miércoles, 17 de octubre de 2018

Evento Especial: Amalia Domingo Soler

¡Buenas noches!

Este Sábado, 20 de octubre, tenemos una cita muy especial en CEADS.
Celebraremos un evento en homenaje a nuestra querida Amalia Domingo Soler.

Estad atentos con el horario de inicio: excepcionalmente empezaremos a las 16h

Tendremos varias invitadas especiales, mujeres estudiosas sobre su vida como mujer en el siglo XIX, feminista, espiritista y exponente en la sociedad barcelonesa.

Dolors Marti: autora del libro "Espiritistas y librepensadoras. Pioneras en la lucha por los derechos civiles", Doctora en Historia, experta en la historia de los movimientos sociales europeos contemporáneos.

Pilar Domènech: espiritista, historiadora y experta en la historia de la vida de Amalia Domingo Soler en España.

Pedro Cabrera: espiritista, poeta, cantautor y estudioso en las obras poéticas y crónicas de Amalia Domingo Soler.

Maribel Giner: Directora de la Biblioteca Arús, la biblioteca pública con el mayor acervo de libros espiritistas fuera del movimiento espiritista español.

En este acto, entregaremos a la Biblioteca Arús, en donación, nuestro mayor tesoro, un diario de Amalia del 1856.

Podéis conocer este precioso diario en nuestra web:
https://www.ceads.es/soy-amalia

CEADS también ha donado toda la información sobre el diario a la Federación Espírita Española que se encargará de revisar el material, editarlo y publicarlo en España.

¡Os esperamos con mucha ilusión!







domingo, 14 de octubre de 2018

La pluralidad de losmundos habitados: mundos transitorios

Ayer en CEADS, en la clase del ESDE, seguimos con el estudio de la pluralidad de los mundos habitados. Empezamos recordando lo que habíamos estudiando en clases pasadas y las conclusiones a las que habíamos llegado:

  • La inmensidad del universo nos habla de la existencia de vida en otros mundos. No es lógico pensar que, con lo inconmensurable que es el universo, la Tierra sea el único planeta habitado. Así lo reconoce incluso la ciencia, que invierte en la búsqueda de vida en otros planetas y también cualquiera que se ponga a contemplar el cosmos. Además, los espíritus nos dicen que hay muchas y variadas formas de vida poblando cada uno de los mundos de la creación. La raza humana no es la única y está lejos de ser las más desarrollada entre las razas.
  • El planeta Tierra es un planear de pueblas y expiaciones, en transición hacia un planeta de regeneración. Si observamos el conjunto de la raza humana terrestre, de momento vemos como la ignorancia del bien todavía nos caracteriza más fuertemente que nuestros impulsos hacia el bien, pero esto va cambiando. Cada vez más, sobretodo en las nuevas generaciones, vemos como el respeto al prójimo y al medio ambiente empieza a cobrar fuerzas. 
  • Hay mundos menos evolucionadas que la Tierra, los llamados mundos primitivos) y mundos más evolucionamos, como los mundos de regeneración, los mundos felices y los divinos, donde las almas ya no tienen que expiar mal alguno. Todos los mundos evolucionan y las almas encarnan en los mundos que les ofrecen las condiciones que merecen y necesitan para seguir su senda evolutiva.


Hecho este corto repaso, empezamos a estudiar los mundos transitorios. Estos son «(...) mundos particularmente destinados a los seres errantes, mundos que les pueden servir de residencia temporaria, especie de campamentos, de campos donde descansan de una prolongada erraticidad, estado que siempre es un tanto penoso. Son posiciones intermedias entre los otros mundos, graduadas de acuerdo con la naturaleza de los Espíritus que pueden acceder a ellas, donde gozan de relativo bienestar. (...)» Los mundos transitorios no sirven para la encarnación de los seres corporales porque «(...) la superficie es en ellos estéril y quienes lo habitan no necesitan nada (...)» y aún su esterilidad es transitoria.

El tema no es sencillo y la información de la que disponemos es limitada. Buscando símiles en la vida cotidiana para mejor comprender su naturaleza, hay quien compare los mundos transitorios a un "spa", donde los espíritus van a recobrar fuerzas para volver a encarnar. Una otra manera de verlo es pensar en los mundos transitorios como areas de servicio en la espiritualidad. Pueden ser como "gasolineras" donde paras para descansar un poco del viaje, repostar, ir al lavabo, tal vez comer o picar algo, hacer alguna llamada y, luego, seguir viaje. Cada mundo transitorio tendrá características diferentes, probablemente relacionadas a los mundos entro los que sirve de transición. Si seguimos con el símil, podemos ver como algunas areas de servicio son más completas, llegando a tener incluso area para los niños; otras son más básicas, solo tienen lo mínimo para el viajero; y otras aún no disponen de más que un espacio con bancos, algún lavabo y tal vez alguna fuente.

Lo que nos maravilla es la inmensidad de la creación cósmica. Viajando en el fluido cósmico universal, incontables criaturas que tuvimos nuestro origen en la causa primera de todas las cosas, seguimos perfeccionando moral e intelectualmente. La ley natural nos une a todos en una gran familia cósmica, que aprenderemos conocer y amar a medida que estemos más fuertemente caracterizados por los impulsos hacia el bien, antes que por la ignorancia.

¡Buen viaje a todos!

Equipo de Divulgación
CEADS

domingo, 30 de septiembre de 2018

Nutriendo la gratitud hacia nuestras mamás y nuestros papás

¡Buenas noches familia!

Ayer en CEADS, mientras los adultos escuchaban la conferencia "Sí a la vida", un pequeño grupo de niños hablaban sobre el mismo tema en la salita de la educación infantil. Es que el equipo de monitoras ha decidido que ahora siempre trataremos con los peques los mismo temas que traten los adultos, claro está, adaptando el contenido y la forma a la comprensión de los más pequeños. Nuestro objetivo es promover el diálogo en familia, abriendo la puerta a que tanto los niños como los adultos se interesen por lo que han aprendido en clase. Mientras el equipo de Divulgación prepara los vídeos de las charlas de ayer para nuestro canal de You Tube, os dejamos con una pequeña crónica de la clase de los peques. 

Empezamos elaborando una historia juntos. La monitora iba sacando imágenes y entre todos íbamos decidiendo quién era aquella persona, qué edad tenía, su nombre, como se sentía y porqué estaba de aquella manera. Resulta que entre todos nos imaginamos la historia de Clara, una joven de 26 años que quedó embarazada y sintió mucho miedo. 

Sus amigas le decían que no podría hacer todo lo que quisiera y ella se sentía muy insegura. De noche tenía pesadillas, pero al día siguiente, buscó un lugar tranquilo y oró. Pidió ayuda y, por la noche, mientras su cuerpo físico dormía, se encontró con su madre, ya desengranada. 

Ésta le dio ánimos y le dijo que este niño le traería mucha felicidad, aunque que no sería fácil. Clara tuvo a su bebé, que se convirtió en un lindo niño y más tarde en un joven lleno de vida y bondad en su corazón. Ella se sentía muy feliz y agradecida por haber recibido aquellos sabios consejos de su madre.



En seguida, vimos un video. En este vídeo se veía como diferentes madres en todo el mundo hacían lo mismo: despertaban a sus hijos para ir a la escuela, les daban el desayuno, les llevaban al colegio, en fin, como les cuidaban sus madres. Hablamos bastante de cómo nos cuidan nuestros padres y madres y de cómo les debemos ser agradecidos por todo el esfuerzo que hacen por nosotros. En este momento, la monitora sacó una imagen de Maria con Jesús en brazos. Los niños se enternecieron. Y hablamos de cómo Jesús había sido niño como ellos y había necesitado los cuidados y cariños de su madre. No sólo Jesús, sino todos le estamos agradecidos a María por haberle dicho sí a Jesús.

Conversamos mucho sobre el hecho de nacer es una oportunidad de progreso que todos necesitamos y que fue gracias al "Sí" que nos dijeron nuestros papás y mamás que pudimos volver a la Tierra para seguir aprendiendo. Por esto, cada niño cogió un billete que la monitora había preparado: "Gracias, mamá, por haberme dicho que sí" y/o "Gracias, papá, por haberme dicho que sí" y los decoraron como quisieron, pintándolos, poniéndoles pegatinas de flores, corazones y caritas felices. No sé si somos capaces de entender lo que sintieron sus mamás, cuando, después de escuchar la charla "Sí a la vida", recibieron de sus peques esta pequeña nota decorada con tanto amor.

Ayer también fue un día muy importante porque era el estreno de una nueva trabajadora en CEADS. ¡Mayana ha sido promovida! Ha pasado de ser una niña más de la educación infantil a ser una monitora. Ella será responsable por traer, cada semana, algún juego que hacer con los peques, animando así los últimos 5 minutos finales de clase.

Fue una tarde muy especial. Que la gratitud hacia sus mamás y papás que transbordaba del corazón de los peques pueda inspirarnos a todos s sentir lo mismo. ¿Qué tal decir hay a nuestros padres, gracias mamá, gracias papá, por haberme dicho "Sí"! Incluso si ya están desencarnados les emocionará. ¡Adelante!

Equipo de Divulgación
CEADS


jueves, 27 de septiembre de 2018

sábado, 22 de septiembre de 2018

Visión Espírita - año 9 - nº 37

¡Feliz otoño!

Ya tenemos nuestra edición 37 de Visión Espírita.

¡Esperamos que os guste!

Pincha aquí para leer Visión Espírita

Estrés y Espiritualidad


Por Dra. Marlene Rossi Severino Noble "in memóriam"
Traducido por Virginia Vernizzi

Para el público en general, el estrés es una situación psicológicamente agresiva que repercute en el cuerpo. Este, sin embargo, es sólo uno de los aspectos del estrés, su versión psicosomática. No obstante, hay otros aspectos a considerar. De hecho, el ser humano vive en un estado de estrés permanente, bombardeado por factores estresantes diversos - físicos, psicoemocionales y espirituales - que le exigen una adaptación constante al mundo que lo rodea.

Los factores estresantes emocionales tanto pueden ser tristes, como la muerte de un ser querido, el desempleo, o felices, como el éxito del atleta o las alegrías del reencuentro. Todos desencadenan de la misma manera los mecanismos y las consecuencias del estrés. Lo mismo sucede ajetreos nerviosos, como en el estado de cólera, miedo, etc., bien como frente a los fenómenos físicos nocivos -frio, calor, fatiga, agentes tóxicos o infecciosos, ayuno, ejercicios físicos exagerados, etc.

En realidad, el estrés es la respuesta no específica que el cuerpo da a toda la demanda que se le exige. Se trata de la interacción entre una fuerza y la resistencia del organismo frente a esta fuerza. Es el complejo agresión-reacción.

Si la agresión es ocasionada por una gran diversidad de factores, la reacción comporta una parte idéntica, común a todos los individuos y una parte propia de cada uno, denominada coping o aspecto específico de la reacción no específica.

Actualmente la medicina considera la enfermedad como siendo el resultado de la agresión sumada a la reacción no específica y a la reacción específica. Esto se puede resumir en el estrés más coping. De este modo, se considera la originalidad propia de las reacciones específicas al agente estresante, sobrepuestas a las reacciones no específicas del estrés, lo cual crea la diversidad de los aspectos clínicos.

En 1936, Hans Selye, descubridor del estrés, publicó sus primeros trabajos sobre el tema. En 1950, describió el Síndrome General de Adaptación - Reacción de Alarma, etapa de Resistencia y de Exhaustividad - con sus aspectos bioquímicos y endocrinos, mostrando cuál es la reacción no específica del organismo a las agresiones del mundo exterior. Para él, la intensidad de la demanda, la duración y la repetición determinan la respuesta. Y condiciona el bueno o el mal estrés a la eficiencia o no de la fase de adaptación. Para Selye, todo individuo tiene un capital de energía biológica diferente y puede consumir sus reservas según tenga estreses malos.

En la reacción de alarma, la primera respuesta del organismo al estrés, entra en acción el sistema hipotálamo-simpático-adrenérgico que prepara al organismo para la lucha o fuga. Entra en juego la adrenalina y la noradrenalina, con eso, hay mucha producción de glucógeno, taquicardia, respiración acelerada, concentración de la sangre en los vasos principales y en los músculos estriados, inhibición de los sistemas digestivo, sexual e inmunológico. Después de eso, otro sistema entrará en juego, el hipotálamo - hipófiso-suprarrenal con producción de ACTH y corticoides.

Estos sistemas entran en funcionamiento en la fase de reacción y el organismo puede sufrir agotamiento o entrar en la fase de exhaustividad, teniendo como resultado final la enfermedad y la muerte. Son innumerables las enfermedades de adaptación, entre ellas, hipertensión, úlcera, hemorroides, ataques al corazón, accidente cerebrovascular, diabetes, migraña, etc.

Actualmente, con el avance de los estudios, se considera el sistema límbico-hipotálamo-hipófiso-adrenal (LHHS). A través del hipotálamo en la zona parvocelular mediana del núcleo paraventricular (NPV), se liberan el CRF, el Factor liberador de corticotropina (Corticotrophin Releasing Factor) y la Argenina Vasopresina (AVP) - que determinan la liberación de ACTH por la hipófisis y ésta el cortisol por la hipófisis suprarrenal.

Como podemos ver, el estrés está ligado al centro de las emociones en el hipotálamo, con lo cual es importante el estudio de factores como el miedo, la rabia, etc, en sus mecanismos y reacciones. Así, cuando el individuo siente rabia, por ejemplo, es como si estuviera ante un predador, de un peligro inminente y esto desencadena la reacción.
Como hemos visto, cada individuo tiene una reacción específica frente al estrés. Él coloca sus estrategias de ajuste cognitivas y comportamentales, el  coping para hacer frente a los agentes estresantes.

Las investigaciones han demostrado que las enfermedades como la depresión están absolutamente conectadas al estrés. Una amplia investigación realizada en 52 países, en la cual participó el dr. Alvaro Avezum (Brasil), acerca de los factores de riesgo de la enfermedad cardíaca, demostró que los psicosociales aparecen en más del 30% de los casos.

El estrés es el campo de la medicina que reunifica cuerpo y alma. Su estudio está íntimamente ligado a la espiritualidad.

Según las lecciones espirituales dadas en 1947, en el libro En el Mundo Mayor, nuestro cerebro tiene tres áreas distintas: la inicial, donde habita el automatismo y que está en el plano subconsciente; la del córtex motor que engloba las conquistas del hoy y está en el área del consciente; y la de los lobos frontales que representan el ideal y la meta superiores y están vinculados al Superconsciente. Esta clasificación encuentra respaldo en el libro de Paul Maclean, de 1968, The Triune Brain in Evolution, que nos habla acerca de esas tres regiones, afirmando que vemos el mundo a través de tres cerebros distintos. También hemos aprendido con los Instructores Espirituales que somos seres en evolución. Cuanto más cerca nos encontramos de la animalidad, más actuamos con instintos y sensaciones. Con el paso del tiempo y la evolución espiritual consecuente, pasamos a tener sentimientos, siendo el amor, el más sublimado de ellos. Si somos esclavos de los instintos, la manera en que hacemos frente a los factores estresantes es muy primitiva y resulta casi siempre en un estrés malo. Aprendemos también que se necesita humildad para vencer la animalidad inferior. Desgraciadamente, en nuestras relaciones sociales y en el hogar, estamos muy lejos de ese sentimiento sublime que está íntimamente ligado al amor. Por consiguiente, la fe es importante porque abre las puertas del corazón para sentir y vivir el amor divino en nuestras vidas. A través de la oración, de la meditación, de la comprensión del valor del dolor, tenemos la posibilidad de conocernos a nosotros mismos y reaccionar de forma más equilibrada a las tensiones de la existencia humana. Además, entendemos que es necesario entrenarse para perdonar y para erradicar la rabia, la envidia, la pena y otros sentimientos negativos. 

Nuestra búsqueda de paz en el hogar, en el ambiente de trabajo, dentro de la sociedad debe estar centrada en Jesús, el Médico de las Almas, que afirmó tener la verdadera paz para ofrecernos. Chico Xavier dijo con mucha sabiduría: "La paz en nosotros no resulta de circunstancias externas sino de nuestra tranquilidad de conciencia en el deber cumplido." Para vencer positivamente el estrés es necesario guardar la paz, tenerla como patrimonio. Y esta pacificación interna que es responsable del éxito del coping", sólo será una conquista definitiva cuando haya armonía entre los tres cerebros. Para ello, sin embargo, es imprescindible no olvidar que es necesario tener fe en Dios y obedecer a sus Leyes.

El espiritismo como filosofía cristiana


Por Miguel Vera


Desde tiempos arcaicos el ser humano ha intentado explicar los fenómenos de la naturaleza a través de causas no naturales. Lo hacía mediante el pensamiento mágico, que era una característica de su estadio evolutivo. De ahí proviene la creación de los mitos con la pretensión de dar explicación a los fenómenos naturales como son las lluvias, los vientos, los terremotos etcétera.

En el siglo V antes de Cristo, época de mayor esplendor en la historia de la antigua Grecia, encontramos una gran riqueza cultural fruto de la confluencia de diversos pueblos, como fueron los griegos, judíos, babilonios, egipcios, persas, etc. Estas poblaciones formaron las variadas colonias de Asia menor (actualmente Turquía). Sin embargo, fueron los pensadores griegos los primeros en observar que para un mismo fenómeno poseían diversas explicaciones, conforme a la cultura que los definía. Y concluyeron que las explicaciones tenían que sustentarse en los elementos naturales. Esta argumentación, entre otras, llevó a los griegos a abandonar los mitos y comenzar a juzgar la realidad por medio de causas naturales. Concibieron, así, que había un principio primario (arché) originario de todas las cosas. El primer pensador fue Tales de Mileto, que atribuiría al agua ese principio. Siguieron otros filósofos como Anaxímenes, Anaximandro, Empédocles o Anaxágoras que apuntaron al fuego, la tierra, el aire como causas igualmente oriundas de las cosas, así como a otros elementos tal que las “homeomerías”, el “ápeiron” o el átomo.

Durante la Edad Media, el cristianismo, que surgió de la influencia religiosa del judaísmo, adoptó los conceptos de la filosofía griega para poder afirmarse en el mundo greco-romano. Agustín de Hipona desarrolló la patrística, a partir del neoplatonismo y Tomás de Aquino la escolástica, fruto de las concepciones aristotélicas. De esta forma, impulsaron la explicación de la realidad desde una cosmovisión basada en la idea de un Dios creador, por lo tanto, distanciándose de las explicaciones presocráticas basadas en las causas naturales. No obstante, en esta elaboración del pensamiento universal surgiría, llegado el momento, la tercera filosofía cristiana denominada espiritismo y presentada aquí a modo de tesis.

El Espiritismo habría sido revelado al mundo con el objetivo de otorgar una nueva visión de la realidad a la humanidad, que se prepararía para ingresar en la fase de la regeneración. El Libro de los Espíritus (1857) puede considerarse el tratado filosófico por excelencia del Espiritismo, el cual consta de cuatro partes fundamentales. En él encontramos de manera completa la doctrina espírita, que se desdoblará en cuatro grandes obras que permiten la profundización de este corpus doctrinario. La primera parte de este libro se extiende en La Génesis, presentando la metafísica, la antropología filosófica y la cosmología bajo el punto de vista espírita. La segunda parte se desarrolla en El libro de los Médiums, que sería el tratado práctico y que se fundamentaría igualmente desde un punto de vista cosmológico. La tercera parte se pormenoriza en El Evangelio según el Espiritismo, en el que se facilitan nociones de la posición filosófica del espiritismo sobre la ética, teoría del conocimiento, filosofía de la educación, filosofía del derecho, filosofía social y de la historia. La cuarta parte, que habla de las penas y goces futuros, está desarrollada en El cielo y el infierno, abordando particulares de la teodicea desde el punto de vista espírita. Por tanto, podemos vislumbrar que la doctrina espírita posee un amplio acervo filosófico que puede ser aprovechado por la humanidad como una cosmovisión que permite la superación de la incertidumbre y la falta de sentido en la que ha incurrido a lo largo del proceso histórico del pensamiento.

En el opúsculo Qué es el espiritismo, afirmará Kardec que el “Espiritismo es a la vez una ciencia de observación y una doctrina filosófica. Como ciencia práctica, consiste en las relaciones que pueden establecerse con los Espíritus; como filosofía comprende todas las consecuencias morales que resultan de esas relaciones”. Hallamos, asimismo, en el capítulo II de la Primera parte de Obras póstumas, con el título “Manifestaciones de los Espíritus. Carácter y consecuencias religiosas de las mismas”, que Kardec enuncia que la doctrina tiene carácter y consecuencias religiosas. Luego ello prueba que el maestro lionés reconoce al espiritismo como una filosofía de la religión. En el ítem 3 de este mismo capítulo declara: “todas las religiones tienen por base la existencia de Dios y por objeto el porvenir del hombre después de la muerte”. Y en el ítem 4 expresa: “Teniendo naturalmente el hombre intuición de un poder superior…”. Con lo cual, el espiritismo admite, como la patrística y la escolástica creían, la vida después de la muerte y un poder superior que rige el Universo. Aunque con la ganancia, por parte del espiritismo, de no ser una mera hipótesis especulativa, sino toda una convicción, una certeza fehaciente resultado de la observación de los hechos materiales.

Sin embargo, los cristianos tradicionales piensan que el espiritismo en verdad no es una doctrina cristiana; de hecho el catolicismo se proclamó como uno de sus mayores adversarios. Y apuntan no serlo porque no acepta los dogmas de la Santísima Trinidad o del pecado original, entre otros. No obsta recordar que ambos conceptos son extraños tanto a la filosofía griega como al judaísmo, doctrina de la que surgiera el cristianismo. La trinidad fue introducida en el período helenístico por el filósofo neoplatónico Amonio Sacas, que extrajo este concepto de la India donde vivió durante quince años. En el inicio de la era cristiana había dos corrientes opuestas del pensamiento: el arrianismo, que admitía un Dios único y uno; y el trinitarismo de los neoplatónicos, que admitía también un Dios único pero trino, representado por tres hipóstasis; Padre, Hijo y Espíritu Santo. Cuando Constantino decidió acoger al cristianismo como religión oficial de su imperio, promovió el concilio de Nicea (año 325) con la intención de solventar esta cuestión; aunque condicionado por la posición neoplatónica, pues muchos de sus nobles la defendían. Luego podemos afirmar, en verdad, que para ser cristiano no hay obligación de ser trinitario. Y, es así, que vemos, en toda la obra kardeciana, la existencia de firmes referencias al cristianismo, así como recomendaciones para seguirlo. Solamente El Evangelio según el espiritismo, que busca interpretar y seguir las enseñanzas de Jesús, es, por consiguiente, una prueba indiscutible de la fidelidad a sus enseñanzas.

Igualmente, hay que saber que el pecado original fue introducido por San Agustín (filosofía patrística) al interpretar el mito de la expulsión de Adán y Eva del paraíso. Si leemos con atención la Biblia, vemos que fueron expulsados por haber comido del fruto del árbol de la sabiduría y para evitar que comiesen del árbol de la vida. En este pasaje de las Escrituras no hay ninguna mención al casamiento o a la relación sexual. Así que, sólo después de ser proscritos de allí se enlazarían y concebirían a Caín y Abel.  Por consiguiente, vemos que para ser buen cristiano no es necesaria la creencia en el pecado original, ya que fue un enjerto posterior a la enseñanza de Jesús Cristo. Cuando menos el análisis merece mayor examen.

Razonablemente consideramos al espiritismo como filosofía de consecuencias religiosas. Kardec así lo afirma en distintas partes de la Codificación, aunque evidentemente el objeto no era fundar una religión, sino establecer una nueva ciencia: la ciencia del espíritu. A nuestro entender el espiritismo sería, pues, la tercera filosofía cristiana en la línea iniciada por la patrística desde el punto de vista histórico. Acaso, ¿sería por este motivo que Vianna de Carvalho lo definiera como la ciencia de la filosofía, la filosofía de la religión y la religión de la ciencia?

Rememoramos para ello algunas citas de la Codificación:

“El espiritismo ha venido a mostrar el objeto exclusivamente moral, consolador y religioso de las relaciones de ultratumba” (El cielo y el infierno, cap. XI, 4).

“El espiritismo es una doctrina filosófica que tiene consecuencias religiosas como toda filosofía espiritualista y por esto mismo toca forzosamente las bases fundamentales de todas las religiones: Dios, el alma y la vida futura” (Obras póstumas, 2ª parte, pág. 261).

“(…) Esto es consecuencia de la observación de los hechos, pero para los que comprenden el espiritismo filosófico y ven en él algo más que fenómenos (…) existen otros efectos, siendo el primero y principal el de desarrollar el sentimiento religioso…” (El libro de los espíritus, Conclusión, VII).

“La mediumnidad es cosa sagrada, que debe ejercerse religiosa y santamente” (El Evangelio según el espiritismo, cap. XXVI, ítem 10). “Santa es la misión que desempeñan [los médiums] (…); el que comprende con seriedad el mandato con que se les ha investido lo cumplirá de forma religiosa” (ibídem, cap. XXVIII, ítem 9).

“Lo esencial es que la enseñanza de los espíritus es eminentemente cristiana (…) se apoya en la moral de Cristo y, por lo tanto, no es antirreligiosa” (El libro de los espíritus, ítem 222).

“Jesús es el tipo de perfección moral a que puede aspirar la humanidad; el ejemplo más perfecto que Dios ha ofrecido al hombre para que le sirva de guía” (El libro de los espíritus, ítem 625).

“Este consuelo lo encuentra en el sentimiento cristiano, que le da esperanza de un porvenir mejor y en el espiritismo, que le da certeza de este porvenir” (Comentario de Kardec en El libro de los espíritus, ítem 933).

“(…) Estos son los verdaderos espiritistas, o mejor dicho, los espiritistas cristianos” (El libro de los médiums, cap. III, #28.3).

“En el cristianismo se encuentran todas las verdades (El Evangelio según el espiritismo, cap. VI.5).

“El espiritismo es la tercera revelación. La primera fue traída por Moisés y la segunda por Cristo” (La Génesis, cap. 1. 20).

“El espiritismo está llamado a jugar un papel inmenso sobre la Tierra (…) restablecerá la religión de Cristo, convertida en manos de los sacerdotes en comercio y vil tráfico; instituirá la verdadera religión, la religión natural, aquella que parte del corazón (…) sin revestirse con fórmulas religiosas” (Porvenir del espiritismo en Obras póstumas, 2ª Parte).

El Espiritismo es, pues, una doctrina cristiana porque adopta las enseñanzas de Cristo, desprendido de las impurezas que vino recibiendo a lo largo de la historia. La primera consecuencia, por tanto, de la filosofía espírita es de carácter religioso, como hemos visto reseñado en la conclusión de El libro de los espíritus y que volvemos a redundar aquí: “El primero y principal [de los efectos] es el de desarrollar el sentimiento religioso”. Así pues, el espiritismo en el sentido filosófico es una religión. Pero como la palabra religión es inseparable de la idea de culto, despierta una idea de forma que el espiritismo no tiene. He ahí que simplemente se diga: doctrina filosófica y moral.

Depresión, causas pretéritas


Dr. Jaider Rodrigues de Paula 
Psiquiatra Asociación Médico Espírita Minas Gerais, Brasil
Traducido por Susana Clavero


Concepto
Es un trastorno del humor, con baja de la actividad general, llevando al sufrimiento íntimo profundo, desesperanza, falta de fe en Dios, en sí mismo y en la vida.



Etiopatogenia
La ciencia médica todavía no tiene, claramente, el conocimiento del origen de la depresión. Se habla de disturbios de los neurotransmisores a nivel del sistema nervioso central, de herencia genética de presión social, frustraciones, perdidas precoces importantes y otras más; sin embargo, aunque todas las posibilidades anteriores sean verdaderas como desencadenantes, no explican por qué algunos individuos, sufriendo las mismas circunstancias, no desarrollan un cuadro depresivo. Todas las posibilidades anteriores son efectos y no causas.

La causa de la depresión prevalece en el alma y no sólo en el cuerpo físico. El conflicto del deprimido se remonta a causas pretéritas, probablemente lejanas, con repercusión en el presente. El quid de la cuestión se une a la no identificación del amor divino y de la paternidad del Creador. Por eso la rebeldía tan común en el deprimido.

Se rebelan contra las leyes, desprecia su propia vida, no estando de acuerdo en haber sido creado, va con facilidad al suicidio; del 10 al 15% de los deprimidos se suicidará. En un acto de rebeldía extrema intentan devolver la propia vida al Creador.

Adán y Eva no representan un simple mito, pero sí la dura trayectoria de la humanidad.

El deprimido presenta dos características: egoísmo y agresividad. Egoísmo por creer que su dolor es el mayor del mundo y agresividad dirigida principalmente contra sí mismo. No piensan que sus actos harán sufrir a los que se quedan.

La esencia de la existencia es el eslabón Criador-criatura, Padre-hijo. La ruptura de este eslabón por el deprimido suicida es extremamente sufrida, pues, tal vez, repite el desenlace ocurrido en otro momento, cuando la separación Padre e hijo. Por eso las perdidas precoces hablan alto al corazón del deprimido.

Entendemos que la primera caída forma un cliché mental en la vida del espíritu, de modo que habría una tendencia neurótica a la repetición del mismo error durante las futuras reencarnaciones. Están inherentes en el periespíritu las matrices de la depresión, y el cuerpo físico refleja el cuerpo espiritual. Si el reencarnante trae esculpido en su psicosoma las matrices de la depresión, ellas influenciarán activamente en la selección genética de los elementos que podrán realizarla en la vida física, si el interesado desea. Las enfermedades son efectos y no causas.

Así podemos decir que, de manera general, la no identificación del Amor Divino y del Padre, lleva a la falta de fe, y esta, a la inseguridad que despierta el egoísmo, como defesa. Las protuberancias del egoísmo son la vanidad, el orgullo, la envidia, la rebeldía. Y observando, vamos a encontrar como punto central de la mente de los encarnados una de estas protuberancias como núcleo motor de la personalidad. Si es la rebeldía, la tendencia puede ser la depresión. La tasa que predomina es de 7 a 17 %, y el gen participante es dominante y se encuentra en el cromosoma 11; aunque hay una tendencia entre los genetistas en aceptar como más probable una interacción poligénica.


Tratamiento
El tratamiento debe ser completo, holístico. Con fines didácticos diremos: médico, psicológico, social y principalmente espiritual. El tratamiento médico es imprescindible en la fase crítica, y el uso de antidepresivos es decisivo para restablecer la fase aguda.

Se sabe que algunos neurotransmisores están involucrados en la depresión, tales como: noradrenalina, serotonina, dopamina y otros. El uso de los antidepresivos establece la armonía químico cerebral, mejorando el estado de ánimo del paciente. Cuidan simplemente del efecto, pues los medicamentos no curan la depresión; probablemente restablecen el tránsito de los mensajes neuronales, mejorando el funcionamiento neuroquímico del SNC (sistema nervioso central).

La parte orgánica también debe ser cuidada, en especial cuando está muy afectada. De manera general, mejorando el humor, todo el organismo tiende a mejorar. Hay que tener mucho cuidado con los procesos depresivos, porque varias afecciones enfermizas suelen ganar manifestación en el organismo después o simultáneamente a una depresión, pues el sistema inmunológico está profundamente afectado por ella. El tratamiento psicológico adquiere importancia por el hecho de auxiliar en el autoconocimiento, en las resoluciones de conflictos y toma de posición delante de los problemas.

La orientación social es necesaria en especial en ese porcentaje de deprimidos (20%), que presentan secuelas profesionales después de varias crisis. Pierden empleos, familia y consideración social, entrando en un círculo vicioso agravante de su problema. El tratamiento espiritual es importantísimo porque el "espíritu es el fundamento de la vida". Cuando no valoramos el tratamiento espiritual, los resultados acostumbran a ser precarios, las recaídas constantes, con una tendencia al envejecimiento precoz.

Resumiendo, diríamos que, con la adquisición del libre albedrío, el ser adquirió el sagrado derecho de la conducción de su destino. Para que esto ocurra dentro del espíritu de justicia que guía el cosmos, no puede ser influenciado por el atavismo biológico y psicológico en sus primeras decisiones. No sería justo condenar a quien tuvo por circunstancias evolutivas, matar para vivir, en la cadena depredadora de la vida.

El conocimiento no nos exime de las tendencias adquiridas en los procesos evolutivos.
"Contra nuestros anhelos de luz, hay milenios de tinieblas". Por eso, un día en otro lugar, en la primera opción consciente el espíritu tiene que ser libre de cualquier influencia pretérita, para que podamos hablar de libre albedrío.

El gran percance fue no identificar la paternidad Divina, el Amor del Padre. Porque unos lo identificaron y otros no, aunque no lo sabemos. Por eso la falta de fe está en la raíz de los males de la humanidad. Dice el evangelio que la fe es la madre de las virtudes, el camino de la redención. "Que aquel que tiene fe cree más en su Creador que en sí mismo.

Como dijimos anteriormente, la falta de fe llevó a la inseguridad, esta despertó el egoísmo, como defesa, y esta sus protuberancias: orgullo, envidia, vanidad, rebeldía. Movido por uno de estos sentimientos, el espíritu en evolución en la tierra, optó creando el karma en su existencia. Esta primera opción creó un cliché mental que pasó a influenciar sus futuras decisiones. En el deprimido encontramos una rebeldía contra su Creador.

Como no puede destruirlo, intenta destruirse, destruyéndolo en sí. Su creencia se dirige hacia lo negativo, está muy orientado para sí y sus males; muy egoísta. Seduce al mundo con su dolor; es poco responsable en sus actos, aunque parezca lo contrario; tiene dificultad en el auto y eterno perdón; es perfeccionista por orgullo y vanidad; tiene convicción en el fracaso; presenta extrema agresividad hacia los demás; se venga de Dios y de los que lo aman. El 70% piensa en el suicidio y del 10 al 15% lo cometen. Vive sintiéndose culpable por recapitular el primer error que cometió. Está lleno de remordimiento por cosas absurdas; muchas enfermedades son originan en el o tienen se desarrollan con celeridad.

El deprimido se niega a vivir, disipa sus energías vitales en las reflexiones negativas, y los órganos más afectados son los pulmones e intestinos; en el pasado era común que los deprimidos románticos murieran de tuberculosis. Los pulmones captan los fluidos vitales solares y los intestinos absorben los alimentos y excretan los residuos. Así que, el centro de fuerza más afectado es el umbilical por ser el centro de las emociones.

La depresión es la tristeza deteriorada. El doble etérico está gravemente afectado presentando dificultad en hacer circular las energías necesarias para la vida. El aura es grisáceo mostrando una existencia sin vida. Para el tratamiento tenemos que realizar ejercicios respiratorios, haciendo respiraciones profundas, mejorando la captación de la vitalidad y disolviendo las energías negativas.

La alimentación debe estimular el buen funcionamiento de los intestinos, tales como frutas, verduras, baños de sol en horarios convenientes, evitar el alcohol, el humo y los excesos de carne. Pases fluídicos en los centros de fuerza genésico, esplénico y gástrico. Hacer ejercicio físico, como caminar, natación u otros saludables.

Ejercitar la mente de manera consciente para mirar el lado bueno de las personas y de las cosas. Hacer meditación, relajaciones y pequeñas tareas en favor de los semejantes, salir de sí.
Buscar la mejor convivencia familiar y en el trabajo, desarrollando el sentimiento de gratitud con las personas, con la vida, con el Creador. Cultivar la oración regularmente restableciendo la comunión con Dios, el hábito de lecturas nobles, mejorando el patrón vibratorio y estimulando el sentimiento de esperanza.

No podemos olvidar las obsesiones espirituales que tienen los deprimidos, fértil terreno para su asentamiento.

Para terminar, Jesús, el médico de las almas, cuando nos invitó al camino de regreso al seno del Padre, dijo: "Venid a mí, todos los que estáis cansados y oprimidos, y Yo os aliviaré, tomad sobre vosotros Mi yugo, y aprended de Mí, que Soy manso y humilde de corazón; y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque Mi yugo es suave y Mi carga es leve. (Mateo, 11:28 a 30)

Hay otro aspecto muy interesante, abordado por el Espíritu François de Genève, en el capítulo V, de "El Evangelio según el Espiritismo": "¿Sabéis porque a veces una vaga tristeza se apodera de vuestros corazones y os lleva a considerar amarga la vida? Es que vuestro Espíritu, aspirando a la felicidad y a la libertad, se agota, ligado al cuerpo que le sirve de prisión, en y que el esfuerzo de salir de él, reconociendo inútiles esos esfuerzos, cae en el desánimo y cómo el cuerpo sufre la influencia, le lleva a la laxitud, el abatimiento, una especie de apatía, y os juzgáis infelices.

Las evocaciones espíritas y sus desventajas

Por Fernando Lora


Las evocaciones espíritas y sus desventajas “Allan Kardec, repitiendo las experiencias de los grandes iniciados del pasado, en los tiempos modernos se hizo notable por sus excelentes cualidades morales y culturales que le engalanaban la personalidad, sobre todo por el coraje, la serenidad y la nobleza con que evocaba a los Espíritus”. Vianna de Carvalho, Médiums y Mediumnidades. 




En el capítulo XXV de El Libro de los Médiums párrafo 269 Kardec afirma "Los Espíritus pueden comunicarse en forma espontánea o acudir a nuestro llamado, es decir, venir cuando los evocamos". Hay quien juzga que no es conveniente evocarlos, porque no siempre tenemos la certeza de que el Espíritu comunicante sea el que fue evocado. En la antigüedad oriental era común la práctica de la evocación de los muertos, en todas las culturas en la intimidad de los templos endiosaban a los adivinos, oráculos y sacerdotes, profetas y pitones que eran quienes conseguían traducir el pensamiento, pues a través de su sensibilidad ellos regresaban al contacto humano. 

En Grecia se volvieron notables los santuarios, en los cuales ocurrían las evocaciones de los dioses, especialmente el de Delfos que ha quedado como referencia histórica sobre la legitimidad de las comunicaciones entre los seres que desencarnaron y los hombres. El cristianismo primitivo sentó sus bases espirituales en el intercambio con las divinidades protectoras, que se presentaban espontáneamente, conduciendo a las mentes y apoyando a los hombres en sus emprendimientos elevados. Este intercambio se reinició con Jesús. 

En las reuniones de los discípulos y de los continuadores de Su Obra de amor, las comunicaciones espirituales se volvieron el vehículo seguro para el éxito del despertar de conciencias. San Juan Crisóstomo, San Basilio, Orígenes, Constantino, entre muchos, fueron excelentes médiums que auxiliaron a la divulgación y al esclarecimiento de las almas hacia la vida superior. En la actualidad la cuestión de las evocaciones espíritas precisa ser analizada con criterio y buen juicio, porque hay ventajas y desventajas en las comunicaciones producto de las evocaciones directas debido a la falta de confiabilidad del Espíritu evocado. Esto ocurre porque no siempre se tiene la autoridad moral adecuada del experimentador, del grupo y del médium para alejar a los Espíritus mistificadores y frívolos; el Espíritu puede querer o no querer comunicarse; o puede no estar en condiciones para transmitir su pensamiento, sea porque esté en el umbral y no tenga permiso o porque esté encarnado; puede también que no haya la afinidad fluídica necesaria con el médium. Por tanto estas dificultades normales en la cotidianidad de la vivencia mediúmnica nos atestigua que existen serias desventajas en lanzarse a evocar a los Espíritus. 

En los tiempos de la Codificación de la Doctrina Espírita eran necesarias y convenientes las evocaciones para crear el marco teórico que nos brinda la Doctrina gracias a la incuestionable autoridad moral de Kardec. Saber y desvelar la vida más allá de la tumba, qué ocurre en el momento de la muerte, analizar la turbación inmediata a la muerte, por qué esta gran variedad de situaciones. Conocer qué pasaba con un suicida, un criminal, una persona de bien, por qué de las grandes expiaciones, por qué se sufre, hasta cuando dura este padecer del alma, cuándo ocurre el arrepentimiento-expiación y reparación de nuestras faltas que hacen infelices a los desencarnados. Y comprendiendo todo esto conocer la finalidad de la vida, que es única, perpetua, con dos fases: una en la vida errante, nuestra vida normal, y la otra como encarnado. 

Para Kardec era necesario abordar todas estas grandes cuestiones de la vida pero, como dice Vianna de Carvalho, el maestro de Lion poseía "las credenciales seguras para realizar las evocaciones" y no todos los individuos o grupo mediúmnicos disponen de este aval para el trato seguro con lo invisible. Era necesario en su tiempo realizar todo ese trabajo de investigación y comprobación con el método científico de Kardec, con la rectitud y honestidad de un hombre de bien encarnado, cualidades morales que dieron sus frutos inigualables cumpliendo con la gran misión de Codificar el Espiritismo, la Tercera Revelación. Pasada esta etapa de la Codificación los grupos mediúmnicos están ahora más enfocados al auxilio a los desencarnados sufrientes, quienes encuentran alivio en las huestes del Consolador prometido por Jesús. Médiums misioneros traen en la actualidad la tarea de seguir desvelando lo invisible en diversos puntos, proporcionándonos obras psicografiadas de gran valía y dando curso a la progresiva revelación de la Doctrina Espírita. 

Casi 80 años después de El Libro de los Médiums, el Espíritu Emmanuel examinó el tema de las evocaciones en la pregunta 369 del libro El Consolador psicografiado por Francisco Cándido Xavier: - ¿Es aconsejable la evocación directa de determinados Espíritus? No somos de los que aconsejamos la evocación directa y personal, en ningún caso. Si esa evocación es pasible de éxito, su factibilidad solamente puede ser examinada en el plano espiritual. De ahí la necesidad de ser espontáneos, porque en el complejo de los fenómenos espíritas la solución de muchas incógnitas espera el avance moral de los aprendices sinceros de la Doctrina. 

Podréis objetar que Allan Kardec se interesó por la evocación directa procediendo a realizaciones de esa naturaleza, pero necesitamos ponderar en su esfuerzo la tarea excepcional del Codificador aliada a necesidades y méritos aún distantes de la esfera de actividad de los aprendizajes comunes. Hay que enfatizar que Kardec aunque utilizó las evocaciones directas muchas veces también admitía las comunicaciones espontáneas en las reuniones de la Sociedad Parisiense de Estudios Espíritas, como podemos verificar en la Revista Espírita que las espontaneas eran más frecuentes que las directas. En la literatura mediúmnica también encontramos señalamientos de André Luiz en el libro Conducta Espírita, capitulo 25, donde corrobora la propuesta hecha por Emmanuel. Él dice: "Abolir la práctica de la invocación nominal de tal o cual Entidad, en razón de los inconvenientes y de lo innecesario de tal procedimiento en nuestros días, tratando de identificar a los benefactores y amigos espirituales por los objetivos que demuestren y los bienes que siembren." 

Otros Espíritus también recomiendan lo mismo. Es el caso de Vianna de Carvalho en el libro Médiums y Mediumnidades por la psicografía de Divaldo Pereira Franco quien nos afirma: "Lo ideal en las experiencias mediúmnicas es esperar las manifestaciones espontáneas, más naturales, no forzadas, para aprender las técnicas de identificación así como enseñorear los delicados procesos de comunión espiritual, pudiéndonos colocar a salvo de las trampas y obsesiones evitables, que normalmente propician la imprudencia y la precipitación". 

Como se deduce de todas estas observaciones en los grupos mediúmnicos actuales bien orientados sus comunicaciones son espontáneas bajo el amparo de los Benefactores espirituales que los dirigen y que, conociendo los intríngulis y necesidades de los Espíritus comunicantes, de los médiums, del grupo mediúmnico y del Centro Espirita, buscan su defensa y su preservación. Como conclusión tomaremos estas apreciaciones de Vianna de Carvalho del libro anteriormente citado: "La presunción humana, que piensa que todo lo puede, se vuelve un gran impedimento en el área de las evocaciones serias, pues abre un campo de vibración para comunicaciones vulgares y decepcionantes. Actúan bien aquellos que interesados en el aprendizaje, ante el intercambio espiritual esperan que ocurran las de naturaleza espontánea, pudiendo analizarlas y sacar de ellas lecciones provechosas, consoladoras, necesarias a la fe racional y al equilibrio de la paz interior". 


Bibliografía: 

Libro de los Médiums, Allan kardec, capítulo 25. 

Médiums y Mediumnidades, por el Espíritu Vianna de Carvalho, psicografiado por Divaldo Pereira Franco. 

El Consolador, por el Espíritu Emmanuel, psicografiado por Francisco Cándido Xavier.

Conducta Espírita, por el Espíritu André Luiz, psicografiado por Waldo Viera.

Reencarnación en el Evangelio


Por Flávia Roggerio


Dando continuidad al tema de la reencarnación, en esta edición profundizaremos en el abordaje del tema desde el punto de vista del Evangelio.

Jesús fue el ser que enseñó la reencarnación con la mayor contundencia de todos los tiempos. Aunque él hablaba arameo, un dialecto con un vocabulario muy limitado, en el que un mismo término admite distintos significados, en todo el Evangelio predica la resurrección, tanto de la carne como del espíritu.

La resurrección de la carne debe entenderse como reencarnación. En su diálogo con Nicodemo dice «En verdad, en verdad os digo, que nadie podrá ver el reino de Dios si no naciere de nuevo». Indaga entonces Nicodemo: «¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer de nuevo?». Y explica nuevamente Jesús: «Si un hombre no naciere de agua y del Espíritu no puede entrar en el  reino de Dios. Lo que es nacido de carne, carne es y lo que es nacido de Espíritu, Espíritu es. No te maravilles, de que te dije: Os es necesario nacer otra vez. Respondió Nicodemo: «¿Cómo puede suceder esto?» Y Jesús contestó: «¿Tú eres maestro de Israel e ignoras estas cosas? Si no me creéis cuando os hablo de las cosas terrenales, ¿cómo me creeréis si os hablo de las cosas del cielo?» (Juan, cap. 3, v. del 1 al 12).

Cuándo Jesús anunció «nadie puede ver el reino de Dios si no naciere de nuevo», se estaba refiriendo a la reencarnación. En base a que el Espíritu no alcanza en una sola existencia la gloriosa condición angélica y no percibe inmediatamente el «reino de Dios», de ahí que necesita muchas vidas. Lenta y constantemente el Espíritu comienza a progresar a través del propio esfuerzo, para integrarse a la vida elevada. He ahí  porqué Jesús anunció categóricamente «nadie puede ver el reino de Dios si no naciere de nuevo».

La reencarnación es necesaria para la evolución del espirito que, cuanto más evolucionado, más se acerca al reino de Dios. La reencarnación formaba parte de los dogmas judaicos bajo el nombre de resurrección. En Juan, cap. 3, v. 1 a 15 está narrado con detalles el diálogo que Jesús mantuvo con Nicodemo, miembro del Sanedrín y maestro de Israel, explicándole la necesidad de nuevas existencias para entrar en el reino de Dios.


Explicando un poco la Evolución

Así como el cuerpo pasa de la niñez a la fase adulta y después a la viejez, la vida del Espíritu también pasa por transformaciones a lo largo del tiempo, que es diferente al del mundo material. «La vida del Espíritu recorre en conjunto las mismas fases de la vida corporal. Pasa gradualmente del estado de embrión al de infancia, para llegar por una serie de períodos hasta al de adulto, que es el de la perfección; (...) realiza su progreso no en un solo mundo, sino pasando por diversos mundos».

Lamentablemente los hombres no han sabido interpretar correctamente los pensamientos y principios de Jesús. Un buen ejemplo de esto es el concepto que dice, «si el hombre renace de agua y del Espíritu…», ¿Se está refiriendo al proceso del bautismo? ¡No! Bajo tal simbólico concepto se estaba refiriendo a la reencarnación. De esta forma explicaba que si un hombre no renace del agua es evidente que no tendría cuerpo físico, puesto que el cuerpo humano es aproximadamente un 70% agua. Esta interpretación está, adicionalmente, justificada con estas palabras: «Lo que es nacido de carne, carne es; y lo que es nacido de Espíritu, Espíritu es». Jesús hace aquí una distinción positiva entre el Espíritu y el cuerpo. «Lo que es nacido de carne, carne es». Él indica claramente que el cuerpo sólo procede del cuerpo y que el Espíritu es independiente del cuerpo. De ahí los lazos que nos unen tan amorosamente a otros seres que no son de nuestra familia de sangre. Allan Kardec, el codificador de la Doctrina Espirita, explica que antiguamente se sabía que el agua era el elemento generador absoluto. De este modo, no quiere decir el agua del bautismo. El agua venía a ser el símbolo de la naturaleza material, como el Espíritu era el de la naturaleza inteligente. Las palabras: «Si el hombre no renace de agua y del Espíritu, o en agua y en Espíritu», significan, pues: «Si el hombre no vuelve a nacer de cuerpo y alma». En este sentido fueron comprendidas originalmente.

Todo se encadena en la naturaleza desde el átomo primitivo hasta el arcángel, que a su vez ha empezado por ser átomo. Recordemos el episodio en que Jesús asevera que Juan Bautista (izquierda) es la reencarnación de Elías (derecha).«Sus discípulos le preguntaban: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga antes? Jesús les respondió: «Es verdad que Elías debe venir y restablecer todas las cosas; más yo os declaro que Elías ya vino, y no lo reconocieron, más hicieron con él todo lo que quisieron». Entonces sus discípulos entendieron que les estaba hablando de Juan el  Bautista». (Mateo cap. 17, v. 10 al 13 - Marcos cap. 11, v. 9 al 13).

La reencarnación puede ocurrir en diferentes mundos y en distintos tiempos. La terrestre no es la primera y seguramente no será la última; podemos decir, eso sí, que es una de las más materiales y lejanas de la perfección. La reencarnación es la “herramienta” que nos fue regalada para poder progresar. Cada nueva reencarnación es una nueva oportunidad de hacer más y mejor, de aprender, de enseñar….de dar un paso más hacia el reino de Dios.

jueves, 20 de septiembre de 2018

Este Sábado...y los demás...

¡Buenas tardes!

Este Sábado, 22 de septiembre, tenemos el Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita para los adultos y Educación Infantil para los peques.

Ambas actividades empiezan a las 17:30 horas, por lo que solicitamos a todos los asistentes llegar, como mínimo, 5 minutos antes para la armonización del grupo.

Aprovechamos para invitaros a conocer nuestra agenda de actividades y los eventos espíritas, de este trimestre, en España y Europa. ¡Tenemos muchas oportunidades de aprender!

Entra en nuestra web y conozca los eventos: