos, deben pasarse todas las revelaciones, todas las enseñanzas por el tamiz de un juicio severo. (…) Leer más...

Locura y Mediumnidad

La mediumnidad practicada como nos dicta el espiritismo no puede llevar a la locura. Puede volverse loco el médium que ya traiga por razones cármicas el germen de la locura impreso en su periespíritu o que, no observando las recomendaciones de la práctica segura de la mediumnidad, se entregue a procesos obsesivos complejos. La doctrina espiritista no solo previne como también puede ser el antídoto a la locura, una vez que nos ofrece una guía segura para sintonizar con las fuerzas del bien y del amor. El espiritismo es un mensaje de esperanza, fe y optimismo. Es nuestra responsabilidad la reforma intima, el cultivo constante de valores como la afabilidad, la paciencia, el amor al prójimo y, sobretodo, la caridad. Leer resumen de la clase...

Adaptación Psíquica

Nuestra mente es un núcleo de fuerzas inteligentes generando un plasma sutil que, al exteriorizarse incesantemente fuera de nosotros, ofrece recursos de objetividad a las figuras de nuestra imaginación, bajo la dirección de nuestros propios designios. En la mediumnidad, igualmente, no podemos olvidar el problema de la sintonía. Atraemos a los espíritus que tienen afinidad con nosotros, que la misma manera que somos por ellos atraídos, y si es verdad que cada uno de nosotros solamente puede dar conforme a lo que tiene, es indiscutible que cada uno recibe de acuerdo con lo que da. Todos somos médiuns, sea cual fue la actividad que desempeñemos. Leer resumen de la case...

La mediumnidad como prueba

"Paciencia, perseverancia, buena voluntadad, humildad, sinceridad, estudio y trabajo con factores de extremo valor en la educación mediúmnica. Nadie sabe cuánto tiempo habrá de demorar el desarrollo."

Animismo

En el medio espírita denominamos “animismo” a la manifestación del espíritu del propio médium - y no de un de un espíritu desencarnado - por ocasión de una reunión mediúmnica. El médium puede expresar su propio contenido emocional o sumergir de forma inconsciente en recuerdos de otras vidas. En la mayoría de las veces no es posible saber si es una comunicación mediúmnica o animismo pero eso poco importa pues en el contexto espirita, en el que las reuniones mediúmnicas se realizan con fines caritativos, si el médium aporta una comunicación cuyo contenido proviene de su propio pasado, es que necesita tratamiento y atención de su equipo.  Leer resúmen de la clase...

domingo, 6 de marzo de 2011

Homer Simpson, Macaco y todos nosotros...

Querida familia CEADS,

Ayer en la clase del evangelio, ¡mira qué cosas!, contamos con la participación especial de un invitado inusitado =) Vera invitó a Homer Simpson, esto mismo que habéis leído, Homer Simpson, a hacer parte de la clase.

¿Qué pinta Homer en el Evangelio? Os estaréis preguntando… pues la idea de Vera era leer el mensaje de Lázaro y intentar entender a Homer para después intentar entender a nosotros mismos. Empezamos relacionando todo lo que pensábamos a su respecto. Salieron cosas como: tonto, vago, violento, perezoso, glotón, borracho y aprovechado. En el lado positivo, salió que ama a su familia.

Si leemos la primera parte del texto, llegamos a la conclusión que Homer, una caricatura de cada uno de nosotros (por no decir del hombre americano), está muy dependiente de sus instintos. Se dedica fundamentalmente a la satisfacción de sus placeres: comer, beber y ver la tele. En algún episodio, después de complicarse mucho la vida, experimenta sensaciones y rara vez sentimientos.

LA LEY DE AMOR
El amor resume completamente la doctrina de Jesús, porque es el sentimiento por excelencia y los sentimientos son los instintos elevados a la altura del progreso realizado. Inicialmente el hombre sólo tiene instintos; más avanzado y corrompido, sólo tiene sensaciones; más instruido y purificado, tiene sentimientos, y el punto delicado del sentimiento es el amor; no el amor en el sentido vulgar del término, sino ese sol interior que condensa y reúne en su ardiente foco todas las aspiraciones y todas las revelaciones sobrehumanas.
 Muchos aun vivimos como Homer, entregados a las sensaciones, perezosos en los trabajos de edificación espiritual. ¡Hay que ver cómo se burla de su amigo Flanders!

El mensaje del espíritu que se identifica Lázaro es sublime en cada palabra. Nos instruye sobre la necesidad de abandono del egoísmo, sobre el olvido de uno mismo. El amor verdadero y divino es incondicional. Es fácil tener el amor en los lábios, pero este amor del que nos habla Lázaro hace con que pensemos que la felicidad del otro es más importante que la nuestra misma.

La ley de amor substituye la personalidad por la fusión de los seres y aniquila las miserias sociales. ¡Feliz aquél que, elevándose sobre su humanidad, quiere con gran amor a sus hermanos que sufren¡ ¡Feliz aquél que ama, porque no conoce ni la angustia del alma, ni la miseria del cuerpo, sus pies son ligeros y vive como transportado fuera de sí mismo! Cuando Jesús pronunció esta divina palabra –amor–, hizo con ella estremecer a los pueblos, y los mártires, embriagados de esperanza, descendían al circo.
Los mártires de los cuales nos recuerda Lázaro murieron en las arenas del circo romano, como nos cuenta Emmanuel, por las manos de Chico Xavier, en sus novelas Ave Cristo y hace 2.000 años. Mientras que nosotros lamentamos por las cosas del cotidiano, ellos entregaron sus vidas por amor a Jesús. Su ejemplo sirvió para la educación de los los cirtianos, ¡hay que honrar su sacrificio!

El Espiritismo, a su vez, viene a pronunciar la segunda palabra del alfabeto divino; estad atentos, porque esa palabra levanta la piedra de las tumbas vacías y la reencarnación, triunfando sobre la muerte, revela al hombre maravillado su patrimonio intelectual; no es ya a los suplicios que ella le conduce, sino a la conquista de su ser, elevado y transfigurado. La sangre rescató al Espíritu y el Espíritu debe hoy rescatar al hombre de la materia.

Las tumbas están vacías porque no hay nada ahí, más que carne y huesos. Somos espíritus en una experiencia carnal, no lo contrario. La esencia del hombre no podrá estar aprisionada en una tumba. La verdadera libertad es del espíritu y la reencarnación nos muestra en sucesivas oportunidades la misericordia de Dios para con su creación, ensenándonos el camino hacia la perfección.

He dicho que inicialmente el hombre sólo tiene instintos; aquél, pues, en quién dominan los instintos, está más próximo al punto de partida que del objetivo. Para avanzar en dirección al objetivo, es preciso vencer los instintos en provecho de los sentimientos, es decir, perfeccionar éstos sofocando los gérmenes latentes de la materia. Los instintos son la germinación y los embriones del sentimiento; llevan consigo el progreso, como la bellota encierra la encina; y los seres menos avanzados son los que desembarazándose solo poco a poco de su crisálida, permanecen esclavizados a los instintos.

Es fácil amar un espíritu que ya ha alcanzado una cierta envergadura espiritual. Cualquiera puede admirar el árbol y mostrarse agradecido por sus frutos u sombra acogedora. Para amar cómo Jesús quiere que amemos, sin embargo, hemos de aprender a amar la bellota. Hemos de aprender a amar los compañeros de jornada, aún imperfectos y tambaleantes en la senda del progreso. Ahí es donde está el amor incondicional, que reemplaza la personalidad y desembaraza al hombre de sus instintos.

El Espíritu debe ser cultivado como un campo; toda la riqueza futura depende del trabajo presente, y más que bienes terrestres, os traerá a la gloriosa elevación; entonces será cuando comprendiendo la ley de amor que une a todos los seres, encontraréis en ella las suaves alegrías del alma, que son el preludio de las alegrías celestes. (LÁZARO, París, 1862).

Cuando Lázaro llega a la parte final del texto y nos habla de las alegrías celestiales, todos respiramos aliviados, pero no nos olvidemos que antes ha dicho que el espíritu es como un campo. Para que dé frutos, el hombre debe arar la tierra, plantar, respetar el suelo, regar, esperar pacientemente el tiempo de la cosecha, para solo entonces recoger el fruto. La mayoría queremos cobrar por adelantado las alegrías celestiales, pero no hay atajos para la iluminación. La buena noticia es que la semilla del amor todos la tenemos dentro, porque nos hizo el Creador a su imagen y semejanza. Hay que poner manos a la obra para que esta semilla se desarrolle y pueda dar frutos.

Seguramente es más fácil decirlo que vivirlo. Todos tenemos calidades y defectos. Hemos de buscar potencializar lo bueno que hay en nosotros y sofocar lo malo. Hay que hacer hueco en la mente y en el corazón para que nuestras virtudes se multipliquen. ¡Manos a la obra!

Para inspirarnos, vera acabó la clase con una bonita canción de Macaco, que os pongo a continuación.


Hasta aquí la clase del Evagelio. Con mis deseos de una semana de crecimiento y paz en todos los hogares de la familia CEADS, cariños de la hermana menor,

Janaina

viernes, 4 de marzo de 2011

Aprender a amar

Querida familia CEADS,

Mañana en la clase del Evangelio, nuestra queridísima Vera nos guiará en el estudio del capítulo XI, La Ley de Amor.

Igual nos puede parecer que nos estamos repitiendo: hemos hablado del Mandamiento Mayor, del Dar a César lo que es de Cesar… Y ahora, ¡volvemos a hablar sobre el amor! Por algo será que los espíritus que participaron en la codificación se empeñaran tanto en que “aprendiéramos” a amar.

Podríamos preguntar, ¿No sabemos amar por instinto? ¿Hemos de aprender a amar? Las respuestas a las dos preguntas, creo yo, son ¡SÍ! Sí, hay mucho amor en nuestros instintos, como la madre que naturalmente ama a su bebé. Esto se nota en todos los animales en los que se puede facultades, aun que rudimentarias, de conciencia. La pregunta entonces sería, si la capacidad de amar me viene dada en mi bagaje instintivo, ¿Por qué he de aprender a amar? Aquí creo que hemos de alzar la vista y vernos más allá de la localidad de nuestras existencia actual. Para hacerlo hay que pensar en nosotros mismos como espíritus en evolución. Hemos pasado de ser un principio inteligente a ser espíritus con individualidad propia al percibirnos con emociones y sentimientos.

Para seguir progresando, necesitamos entender estos sentimientos, educarlos, seleccionar los que nos pueden encaminar al progreso, silenciar los que nos hacen demorar en zonas inferiores de la vida y finalmente ponerlos al servicio del Creador y de su creación en gesto de gratitud y solidaridad.
"Para amar, uno tiene que aprender a amar en el sentido de dejar circular lo que está estancado. Dar fluidez al sentimiento y dejarlo expresarse. A abrir los límites se aprende: a no tener vergüenza de amar, a no tener vergüenza de lo sublime." (leer más)

En esto estamos, familia. El domingo, si Dios quiere, os cuento cómo ha ido la clase. Mientras, sed buenos y que el Meigo Rabí nos guie a todos.

Cariños de la hermana menor,

Janaina